DESDE EL PARQUET

Abengoa, tensión a corto plazo

Los bajos pre­cios a los que ha que­dado Abengoa ha desatado la vo­la­ti­lidad sobre el va­lor. Y los mo­vi­mientos ame­nazan con acen­tuarse con­forme se acerca la fecha lí­mite del 28 de oc­tubre para pre­sentar un acuerdo de re­es­truc­tu­ra­ción pen­diente aún de ser apro­bado en junta de ac­cio­nis­tas.

Teniendo en cuenta que la junta debe convocarse con un mes de antelación, el acuerdo de refinanciación alcanzado con sus acreedores tiene que cerrarse como muy tarde el 27 de septiembre si quiere llegar a tiempo para presentar la documentación en el juzgado un mes después.

Unas fechas muy apretadas con las que el mercado empieza a especular para sacar provecho. El pasado lunes, por ejemplo, las acciones de la compañía llegaron a registrar subidas del 20% para terminar la sesión con un alza del 12,5%. Todo ello además con un alto volumen de negocio al llegar a mover 27 millones de títulos muy por encima de los 21 millones de títulos de la media diaria en el año.

A finales de agosto, la agencia de calificación Moody´s ya alertaba de que el éxito del plan de viabilidad presentado por Abengoa era reamente incierto debido al poco margen de maniobra del grupo, aunque en principio sí le daría una estructura de capital más sostenible con una menor carga de intereses.

Un conjunto de factores que complica su análisis desde un punto de vista técnico. Los expertos destacan que su estructura a largo plazo sigue siendo bajista y no hay síntomas de agotamiento en esta tendencia, a la espera de las próximas citas a las que se enfrenta la compañía, que anticipen un posible giro alcista. Es más, de momento su mayor riesgo es perder el soporte situado en los 15 céntimos de euro por acción, que hundiría al valor en nuevos mínimos absolutos.

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