Fondos y grandes for­tunas es­pañolas pisan el ace­le­rador en un es­ce­nario ideal

España es el nuevo 'El Dorado' hotelero: 2017 empieza a todo trapo

Las tran­sac­ciones suman cerca de 5.000 mi­llones de euros en sólo dos ejer­ci­cios y man­ten­drán el ritmo este año

Hoteles Madrid
Hoteles Madrid

"Hay una lista in­ter­mi­nable de po­ten­ciales com­pra­dores para ac­tivos ho­te­leres es­paño­les. La co­yun­tura eco­nó­mica y tu­rís­tica es sen­ci­lla­mente per­fecta, y nunca los in­tereses de com­pra­dores y ven­de­dores han es­tado tan cerca. Si no pasa nada raro, en 2017 el valor de las ope­ra­ciones vol­verá a su­perar los 2.000 mi­llones de eu­ros. Estamos ante un mer­cado con un po­ten­cial sen­ci­lla­mente ex­tra­or­di­na­rio", señalan en una de las ma­yores con­sul­toras in­mo­bi­lia­rias del país. Un nuevo El Doarado, en un sector que lan­gui­de­cía.

El arranque de 2017 avala la opinión. En los primeros quince días del año, ya se ha producido dos operaciones de relumbrón. La primera ha sido la incorporación de la cadena hotelera Riu al proyecto para sacar adelante el hotel del Edificio España, liderado por Trinitario Casanova, una de las mayores fortunas española. A través de una 'joint venture', Riu tendrá una participación en el inmueble todavía en manos del grupo chino Wanda entre el 25% y el 30%.

Y otro rico de cabecera como el gallego Manuel Jove ha adquirido el Gran Hotel Las Rozas (Madrid). Con 90 operaciones, el establecimiento se incorpra a la cadena hotelera Attica21, otro de los grandes vehículos con los que las grandes fortunas españolas están apostando por un sector en el que todos quieren parte de la tarta. Grandes fondos internacionales y socimis han firmado dos años históricos en los que la inversión se ha quedado a las puertas de los 5.000 millones de euros.

Según el último informe de la consultora Irea, 2016 ha sido el segundo mejor año de la historia -solo superado por 2015, cuando la inversión fue más de un 15% superior en parte por el impulso inversor de la socimi Hispania, que invirtió 600 millones frente a los apenas 70 de 2016- con una inversión de 2.184 millones de euros.

El otro gran dato es que, al contrario de lo que había ocurrido en los dos años anteriores, la inversión en hoteles urbas ha superado a la realizada en los grandes destinos turísticos de costa. "Los grandes fondos creen que ha llegado el momento de dar un paso adelante en el segmento urbano. Los precios en España, incluidas las ciudades de Madrid y Barcelona, son sensiblemente más baratos respecto a los otras grandes ciudades europeas. El margen para subirlos es muy amplio", señalan fuentes del sector.

El movimiento ya se está produciendo, como demuestra que en está década el precio medio de los hoteles ha crecido algo más de un 15%. Un porcentaje todavía muy discreto que puede ser sólo el punto de partida tras un año 2017 que dará continuidad a las cifras históricas de 2016, un año en el que han llegado a España 75 millones de visitantes que han gastado un 8,4% más respecto al año anterior. Sin la competencia de grandes competidores relegados por las tensiones geopolíticas, el mercado turístico español es un diamante en bruto.

"El único inconveniente que veo son los precios. Las valoraciones están creciendo porque España se ha metido entre los tres mayores destinos turísticos y los precios relativamente atractivos de los dos últimos años están pasando a la historia. No obstante, el mercado tiene tanto potencial que al menos este año y el siguiente el mercado puede seguir generando operaciones por más de 4.000 millones de euros", señala un firma nacional.

En pleno proceso de normalización de un mercado que ha sufrido extraordinariamente durante los años más duros de la crisis, una elevada actividad parece garantizada. Entre otras cosas, porque los fondos que han comprado carteras de deuda hotelera a manos llenas en los últimos años (más de 2.000 millones entre 2014 y 2016), parece garantizar que bastantes establecimientos se pongan en venta en los próximos trimestres.

Según las previsiones de los expertos, Madrid será el gran reclamo de los grandes inversores internacionales, porque el recorrido en precios es el más elevado entre las grandes ciudades españolas. "Los grandes fondos quieren comprar y reformar para crear hoteles de primerísima categoría en los que exigir altos precios. Muchos inversores creen que Madrid sigue lejos de tener una oferta hotelera de altísimo nivel equiparable a la de otras grandes capitales europeas como París, Londres o Roma".

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