Monitor de Latinoamérica

Bajo perfil “latino” en la cita anual del FEM tras va­rios años de pro­ta­go­nismo

Latinoamérica pierde comba en la cumbre de Davos 2017

La re­gión, entre la ame­naza pro­tec­cio­nista de EEUU y el nuevo cor­tejo chino

Estados Unidos y China
Estados Unidos y China

Tras va­rios años de com­pa­recer como “vedette” en las cum­bres eco­nó­micas del Foro Económico Mundial en Davos, in­cluso du­rante los dos úl­timos años de re­ce­sión, Latinoamérica acude a la edi­ción de 2017, inau­gu­rada este mar­tes, con un perfil más tenue y bajo la peso de la in­cer­ti­dumbre sobre su re­cu­pe­ra­ción y de las ame­nazas pro­tec­cio­nistas del pre­si­dente de EEUU, Donald Trump, en el plano co­mer­cial y eco­nó­mico.

Nada que ver con la experiencia de años atrás, especialmente en 2011-2013, cuando Latam era mencionada en la cumbre financiera de Davos como la nueva locomotora mundial mientras capeaba el temporal de la crisis financiera global con energía en un momento de hundimiento europeo y debilidad de EEUU. En aquellos años, los líderes latinoamericanos eran los más buscados en la cita; sus políticas económicas elogiadas y su futuro, glosado por el FMI.

Latam tuvo protagonismo incluso en el débil 2014 (crecimiento del 1,1%), cuando la Alianza del Pacífico tuvo un rol importante en Davos con la presencia de los líderes colombiano y mexicano, Santos y Peña Nieto, el ministro de Hacienda chileno y el primer ministro del Perú, que detallaron la “promesa de integración” que forman sus países. Retuvo ese interés a duras penas en 2015, con Brasil ya tocado, cuando el área se presentó con menor brillo y México se exhibió como valor en un evento en el que el BM tildó su economía de estrella de Latam por su estabilidad y sus reformas. Y logró mantener la atención en 2016 con la presencia del nuevo presidente argentino Macri, que escenificó en Suiza el mensaje de que su país regresaba al mundo tras la etapa kirchnerista.

Pero este año, la estela latina se apaga. Pese a la presencia del presidente de Colombia, Juan Manual Santos, Nobel de la Paz 2016, Latam no brillará especialmente en unas reuniones en las que la nueva política proteccionista de la Administración Trump, la presencia de una China que estará representada por su presidente, Xi Jinping, y que trata de ganar terreno en Latam y ocupar el espacio de Washington, e incluso el Brexit protagonizarán el evento. De hecho, salvo el mandatario colombiano y el paraguayo Horacio Cartes, los grandes líderes de la región estarán ausentes en una cita a la que acudirán el primer ministro peruano, Fernando Zavala (representando al nuevo presidente PKK); la vicepresidenta panameña, Isabel de Saint Malo y varios ministros argentinos, entre ellos la canciller Susana Malcorra, que llegan con la intención de atraer inversiones y preparar la versión latina del Foro en abril, del que Buenos Aires será anfitrión. Macri, que cursó a Davos su primer viaje tras asumir la Presidencia, quiere convertir la cita en el gran escaparate para que Argentina recobre finalmente la confianza inversora internacional.

Con todo, las delegaciones de Latam, que tras dos años de recesión (2015 y 2016, con caídas del PIB del 0,5% y del 1,1%) comenzará a salir del túnel este 2017, tratarán de analizar el rumbo que toma el comercio y la economía global en un momento de auge del proteccionismo y en el que las escaramuzas de Trump contra la segunda economía del área, México (plan para un muro fronterizo; ataques al TLCAN y presión a las firmas de EEUU que invierten en ese país) comienzan a cobrar forma. Trump, además, tiene en agenda una masiva deportación de indocumentados, la mayoría de Centroamérica, lo que lastraría unas remesas de emigrantes vitales para esos países, y retirarse del Acuerdo de Asociación Transpacífico, en el que están Chile y Perú.

Con las dudas sobre Trump y la esperada recuperación de las materias primas, de las que dependen muchas economías regionales, se prevé que el área busque fortalecer sus contactos con Asia-Pacífico: China, Corea del Sur, Indonesia, Taiwán e India. Notablemente con una China cuya política comercial ha sido ya muy criticada por Trump, pero que aspira a ser el nuevo socio clave de la región y que hoy es ya el mayor destino de exportación de Brasil, Chile y Perú y el segundo de Argentina. En un momento en el que Trump cierra puertas, Pekín anhela liderar la defensa de la globalización y el libre cambio.

Lejos queda 2011, cuando Latam era la estrella de Davos, Brasil estaba en auge y los expertos hablaban de década de Latam. También 2012, cuando Perú concitaba la atención de la cumbre con su nuevo líder, Humala y rompía la hegemonía brasileña. También 2013, cuando la región llevaba a Suiza la mayor representación de su historia: más de un centenar de destacadas figuras empresariales y políticas. Latam crecía entonces al 4,6% (2011); al 2,9% (2012) y al 2,8% (2013), tras la caída de 2009 (-1,2%) y el subidón de 2010 (6,2%). El área, que progresará este año el 1,3%, dejando atrás dos años de recesión, y que afronta un contexto interno y global complicado, tratará en Davos de captar señales de hacia dónde dirigir sus esfuerzos en el plano global este difícil año.

Artículos relacionados