Monitor de Latinoamérica

El Gobierno garantiza un nuevo entorno de claridad y seguridad jurídica

Bolivia reclama más inversión foránea

La Paz anima a las empresas españolas a acompañar el desarrollo del país

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Evo Morales, Bolivia.

De destino de riesgo a mercado confiable. La relación empresarial España-Bolivia vive un buen momento, de la mano del esfuerzo del Gobierno boliviano por dejar atrás un pasado de encontronazos con los inversores y de expropiaciones, y del interés de las firmas españolas por un país que ofrece oportunidades y cada vez una mayor seguridad jurídica. Bolivia será uno de los países que más crecerá en 2016 en una Latam en recesión.

En los úl­timos me­ses, Bolivia ha des­ple­gado un es­fuezo es­pe­cial para que en España se co­nozcan los pro­yectos en marcha y atraer más in­ver­sión. El úl­timo, el pa­sado ju­lio, cuando los mi­nis­tros de Economía, Luis Arce; de Planificación, René Orellana y de Turismo, Marko Marcelo, vi­si­taron Madrid junto al pre­si­dente de la Confederación de Empresarios Privados para par­ti­cipar en un en­cuentro con más de un cen­tenar de em­pre­sa­rios es­pañolas en CEOE.

La vi­sita es parte de la es­tra­tegia que Bolivia sigue en el marco del Plan de Desarrollo Económico y Social 2016-20, y que busca in­ver­sión ex­te­rior com­ple­men­taria a la pú­blica, es­pe­cial­mente de España y la UE. De he­cho, seis mi­nis­tros vi­si­taron re­cien­te­mente Reino Unido y otros países y el pre­si­dente Morales ha par­ti­ci­pado en los úl­timos años en la ges­tión de in­ver­siones con viajes a EEUU, Francia y España.

Más del 30% de la IED en Bolivia pro­cede de España, que tiene 40 firmas ope­rando en el país, bien con con­tratos con el Estado, bien con in­ver­sión di­recta en ener­gía, tu­rismo o in­fra­es­truc­tura. Bolivia ha lan­zado planes de desa­rrollo en in­fra­es­truc­turas y tu­rismo con un pre­su­puesto de 11.400 mi­llones de dó­lares en cinco años.

Del to­tal, la parte del león (11.000 mi­llo­nes) se des­ti­nará a cons­truc­ción e in­fra­es­truc­tura, es­pe­cial­mente ca­rre­te­ras, puentes y ae­ro­puer­tos. Entre los pro­yectos más re­le­vantes están la cons­truc­ción de 4.000 ki­ló­me­tros de vías en cinco años y el me­ga-­pro­yecto de tren bio­ceá­nico que unirá Brasil y Perú pa­sando por Bolivia.

En tu­rismo, uno de los sec­tores con más opor­tu­ni­da­des, hay pro­yectos por 400 mi­llones hasta 2020. Las firmas es­pañolas están in­tere­sadas y según La Paz, hay con­ver­sa­ciones avan­zadas con grandes ope­ra­do­res. Bolivia se con­so­lida como des­tino y ha pa­sado de 520.000 tu­ristas en 2005 a 1,2 mi­llones en 2015.

Tras des­tacar el fuerte cre­ci­miento en los úl­timos años y hacer hin­capié en los avances le­gales que ga­ran­tizan la se­gu­ridad ju­rí­dica, los mi­nis­tros qui­sieron dejar claro en Madrid que su país brinda a las em­presas es­ta­bi­lidad po­lí­tica y eco­nó­mica. “Se dan las con­di­ciones para que las firmas es­pañolas in­viertan más en Bolivia”, dijo en­tonces el mi­nistro Arce, quien re­cordó que se han apro­bado nuevas leyes que re­gulan in­ver­sión ex­te­rior y obras pú­blicas y el ar­bi­traje.

“Ofrecemos se­gu­ridad ju­rí­dica, re­glas claras y es­ta­bi­li­dad”, in­dicó. Aunque ha que­dado atrás la era de con­flictos con firmas es­pañolas (expropiaciones a REE, Iberdrola y Aena-Abertis), aún hay algún con­ten­cioso como el re­ciente con Abertis, acu­sada de “pésimas prác­ticas cor­po­ra­ti­vas” en la ad­mi­nis­tra­ción de los tres ae­ro­puertos prin­ci­pa­les.

Con Repsol (asociada a la es­tatal YPFB), la si­tua­ción es muy di­fe­rente a la del primer man­dato de Morales. Según Arce, que dijio que hay un banco es­pañol in­tere­sado en in­vertir en Bolivia, la pe­tro­lera ha trans­mi­tido que se siente pro­te­gida por el Gobierno, lo que cree es un men­saje de tran­qui­lidad para el em­pre­sa­riado es­pañol.

Las em­presas es­pañolas están pre­sentes en in­ge­nie­ría, cons­truc­ción, pe­tróleo y sector fi­nan­ciero. Además de Repsol y Abertis, están Isolux, Sacyr, BBVA Telefónica, Técnicas Reunidas, UEE, Santillana, Mapfre Telepizza, Inypsa… El in­terés es­pañol se di­rige prin­ci­pal­mente a ru­bros es­tra­té­gicos como tu­rismo, mi­ne­ría, energía e in­dus­tria, según Orellana, para quien los em­pre­sa­rios es­pañoles re­co­nocen el cre­ci­miento sos­te­nido de Bolivia y se abren a la po­si­bi­lidad de se­llar alianzas es­tra­té­gicas orien­tadas a in­cre­mentar la in­ver­sión.

Bolivia re­gis­trará en 2006 por tercer año el mayor cre­ci­miento de Sudamérica y sólo es­tará por de­bajo de Panamá, Dominicana y Nicaragua a nivel re­gio­nal: avan­zará el 3,8% (4,5% según Cepal) y el 3,5% en 2017 (4,8% en 2015). El país re­gistró una media de cre­ci­miento en 1995-2005 del 3,4%, que se ha ele­vado al 5% en la era Morales, ini­ciada en 2006.

Sin em­bargo, pincha en co­m¬­pe¬­ti¬­ti¬­vidad (bajó 12 puestos en el úl­timo rá­n¬­king del WEF) y tam­poco me­jora en clima de ne­go­cios: en el úl­timo Doing Business cedió dos lu­ga­res, al 157 mun­dial. Tampoco se sus­trae a la caída de la IED en Latam: en 2015 los flujos se con­tra­jeron el 22%, a 503 mi­llo­nes.

Políticamente, la si­tua­ción gira sobre el fu­turo de Evo. En fe­brero, los bo­li­vianos re­cha­zaron en re­fe­réndum (el “no” sacó el 51,30% frente al 48,70% del “sí”) la po­si­bi­lidad de que con­curra por cuarta vez se­guida a las pre­si­den­cia­les. Así, se man­tiene el veto a que sea re­electo al ter­minar su tercer man­dato de cinco años, que logró con una im­por­tante ma­yoría en 2014.

Fue la pri­mera de­rrota desde la lle­gada al poder de Morales, que debe ahora afrontar la su­ce­sión en su Movimiento al Socialismo, aunque en mayo el ofi­ci­la­lismo planteó otra con­sulta para cam­biar la Constitución y per­mitir que pos­tule por cuarta vez en 2020. Los es­cán­dalos han mer­mado el apoyo a Evo, pese al éxito eco­nó­mico y una po­lí­tica que ha sa­cado de la po­breza a 2 mi­llones de bo­li­via­nos.

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