Monitor de Latinoamérica

Infraestructuras y energía co­paron la mayor parte de las ope­ra­ciones en 2016

La empresa española pisa fuerte en México

FCC y Acciona par­ti­ci­parán en el prin­cipal con­trato del ae­ro­puerto de la ca­pital

Felipe sexto en mexico
Felipe VI en México.

México es uno de los mer­cados fa­vo­ritos para la in­ver­sión es­pañola. La re­la­ción em­pre­sa­rial entre ambos paí­ses, ade­más, se ha afian­zado y se ha hecho mucho más bi­la­te­ral, con in­ver­siones me­xi­canas ré­cord en España. 2017 ha co­men­zado con el anuncio de que FCC y Acciona par­ti­ci­parán en el macro pro­yecto de la nueva ter­minal del ae­ro­puerto de Ciudad de México, tras un 2016 de avance de la pre­sencia es­pañola. Infraestructuras y energía copan los con­tratos en un mer­cado en el que España está en todos los sec­to­res.

Días atrás se anunció que el consorcio del Grupo Carso, propiedad de Carlos Slim, y en el que participan las españolas FCC (controlada por el magnate) y Acciona, junto a las mexicanas Cicsa (Carso), ICA, GIA, Prodemex y Hermes fue el adjudicatario de la construcción de la terminal del Aeropuerto de Ciudad de México por 3.900 millones de euros. Es el principal contrato del que será principal aeródromo del país; segundo aeropuerto en construcción a nivel mundial y una de las mayores obras de infraestructuras en marcha en Latam. El contrato atañe a la construcción del mayor terminal del área, un edificio de más de 760.000 metros cuadrados repartido en cuatro plantas.

El propio Slim a través de Cicsa se había adjudicado la construcción de la pista 3 del Nuevo Aeropuerto de Ciudad de México, por la que competía Ferrovial junto a las mexicanas Omega, Calco y Cydssa; mientras que el consorcio Coconal-VISE se hacía con la precarga, infraestructura y obra civil de la Pista 2 (por la que se interesaba Isolux). En participar en las obras del aeropuerto se han interesado también ACS, Sacyr, OHL, Indra, San José y Azvi.

Previamente, y asimismo en el ámbito del transporte, Ineco anunciaba en 2016 que a través de su filial Inecomex, participada por Adif, estará presente en la ampliación de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro de Ciudad de México (tramo Mixcoac-Observatorio). Y CAF lograba un contrato para el suministro de 10 trenes para la línea 1 del metro capitalino por 164 millones. A su vez, Rubau ganaba los trabajos finales del tren interurbano México-Toluca en participación con MM-Mex, Sampol y Electro Costa. Indra, por su parte, fue elegida como socio tecnológico por el Sistema Metrobús de Ciudad de México para completar gestión y control de los autobuses que circulan en las líneas Bus Rapid Transit. Indra implantará la versión más avanzada de su Sistema de Ayuda a la Explotación (SAE), en un contrato que comprende el suministro, instalación y puesta en marcha del mismo y el mantenimiento durante 10 años, por un importe de 16 millones de euros.

En el sector energético, tanto en el segmento más tradicional como en renovables, también la inversión española fue activa en 2016. Iberdrola, ya con gran presencia en el país, conseguía un nuevo contrato al ganar la licitación para construir por 350 millones la central de ciclo combinado de Noroeste, con una potencia de 887 MW. A su vez, FRV se adjudicó 300 megavatios (MW) en la segunda subasta eléctrica del Centro Nacional de Control de Energía y Acciona, en consorcio con la azteca Tuto Energy, se hizo con la ejecución de una planta fotovoltaica. Grupo Alten, en alianza con Cubico (fondo participado por Santander) ganó proyectos de generación por 1,6 millones de MW/hora y X-Elio (Gestamp y KKR) logró otros por 510.000 MW/hora. Greenenergy ganó un proyecto fotovoltaico de 34,5 megavatios en Guanajuato.

También hubo llegada de capital español en otros sectores. A fines del año pasado, Roca anunciaba la adquisición de la firma mexicana de porcelana sanitaria Ceramosa, con una inversión de 30 millones, tras haber comprado Santalia en ese país, en el que el grupo invertirá 40 millones en la construcción de un complejo industrial. Estas operaciones son solo una muestra del cada vez mayor interés inversor por México, país en el que España se sitúa entre los mayores inversores y en el que están presentes más de 5.500 empresas, desde las mayores multinacionales a un creciente número de pymes. Desde BBVA-Bancomer y Santander a Telefónica pasando por Gas Natural, Iberdrola, OHL, ACS, Mapfre, Sacyr, Inditex, Iberia, Gamesa, Meliá, NH, Agbar o Elecnor.

En 2015 España ocupó el segundo lugar en México en aporte de IED, con el 9,6% del total (más de 1.100 millones), sólo por detrás de EEUU (53,1%) y por delante de Japón (4,7%). Pero el interés de los capitales aztecas por el territorio español también crece y la inversión mexicana en España se ha multiplicado en los últimos años y supera ya los 24.128 millones de dólares, convirtiendo a México en el primer inversor latinoamericano en España y el segundo extracomunitario después de EEUU.

Para los expertos de la Unctad México, aun con su moderado crecimiento (según la Cepal el país avanzará apenas el 1,9% este año tras el 2% de 2016), se ha convertido en el octavo país más atractivo del mundo para la inversión extranjera directa y mantendrá este rol durante los tres próximos años.

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