MI PALCO SOBERANO

Choque de vice presidentes

Ninguna no­vedad entre Santamaría y Junqueras que chocan por el re­fe­rén­dum.

Junqueras y Santamaría
Junqueras y Santamaría

La hi­pó­tesis de ce­le­brar, o no, un re­fe­réndum sobre el fu­turo de Cataluña es­ce­ni­ficó el primer choque de “trenes” entre la vice pre­si­denta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría y el vi­ce­pre­si­dente de la Generalitat, Oriol Junqueras. Ninguna no­ve­dad, al menos ofi­cial­mente, tras más de dos horas de reunión en la Conselleria d´E­co­nomia i Finanzas, en Barcelona.

“No podemos negociar sobre lo que no podemos disponer” dijo Sáez de Santamaría, en referencia a un referéndum que, en todo caso, dependería del conjunto de los ciudadanos españoles. Recordó, además, las dos sentencias recientes de Alemania e Italia, donde los tribunales excluyeron cualquier posibilidad de consultas separatistas en Baviera, en el primer caso, y en el Veneto, en el segundo.

“No esperamos ningún permiso para celebrarlo” replicó, por su parte, Junqueras, en referencia a la imposibilidad de llegar a ningún pacto al respecto.

Así las cosas, es decir, en el enroque de posiciones en ambas partes, ambos dirigentes políticos destacaron la “cordialidad” en el resto de temas tratados. Por parte de Junqueras con inquietud por el Fondo de Reserva de las Pensiones y el déficit público. Y, de lado de Santamaría, con insistencia para que el presidente Carles Puigdemont – que ya ha dicho que no asistirá – a que participe en la reunión de presidentes autonómicos, convocada para la semana próxima, en Madrid, donde pueden deliberar sobre las 46 peticiones de Cataluña al gobierno, incluido el capítulo de mejoras en infraestructuras.

En realidad, justo año de le inesperada llegada de Carles Puigdemont a la presidencia de la Generalitat, tras el boicot a Artur Mas, por parte de la CUP, el futuro inmediato de Cataluña parece orientarse hacia unas elecciones anticipadas. ¿Para cuándo? Posiblemente para antes del verano, dejando para el futuro la fecha tope ahora planteada de celebrara un referéndum durante la segunda quincena de septiembre de 2017.

Unas elecciones para las cuales todos los partidos afinan ya estrategias, con la sorpresa, entre las filas exconvergentes, de que Carles Puigdemont cumpla su promesa: no seré candidato a la presidencia, como ya dijo hace un año y repitió hace unos días, en una tertulia en la emisora Radio Barcelona, de la cadena SER.

La negativa de Puigdemont, experiodista y político atípico, de no ir a unas elecciones como candidato a la presidencia ha abierto una crisis, una más, entre el recién creado PDEcat. Candidatos no faltarán, aunque saben de antemano que, difícilmente, llegaran a la presidencia si se cumplen las previsiones de pérdida de liderazgo a favor de ERC. Sin olvidar que, desde la izquierda, Ada Colau y Xavier Domènech preparan su coalición para aglutinar a los votantes favorables a un referéndum, siempre y cuando sea pactado. Es decir, nunca al menos a corto plazo.

En esas arenas movedizas de las relaciones políticas entre Barcelona y Madrid, lo único más o menos previsible es que Soraya Saéz de Santamaría en sus futuras negociaciones deba tratar con un Oriol Junqueras, al que todo apunta que va directo hacia la presidencia de la Generalitat. Es cuestión de tiempo.

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