Los re­tornos atraen a firmas como Housers, Privalore, The Crowd Estates, InvestReal o Inveslar

La alta rentabilidad del ladrillo agita el 'crowdfunding' y las socimi para el inversor

El ren­di­miento de las in­mo­bi­lia­rias co­ti­zadas os­cila este año entre el 4,8% y el 3,2%

Ladrillo
Ladrillo

Si hay un mer­cado en ebu­lli­ción y con re­per­cu­siones en la bolsa, ése es el del la­dri­llo. Las altas ren­ta­bi­li­dades que se están con­ta­bi­li­zando están siendo un ver­da­dero ca­ta­li­zador de la in­ver­sión y de la irrup­ción de nuevas so­cie­dades de in­ver­sión in­mo­bi­liaria en el mer­cado bur­sá­til. Y es que este tipo de ac­tivos se está des­ta­cando con creces sobre la ren­ta­bi­lidad de otros. El la­drillo ofrece hoy una ren­ta­bi­lidad bruta media anual pró­xima a los dos dí­gitos mien­tras que los tipos de in­te­rés, el precio del di­nero, con­tinúa en el 0%.

En concreto, la rentabilidad en el sector inmobiliario residencial asciende hasta el 8,3%. Este porcentaje deriva de la suma de la explotación de la vivienda a través del alquiler (4,4%) y de su revalorización (3,9%), según datos del Banco de España.

La relación entre los precios del alquiler y el valor de los activos es buena y además éstos últimos están subiendo, aunque de forma moderada. Además, la demanda de alquiler sube y se ha convertido en una forma de habitar vivienda u oficina totalmente interiorizada y demandada por el ciudadano.

En este contexto, el flujo de dinero hacia la inversión inmobiliaria no cesa e incluso se acrecienta, con la bolsa como epicentro de la financiación a través de la figura de las Socimi.

Este tipo de sociedades brillan con luz propia sobre la base de las rentabilidades que están consiguiendo. Así, las rentabilidades ofrecidas por inmobiliarias cotizadas como Axiare, Merlin y Realia se sitúan este año en el 4,8%, el 3,2% y el 4,5% respectivamente, según estimaciones de Bankinter.

Este banco por ejemplo acaba de subirse al carro. La entidad financiera ha comenzado a ofrecer a sus clientes de banca privada un nuevo producto de inversión, una socimi que tiene previsto lanzar al MAB en unos dos meses aproximadamente. La socimi espera lograr una rentabilidad bruta por valor de activos de entre el 6% y el 6,5% en los dos primeros años.

Otras entidades ya están entrando en el parqué. El goteo de estrenos está siendo incesante, la última es Vbare Iberian Properties, un vehículo que tiene en cartera activos destinados al alquiler. La compañía sale a un precio de 12,9 euros por acción, lo que le confiere un valor de mercado de 20,6 millones de euros según la consultora Grant Thornton, y se convertirá en la vigésimo octava socimi del MAB.

Entre sus principales accionistas está la firma de inversión israelí Value Base) y cuenta con 183 activos inmobiliarios en su portfolio. Prácticamente todos son viviendas, aunque también posee algunas plazas garajes y trasteros.

Otra vía de crecimiento de estos vehículos inversores es la captación de nuevos activos vía aportaciones de los socios. Así, Santander, BBVA y Banco Popular han decidido aportar un paquete de nuevas viviendas, valoradas en 665 millones de euros, a Testa Residencial, la socimi de pisos en alquiler que tienen con Merlin Properties.

La operación supondrá duplicar la dimensión de Testa Residencial, si bien también conllevará una dilución de la participación del 34,2% que Merlin tiene en la firma como segundo accionista por detrás del Santander, que controla el 46,2% de su capital.

La aportación de pisos por parte de los bancos accionistas se enmarca en la estrategia de crecimiento que fijaron para esta nueva socimi de pisos en alquiler, que incluso sopesan sacar a Bolsa el próximo año,

De hecho, se trata del primer traspaso de nuevos activos que los socios realizarán a Testa Residencial tras su constitución en octubre de este año, con una cartera de 4.700 pisos, en su mayor parte (un 63%) ubicados en Madrid.

La rentabilidad del sector también ha atraído a la economía colaborativa. Nombres de jóvenes empresas como Housers, Privalore, The Crowd Estates, InvestReal o Inveslar empiezan a sonar con fuerza. Casi todas ellas son plataformas de crowdfunding inmobiliario, que ofrecen invertir a particulares o inversores institucionales en el sector inmobiliario con la promesa de altas rentabilidades. Se trata de un sistema que lleva años funcionando en países como Estados Unidos, Reino Unido o Colombia.

Unas son plataformas para operar en internet, otras se definen como promotoras inmobiliarias, pero todas tienen como objetivo adquirir, alquilar o rehabilitar inmuebles en los que los particulares pueden invertir desde 50 hasta 10.000 euros. La diferencia con las socimi, es que estos nuevos vehículos inversores van dirigidos, sobre todo, a ahorradores particulares, no sólo a los inversores profesionales.

Artículos relacionados