UN BANCO EN EL RETIRO

Los tipos de interés y un cambio de política económica

El eje­cu­tivo en fun­ciones de­bería ex­plicar en el Parlamento el porqué de esta asi­me­tría entre la evo­lu­ción de la eco­nomía

Paro
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España go­bierna pro­vi­sio­nal. El em­pleo ha au­men­tado aunque las ci­fras de agosto no sean bue­nas; el cré­dito al con­sumo crece aunque no en las em­presas que o bien pre­fieren uti­lizar la te­so­rería de­ri­vada de sus be­ne­fi­cios o de­ciden re­cortar su en­deu­da­miento. El Estado man­tiene sus ins­ti­tu­ciones pero re­cauda menos pese al cre­ci­miento del PIB mien­tras avanza el en­deu­da­miento pú­blico. No sería malo que el eje­cu­tivo en fun­ciones ex­pli­case en el Parlamento el porqué de esta asi­me­tría entre la evo­lu­ción de la eco­nomía y el es­caso ren­di­miento re­cau­da­to­rio.

Los tipos de interés siguen próximos a cero en la mayor parte del mundo desarrollado pero no sucede lo mismo en los países en vías de desarrollo. En consecuencia los inversores que buscan rentabilidad orientan sus ahorros hacia esos destinos. El rendimiento prima sobre el riesgo y es posible que se mantenga mientras los interese en Europa o Japón sean negativos.

El Financial Time comenta que el Banco de Santander UK ha gastado casi 1.000 millones Libras para cubrir el déficit de su producto estrella, la cuenta 123. El interés medio pagado se ha situado en un 2,3% sobre un total de depósitos de 50.000 millones de libras.

Se plantea ahora reducir el actual nivel de remuneración por un tipo fijo del 1,5%. Una advertencia para los depositantes españoles y una nueva señal de que la banca intentará canalizar el ahorro no hacia los depósitos si no hacia fondos de inversión con una rentabilidad positiva, aunque muy modesta, y algunas garantías de que el capital invertido estará salvaguardado.

Los gobernadores de los principales bancos centrales se han reunido en Jackson Hole, Wyoming, convocados por la Reserva Federal. Durante el último decenio el protagonismo de la política económica le ha correspondido a la política monetaria. Objetivo: acelerar el crecimiento del PIB sin superar los límites fijados para el incremento de los precios.

Objetivos ambos, crecimiento y estabilidad, que deben correr en paralelo. La expansión del PIB, sin embargo, ha estado por debajo de las expectativas y nunca se han llegado a los niveles de inflación fijados en los pactos de estabilidad de los países occidentales.

Con tipos de interés próximos a cero los bancos centrales han echado mano de otras medidas como el descuento en sus ventanillas de títulos de deuda de compañías no financieras. Tampoco se ha conseguido estimular la inversión productiva y los tipos de interés han bajado hasta ser negativos. Por supuesto poca o ninguna inflación. Quizás sea el momento de cambiar la estrategia. En lugar de medir las variaciones en el nivel de precios habría que proponer objetivos más radicales. Por ejemplo adoptar como objetivo no la variación de los precios si no el valor nominal del producto interior bruto, es decir, estabilizar los ingresos y no los precios. ¿Subida del salario mínimo para empezar?.

Una revisión de este tipo exigiría modificar el Pacto de Estabilidad de la Eurozona. Recordemos que después de la Segunda Guerra Mundial la subida de los laboristas al poder en el Reino Unido y la mayor influencia de los partidos de izquierdas junto al temor al que el paradigma socialista de la Unión Soviética pudiera ser imitado, provocó una profunda alteración en la distribución de la Renta. Con bajos salarios no hay consumo y sin consumo no hay inversión, pero además, con salarios bajos tampoco hay incentivos para incrementar la productividad mediante inversiones de capital que mejoren el proceso productivo.

Pocas o ninguna de estas consideraciones se han barajado en las sesiones de investidura. Había cosas mas urgente Fracasada la candidatura del PP habría que preguntarse si las izquierdas agrupadas en torno al PSOE, con otros valiosos añadidos que hagan posible la investidura, serían capaces de presentar una política fiscal estimulante y a la vez bien administrada (sin diputaciones, obras públicas disparatadas o continuidad de los muchos asesores contratados que siguen en nómina con el gobierno provisional).

Simultáneamente debería perfilar algunos argumentos para convencer a otros estados miembros de la Eurozona sobre la urgencia que requiere modificar el Pacto de Estabilidad. Finalmente está el callejón muy angosto de Cataluña.

No hay gobierno pero el Banco de Santander patrocinará la liga de fútbol y corregirá la remuneración de la cuenta 123, es decir que tipos de interés seguirán siendo nulos o muy bajos pero faltara crecimiento e inversión productiva.

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