Monitor de Latinoamérica

El tu­rismo es el rey, pero crecen las opor­tu­ni­dades en energía e in­fra­es­truc­tura

Jamaica: inversión española consolidada en la ‘otra Latam’

Las ho­te­leras es­pañolas cons­ti­tuyen uno de los mo­tores eco­nó­micos de la Isla

Meliá Hoteles
Meliá Hoteles

Con la ex­cep­ción de países y te­rri­to­rios ca­ri­beños y del sector tu­rís­tico, la in­ver­sión de las em­presas es­pañolas en las na­ciones la­ti­noa­me­ri­canas de habla fran­có­fona y an­gló­fona es muy re­du­cida. Jamaica li­dera, gra­cias a la in­ver­sión ho­te­lera, la pre­sencia es­pañola en esta “otra Latam”, en una lista que in­cluye a Trinidad y Tobago y Haití y a otros países y te­rri­to­rios como Bahamas, Aruba y Saint Martin, y del que están prác­ti­ca­mente ex­cluidas na­ciones como Guyana, Surinam o Belice.

La inversión española en Jamaica, muy circunscrita al sector del turismo, dista de acumular los montantes de destinos tradicionales como Brasil, México, Chile, Argentina, Colombia, Perú o Panamá, pero es clave para el país caribeño. Jamaica cuenta con la inversión española como uno de los motores de su desarrollo econonómico, ampliamente basado en el turismo, un sector que creció más del 5% en 2015 y para el que se prevé otro avance similar este 2016, según el director de Turismo de Jamaica, Paul Pennicook.

En los últimos años, Jamaica ha recibido una ola de inversiones en turismo, que se prevé continuará en los próximos años impulsada por ampliaciones y aperturas de hoteles y resorts. Además, el país logró en 2015 que las aerolíneas elevaran la conectividad aérea con la Isla en 65.000 plazas y registró una entrada en servicio de 1.200 habitaciones, la mayoría de ellas de complejos españoles y latinoamericanos. El país no caerá en recesión este año como su vecina Trinidad y Tobago y otras cinco economías latinoamericanas, pero crecerá poco, en línea con los últimos años: entre el 0,5% y el 0,8%.

España es uno de los países con más presencia turística en Jamaica, donde sólo en Montego Bay (junto a Negril y Ocho Ríos, una de las zonas escogidas por las hoteleras) hay asentadas más de diez cadenas españolas. Éstas han crecido en los dos últimos años en el país, incluso si el número de viajeros españoles, que antes de la crisis global registraba un boom, ha caído. Hay una nueva oleada de inversiones tras la primera de 2005-10 en la que llegaron Ríu, Piñero, Fiesta o Iberostar y de la que forman parte las ampliaciones promovidas por Palladium o la transformación en Hilton del antiguo Ritz-Carlton de Montego Bay (inaugurado en diciembre) con participación de Grupo Playa.

Ríu ha sido el protagonista de la última inversión. La compañía anunció que abrirá en noviembre su nuevo complejo Riu Reggae, con 454 habitaciones, después de reabrir a fines de 2015, el ClubHotel Riu Negril tras una reforma en la que invirtió 19 millones. En enero fue inaugurado el Meliá Braco Village, con 226 habitaciones, primera propiedad de esa cadena en la Isla. Ocean by H10 Hotels ha anunciado una alianza con Carlos Moleón y el jamaicano Fredrik More para abrir en 2018 dos hoteles en Montego Bay que sumarán 800 habitaciones. A su vez, Palladium ha comunicado este año la inversión de 18 millones en la reforma del Grand Palladium Lady Hamilton Resort & Spa.

Barceló, pionera en Dominicana, y que en 2013 mostró interés por entrar en Jamaica con la compra del Ritz de Montego Bay no está presente en un país en el que Ríu tiene 6 complejos; Grupo Excellence 4; Iberostar, 3; Grupo Piñero, Palladium y Fiesta, 2 casa una y Meliá, uno. El pasado abril, el ministro de Turismo jamaicano, Edmund Bartlet, reconocía que España es uno de los grandes inversores en infraestructura turística y animaba a más firmas a entrar. “La inversión española rebasa el billón de dólares y cerca del 10% de las habitaciones de hotel son propiedad de empresas españolas”, dijo entonces.

Las españolas se enfrentan en Jamaica a una ofensiva de las cadenas internacionales, entre ellas mexicanas y dominicanas: en 2015, y mientras la azteca GAP compraba a Abertis la concesión del aeropuerto Sangster de Montego, Karisma y la familia Chapur anunciaban importantes inversiones que seguían a las realizadas en 2014 por Palace. Y no es la única competencia: Jamaica es foco de inversión de grandes cadenas de EEUU (principal emisor de turistas a la Isla, con el 70%) como Marriott, AM Resorts, Hyatt o Hilton.

Con ser clave el turismo, la presencia española en Jamaica no se circunscribe al sector. El impulso a las renovables está dando oportunidad a las firmas españolas del sector en un país que tiene como meta elevar la contribución de las energías limpias al 20% en 2030. En 2014 Sofos inauguró la mayor planta fotovoltaica de Jamaica y un año después Gamesa entraba con la construcción llave en mano del parque eólico Wigton III y Abengoa conseguía el contrato para construir la mayor planta de ciclo combinado del país por 188 millones.

Previamente, ACS y Abertis tuvieron presencia. Abertis, que en 2007 compró a ACS la concesión y gestión de aeropuertos en la Isla y que participó en la ampliación del de Montego Bay y obtuvo la concesión de su explotación, vendió su participación en los aeropuertos a GAP en 2015. FCC, presente en el país y Aqualia pugnaron por un contrato de desaladoras en un país donde están Global Exchange y Hospiten y donde Indra se adjudicó en 2014 un plan para remodelar el aparcamiento del aeropuerto de Kingston. Las firmas con presencia inversora crearon en 2006 la Fundación España-Jamaica.

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