En el primer se­mestre los be­ne­fi­cios se dis­paran un 25% com­pa­rado con el mismo pe­riodo de 2015

Las aerolíneas rozan el círculo virtuoso y acercan su oferta al ritmo más alto en 20 años

El com­bus­tible re­pre­sen­taba el 33% de los gastos en 2013 y ahora, con su caída, su­pone el 19,7%

Tasas Aerolineas
Tasas Aerolineas

Pese a ser una in­dus­tria ines­table y vo­látil por na­tu­ra­leza, las ae­ro­lí­neas dis­frutan de un vuelo em­pre­sa­rial casi vir­tuoso este ejer­ci­cio. Demanda cre­ciente, pre­cios del pe­tróleo mo­de­rados y be­ne­fi­cios só­lidos y al alza. Aunque las tur­bu­len­cias en este ne­gocio pueden apa­recen en cual­quier mo­mento –léase ataque te­rro­rista o con­flicto bé­lico en zonas sen­si­bles- lo cierto es que las cons­tantes vi­tales de las ae­ro­lí­neas son buenas o muy buenas este ejer­ci­cio.

Tan es así que las compañías aéreas están incrementando su oferta a marchas forzadas viendo la dinámica del mercado, con un ojo puesto en la línea de ingresos del balance, y con otro midiendo los movimientos de los rivales para adelantarse a sus decisiones. La oferta conjunta crece a un ritmo de récord a escala mundial.

Se incrementó por encima del 6 por ciento en 2015 y se espera que se mantenga el ritmo en los próximos tres años ante un petróleo barato y los planes de expansión por Europa y América Latina de las compañías aéreas del Golfo Pérsico y Asia, según un informe de Bank of América Merrill Lynch.

Será el mayor ritmo de crecimiento de los últimos 23 años. Entre 1995 y 2014, la capacidad global creció una media del 3,5 por ciento, registrándose un pico en 2007, cuando aumentó un 5% con respecto a 2006.

Así, Lufthansa ha elevado su capacidad un 4,2% en el primer semestre del año mientras que IAG la ha aumentado un 3,8% sin incluir la compra de Aer Lingus. Con la entrada de la firma irlandesa, la capacidad del holding ha aumentado un 12,3% en el semestre. En EEUU, la historia se repite.

El mayor crecimiento de la oferta se registra en Asia Pacífico, que actualmente tiene el 31,5% de la cuota de mercado, y Oriente Medio, que controla el 9,4%. Según los últimos datos publicados por IATA, la capacidad u oferta de asientos por kilómetro de las aerolíneas de Oriente Medio ha subido un 14,6% en el primer semestre del año mientras que su ocupación (pasajeros transportados por kilómetro) se ha elevado 10,6 por ciento en el mismo periodo.

Las aerolíneas de Asia Pacífico han elevado su capacidad un 7,8% entre enero y junio de 2016. Las aerolíneas de Europa han aumentado su oferta de asientos por kilómetro un 3,6% hasta junio mientras que Norte América ha subido la oferta un 4%. Las aerolíneas de América Latina son las que menos han aumentado su capacidad en el periodo (+ 2,9%) y las que menos lo harán en los próximos años. En general IATA también apuntan a que la capacidad crece más rápido que la demanda en todo el mundo.

El sector se puede tropezar aquí con una de sus vicios atávicos, que es su facilidad para incrementar la oferta de forma desmesurada cuando sopla el viento de cola de la demanda, y la facilidad para quedarse a contrapié cuando cambia el escenario, la demanda se retrae y se entra en un ciclo de contracción en el sector. Un cambio de estado que ha ocurrido en otras ocasiones del pasado y lo ha hecho con mucha celeridad.

Pero, de momento la relación entre oferta, demanda y costes permite sonreír a las aerolíneas. En el primer semestre de este año los beneficios se han disparado un 25% comparado con el mismo periodo del año anterior. A nivel agregado, obtuvieron (neto de los impuestos) más de 6.000 millones de dólares (5.400 millones de euros) entre enero y junio de este año, según la propia IATA.

Estos buenos resultados se sustentan en gran parte en ese descenso del precio del carburante. Un dato para entender la situación: el combustible representaba el 33% de los gastos en 2013. Hoy pesa un 19,7%. En efecto, pese a la subida de los últimos meses, las cotizaciones del crudo se sitúan un 21% por debajo de los niveles de junio de 2015. Asimismo, los pronósticos del sector indican que el barril debería mantenerse en estos niveles (alrededor de los 60 dólares el barril) en los próximos tres años, lo que confiere cierta estabilidad.

La fortaleza del mercado se puede constatar en uno de los grandes mercados aéreos de Europa: España. El tráfico aéreo en nuestro país sigue batiendo récords al calor del boom turístico. El último hito se logró el mes pasado, coronado como el mejor julio de la historia en los aeropuertos españoles, con más de 25,67 millones de pasajeros y una progresión del 11,1% respecto al mismo mes de 2015.

Este crecimiento vertiginoso no sólo se apoya en el crecimiento global del mercado, sino también y sobremanera en el trasvase de turistas europeos que han encontrado en España la alternativa a la incertidumbre que viven el norte de África y Turquía, lo que también se está traduciendo en ocupaciones hoteleras en máximos en islas y costas españolas.

Este factor ha provocado que las aerolíneas de bajo coste -las que más crecen- redoblen su apuesta por España en ese entorno bajista del precio del petróleo. Como resultado, en los siete primeros meses del año, el tráfico aéreo en España sumó 129,57 millones de pasajeros, un 11,8% más que en el mismo periodo de 2015.

La situación singular del mercado español se incardina dentro un buen contexto global para el turismo a escala planetaria. Esta actividad crecerá hasta el 4,5% este año, según la OMT. En cuanto al segmento de viajeros de negocios, la economía global se ralentiza algo y la europea crece pero sigue sin hacerlo sin brío.

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