DESDE EL PARQUET

El Ibex fuerte en su 25 cumpleaños

Cumplir años siempre es mo­tivo de ce­le­bra­ción y BME está de fiesta des­pués de que el sá­bado el Ibex 35 so­plara las velas por su 25 aniver­sa­rio. Un 14 de enero de 1992, junto con el mer­cado de Opciones y Futuros, se pro­dujo la apa­ri­ción del que hoy es el prin­cipal in­di­cador de la Bolsa es­pañola.

Este índice, ponderado por capitalización, está compuesto como su propio nombre indica por los 35 valores más líquidos del mercado.

El objetivo de su creación, además de servir de activo subyacente para los contratos de opciones y futuros, fue el de reflejar con mayor fidelidad la evolución del mercado bursátil.

Una meta lograda en gran medida pues no en vano representa el 90% del volumen total contratado en el mercado continuo, aunque también son ciertas las críticas de los que consideran que aún está lejos de ser el termómetro de la economía real española.

Los expertos recuerdan, por ejemplo, que el sector bancario tiene un peso del 35% en el Ibex 35 actual cuando ni siquiera alcanza un 5% del PIB, frente a otros sectores como el industrial o el turístico que superan de largo ese porcentaje y apenas están representados en el mercado.

Desde su primer cierre en 2.676,12 puntos hasta su nivel actual, sobre los 9.500 puntos, el selectivo de mejores empresas españolas ha logrado una revalorización del 255%, con una media anual de ganancias del 6,82%. Un porcentaje que se eleva al 9,2% si se tienen en cuenta el pago de dividendos. La diferencia alcanzada entre su mínimo histórico, registrado el 5 de octubre de 1992 en 1.873,58, y el máximo de 15.945,70, logrado al cierre del 8 de noviembre de 2007, se eleva hasta el 751%, lo que elevaría la revalorización anual entre ambos períodos por encima del 30%.

Pese a su relativa juventud, este indicador ha conocido todo tipo de situaciones nacionales e internacionales. Su ejercicio más alcista fue el de 1993 con una ganancia del 54,2%, precisamente en uno de los períodos más convulsos de la economía española en plena recesión, con constantes devaluaciones de la peseta y con tasas de desempleo del 24%.

1996 fue el segundo año más alcista de la serie histórica del Ibex 35 al apuntarse una subida del 42%, marcando el inicio de la burbuja tecnológica y la posterior llegada del euro. Su pinchazo en 2002 trajo como consecuencia el segundo peor año para este indicador con una abrupta caída del 28,11% solo superada en 2008, un 39,43%, ante el estallido de la burbuja inmobiliaria, la crisis de las hipotecas “subprime” y la quiebra de Lehman Brothers.

Respecto a las variaciones diarias, la sesión más alcista se contabilizó el 10 de mayo de 2010 con un alza del 14,43% al calor de diversas decisiones de organismos europeos respecto al euro, mientras que el mayor descenso, un 12,35%, se produjo el 24 de junio de 2016 como consecuencia del Brexit.

El peso de los seis sectores del Ibex 35 en los 25 años recién cumplidos ha cambiado significativamente en tres de ellos y el resto mantiene, después de tanto tiempo, los mismos niveles de ponderación. Petróleo y Energía es el grupo que más peso pierde al pasar del 36,4% de 1992 al 19,4% actual, siendo los grupos de consumo (bienes y servicios) los que han crecido con fuerza, pasando Bienes de Consumo del 3% en 1992 al 14,6% en la actualidad, mientras Servicios de Consumo ha crecido del 2,5% en los inicios al 9,1% en 2017.

En todo este tiempo, pese a todos los vaivenes, los expertos coinciden en señalar que el principal índice de las bolsas españolas ha demostrado su solidez, su adaptabilidad y su resistencia al paso de los años y se ha convertido en un indicador fiel de la economía y un referente para la inversión.

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