Monitor de Latinoamérica

Fomin ve oportunidades para los servicios bancarios en transferencias y ahorro

Los bancos pierden el negocio de las remesas

Un estudio entre migrantes latinos alerta sobre envíos e inclusión financiera

Remesas
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Pese al aumento del envío de remesas por los migrantes latinoamericanos en España, los bancos distan de encabezar un negocio que mueve miles de millones de euros al año. Según el estudio Remesas e Inclusión financiera: Análisis de una encuesta de migrantes de América Latina y el Caribe en España, liderado por el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin) y preparado por Novadays, más del 70% de los remesadores usa un único modo de envío, y éste es mayoritariamente una empresa de remesas (84%).

Sólo el 12% uti­liza el banco para mandar di­nero a sus paí­ses, pese a que las trans­fe­ren­cias tienen un coste me­nor, según un texto que de­tecta un im­por­tante nicho de ne­gocio en el sector de re­me­sas.

La media de envío de los mi­grantes la­ti­noa­me­ri­canos re­si­dentes en España se sitúa en 1.000 euros al año (180 euros por en­vío) y en la op­ción para hacer llegar esa ayuda a sus países de origen se va­lora pri­mor­dial­mente la ra­pi­dez. El uso del sis­tema ban­cario de­pende, sobre todo, de la exis­tencia de fa­mi­liares con cuenta en el país de origen y tam­bién de que los pro­pios mi­grantes tengan cuenta allí.

El uso del envío postal (giro) o de per­sonas “de con­fianza” es mi­no­ri­ta­rio, según el es­tu­dio, pre­sen­tado en Madrid y ela­bo­rado a partir de una en­cuesta a 2.000 mi­grantes de una pre­se­lec­ción de seis na­cio­na­li­da­des: Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay, Perú y Dominicana.

Aunque la re­ciente crisis eco­nó­mica gopeó a la po­bla­ción mi­grante con mayor du­reza que a la na­tiva, y fun­da­men­tal­mente a los hom­bres, en 2015 la cuota de re­me­sa­dores re­pre­sen­taba el 69%, veinte puntos más que en 2007. El con­tin­gente de mi­grantes la­tinos se sitúa hoy en 2.308.686 per­so­nas, el 5% de la po­bla­ción total y el 37% de la na­cida en el ex­tran­jero en España. Los ecua­to­rianos (438.979 per­so­nas) cons­ti­tuyen el grupo más nu­me­roso y el ter­cero de todos los mi­gran­tes, y tras ellos se si­túan co­lom­bianos (363.667), ar­gen­tinos (259.870) y pe­ruanos (191.706). Frente al resto de co­lec­tivos mi­gran­tes, los la­ti­noa­me­ri­canos des­tacan por la no­table pre­sencia de mu­je­res. Como no puede ser de otro modo, la ca­pa­cidad de en­viar di­nero está muy li­gada con el sa­la­rio, ca­pa­cidad de ahorro y ban­ca­ri­za­ción. Y el in­forme señala que los in­gresos de los mi­grantes la­tinos en España son in­fe­riores res­pecto a los au­tóc­to­nos: el 25% cobra menos de 600 euros al mes, frente al 17% de la po­bla­ción na­cida en España y se con­cen­tran en tra­bajos poco cua­li­fi­cados y con ca­pa­cidad baja de aho­rro.El 54% de los mi­grantes in­gresa de 600 a 1.200 euros y sólo un 5% per­cibe más 1.200. Pero, pese al bajo nivel de in­gresos sa­la­ria­les, el 69% de los mi­grantes es re­me­sador y envía di­nero a su país entre cinco y seis veces al año, con picos en Navidad o el inicio del curso es­co­lar. En la elec­ción del modo de envío pesan la ra­pidez y el coste, como des­tacan los en­cues­tados que eligen una em­presa de re­me­sas. Quienes optan por un banco va­loran más, aparte de la ra­pi­dez, la se­gu­ridad y la co­mo­di­dad. De me­dia, las ta­rifas de envío re­pre­sentan un 3,8% del monto, valor que sube al 5,2% y al 4,7% en el caso de que el canal sea otras per­sonas de con­fianza o giro pos­tal. Los mi­grantes que eligen esos dos ca­nales son los que menos va­loran el coste, por di­versos mo­ti­vos. Y, aunque el canal más ba­rato pa­rece ser la trans­fe­rencia ban­caria en ca­jero au­to­má­tico (con costes del 2,7% del en­vío) y la trans­fe­rencia ban­caria en per­sona (3,6%), estos ca­nales no son los que tienen mayor acep­ta­ción entre los re­me­sa­dores la­tinos en España, y eso que estas en­ti­dades están in­ten­tando im­pulsar el envío con ta­rifas me­no­res.

El es­tudio des­taca que que el nivel de ban­ca­ri­za­ción de mi­grantes en España es ya muy alto (el 86% tiene cuenta ban­caria y la tar­jeta de dé­bito es el pro­ducto más ex­ten­di­do), pero apunta que existen opor­tu­ni­dades para me­jorar la in­clu­sión fi­nan­ciera de esta po­bla­ción en sus paí­ses, es­pe­cial­mente entre los que te­niendo cuenta en España no la tienen en origen (67%). De ellos el 68% envía re­me­sas, lo que deja en­trever un po­ten­cial in­terés en abrir cuentas en origen si se les ofre­cieran con­di­ciones ven­ta­josas en el envío o en pro­ductos de aho­rro. Por ello, se con­cluye que existe una gran opor­tu­nidad para los pro­ductos fi­nan­cieros li­gados a la ban­ca­ri­za­ción en el país de ori­gen.

Asimismo, se in­dica que con­tinúa siendo re­si­dual el uso de nuevas tec­no­lo­gías para en­viar di­nero aunque el ac­ceso a ellas por los mi­grantes la­tinos es alto, lo que re­pre­senta tam­bién una oca­sión para abrir nuevas vías de en­vío. Por ahora “las tec­no­lo­gías tienen bajo im­pacto en el sector de trans­fe­ren­cias mo­ne­ta­rias y su in­cor­po­ra­ción al mer­cado de re­mesas de mi­grantes de­pende del país al que se en­víe”, se in­dica, para señalar que no sólo se trata del uso de in­ternet y del te­lé­fono mó­vil, sino tam­bién del envío y re­ti­rada en ca­je­ros.

Y es que, pese a que el coste de los en­víos a través de ca­jero es el más ba­rato, su uso sigue siendo mi­no­ri­ta­rio, según el es­tu­dio, que in­dica que tener cuenta en España, y sobre todo en España y país de ori­gen, es clave para el envío de ma­yores re­me­sas. Y que des­taca que, tras las cri­sis, al­gunos ac­tores del mer­cado de re­mesas es­pañol han su­frido caídas im­por­tantes por la re­la­tiva sa­tu­ra­ción del sec­tor, con alta com­pe­tencia y pre­cios muy ajus­ta­dos.

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