News Links

30 años de Erasmus: España sigue líder en estudiantes que van y que vienen

‘A mi jui­cio, el pro­grama Erasmus es a día de hoy el único éxito de la Unión Europea’

Libros de estudio
Erasmus: no todo es estudiar.

Una frase para pen­sar: ‘A mi jui­cio, el pro­grama Erasmus es a día de hoy el único éxito de la Unión Europea’. Suena elo­gioso para el apa­sio­nante mundo Erasmus y fatal para esta UE que tras­ta­bi­llea. Un aire de de­cep­ción y pe­si­mismo en­vuelve esas pa­la­bras del rea­li­zador francés Cédric Klapisch, que di­rigió en 2002 la di­ver­tida co­media ‘L'Auberge es­pag­nole’ sobre la oleada de uni­ver­si­ta­rios eu­ro­peos que eligen Barcelona como des­tino de su beca de es­tu­dios.

La reflexión de Klapisch en una entrevista que publica este martes Le Figaro marca mejor que nada el inicio del año del trigésimo aniversario del Erasmus. Se creó el 9 de enero de 1987 y se aprobó definitivamente el 15 de junio del mismo año. La idea del presidente de la Comisión Jacques Delors comenzó con 11 países participantes y ya va por 33 países, aparte de otros 169 países asociados. Una explosión de multiculturalidad, de intercambio, de compartir, de aprender, de ser europeos.

Pero la crisis ha cambiado casi todo. De ahí la frase un tanto amarga de Klapisch, que se compara con otra sobre cómo abordó el personaje de Xavier, protagonista de la película: ‘Como el símbolo de esa Europa inocente y llena de esperanza’. La alegría de entonces se tradujo en las diferentes versiones españolas del film: ‘Piso compartido’ o ‘Casa de locos’. Luego ha habido dos secuelas más, a medida que ha ido evolucionando tanto el Erasmus como la UE: ‘Muñecas rusas’ y ‘Rompecabezas chino’.

Dice el cineasta: ‘Las cosas han cambiado radicalmente en 15 años; El año 2000, Europa todavía estaba centrada en el porvenir y el proyecto europeo estaba en construcción. Pero hoy, ya no hay proyecto sino desilusión; en primer lugar, por la crisis económica, y luego por la crisis de refugiados y el renacimiento de conflictos, como en Ucrania; Grecia y España son para mí los símbolos de este desencanto: en 2000, ambos países simbolizaban la renovación de la UE y estaban en pleno boom económico, muy lejos de su situación actual’.

Pues a pesar de ese desencanto, España sigue siendo el primer país emisor de estudiantes con beca Erasmus. Y el más popular y favorito entre los europeos para pasarse unos meses, aprender el idioma y relacionarse con otros estudiantes de todas partes. Las últimas cifras finales sobre el curso 2013-2014 reflejan que 37.235 universitarios españoles marcharon a Europa de Erasmus. Mientras, 39.277 europeos llegaban a las universidades españolas. Alemania y Francia son los otros dos países preferidos.

Otras cifras desnudas certifican el éxito de estos 30 años: 3,3 millones de estudiantes europeos se han beneficiado del programa, que se prolonga hasta los 5 millones si se tienen en cuenta profesores y otros colectivos. Y 16.400 millones de euros es la cifra presupuestada para el programa durante el quinquenio 2016-2010. Es cinco veces superior a los 3.100 millones del periodo 2007-2013. En 2014 se rebautizó el proyecto: Erasmus +, con un plan ampliado más ambicioso para incluir a formación profesional, administrativos, bachilleres, etc.

Hay otra estadística que más bien es una leyenda urbana: la de que hasta un millón de ’bebés Erasmus’ han nacido de romances entre los becarios en todo este tiempo. Se mencionó en un informe de la Comisión, pero sólo es una extrapolación de las respuestas dadas por los becarios: hasta un 27% de ellos reconocían haber encontrado a su pareja durante esos meses en otro país. De todas formas, aquella idea de cohesión cultural ya va por varias ‘generaciones Erasmus’.

Artículos relacionados