Las em­presas an­sían un marco re­gu­la­torio fiable para afrontar las in­ver­siones de nuevas ins­ta­la­ciones

Las eléctricas se aferran a las energías verdes para crecer y mejorar sus balances

Endesa será más com­pe­ti­tiva frente a Iberdrola y Gas Natural tras la compra de Enel Green Power España

Enel Green Power
Enel Green Power

Las com­pañías eléc­tricas están ha­ciendo una apuesta clara por las ener­gías re­no­va­bles para cum­plir con los com­pro­misos in­ter­na­cio­nales contra el cambio cli­má­tico. La compra de Endesa a su ma­triz Enel del 60% que le res­taba de Enel Green Power España por 1.207 mi­llones de euros dan prueba de ello. La apuesta eu­ropea por una eco­nomía baja en car­bono pre­senta al sector unas opor­tu­ni­dades de cre­ci­miento en las ener­gías verdes que las em­presas del ramo no quieren des­apro­ve­char.

La energía nuclear contribuye al cambio climático pero sus detractores impiden un mayor desarrollo a futuro, de ahí que las eléctricas se hayan decantado por potenciar el uso de las energías verdes. Según estimaciones que acaba de hacer públicas la patronal CEOE, en el largo plazo, se necesitará unos 50.000 millones de euros para sustituir las centrales nucleares por nueva generación libre de emisiones de carbono.

Por todo ello, y por otras razones, las grandes eléctricas españolas como Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa están cambiando sus proyecciones energéticas y modificando su mix de generación hacia el lado de las energías renovables. En el caso concreto de Endesa, la compra de los activos verdes a su matriz italiana Enel lleva implícito, según ha comunicado la compañía, reforzar su presencia en el mercado ibérico “con una atractiva cartera energética y lograr un balance más eficiente, al pasar de un ratio de deuda sobre Ebitda de 1,3 a 1,7”, señala el consejero delegado de Endesa, José Bogas.

Además, refuerza el perfil regulado de sus negocios eléctricos, ya que el 65% de las instalaciones compradas cuenta con retribución regulada lo que genera mucha más seguridad en cuanto a ingresos. De las tres eléctricas grandes, Endesa era la más deficitaria en renovables tras quedarse Enel en 2010 con la mayor parte de los activos verdes, e integrarlos en el holding Enel Green Power para sacar la compañía a Bolsa.

Ahora, con esta compra, Endesa se hace con 1.706 MW de potencia renovable, de la que un 95% es generación eólica y una cartera de proyectos de otros 700 megavatios. Por el lado de la competencia frente a Iberdrola y Gas Natural, la eléctrica se posiciona mejor, ya que le permitirá ser más atractiva en cuanto a generación, al tener una cuota de energía verde más elevada.

Pero no sólo Endesa está buscando ser más fuerte en este terreno. Dentro de su plan de inversiones 2016-2020, Gas Natural Fenosa prevé incorporar también a su cartera unos 2.500 megavatios nuevos de energías renovables en España y a nivel internacional. El objetivo es alcanzar los 1.800 megavatios de potencia instalados en el mercado interno, con un aumento de 800 MW en el periodo 2015-2020.

6.400 megavatios nuevos

Y es que, el sector eléctrico está expectante ante los posibles cambios políticos que se avecinan y los mensajes que la propia CEOE está lanzando para potenciar las energías verdes. Una y otra parte sabe que la energía verde es la que va a mandar, y sobre esta premisa están circulando todos los movimientos. Para cumplir con los objetivos marcados por la Unión Europea de que el 20% del consumo final de energía proceda de fuentes renovables en 2020, se necesitarán instalar 6.400 megavatios nuevos. Esta potencia no podrá construirse en el tiempo si no hay un marco estable y predecible de cara al futuro.

Precisamente, en la propuesta que los socialistas hacen es lograr, primero, un “amplio consenso” con el fin de lograr un modelo energético de largo alcance, que asegure el acceso a la energía a precios asequibles. Segundo, convierta al sector en factor de competitividad. Tercero, reduzca la dependencia e impulse el autoabastecimiento. Cuarto, fortalezca la seguridad del suministro. Y quinto, luche eficazmente por el cambio climático.

Pacto de Estado de la Energía

En el documento que ha elaborado la CEOE reclama precisamente un Pacto de Estado en el que estén presentes los grandes partidos para consensuar una política energética a medio y largo plazo. Los propios socialistas proponían en su programa electoral esta misma idea, a partir del diálogo con todas las fuerzas políticas y de los representantes de la sociedad civil.

Por parte de las eléctricas, su gran apuesta es potenciar el uso de las energías verdes pero con un marco regulatorio estable. La generación hidroeléctrica, la eólica terrestre y marina y la solar fotovoltaica liderarán, en palabras del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, la transformación energética. Iberdrola ha sido pionera en el sector al apostar, hace 15 años, por el desarrollo eólico, que le ha llevado a ser líder mundial con 15.000 megavatios en operación.

El presidente de Iberdrola valora muy positivamente los acuerdos de la reciente Cumbre del Clima de París, ya que considera que aumenta la seguridad del sector y potencia el uso de las energías verdes. Ahora bien, considera que, para poder cumplir con los compromisos adquiridos, es preciso dar una señal adecuada de los precios del carbono. Dicha señal debe ir acompañada, a juicio del presidente de Iberdrola, de políticas que permitan la sostenibilidad financiera de la industria a largo plazo y se establezcan mecanismos de incentivos, que no afecten a la factura final de los consumidores, como los créditos fiscales a la inversión que existen en Estados Unidos.

La CEOE es coincidente con Iberdrola en este punto. Considera que los estímulos fiscales han dado muy buen resultado en los países en los que se han implantado. Sobre este punto, la patronal pide una revisión del Plan de Energías Renovables, bajo un régimen de asignación de capacidad, siguiendo criterios de mercado para hacer el esfuerzo inversor lo más efectivo posible.

Por su parte, la Asociación de Empresas de Energías Renovables (APPA) pide un marco regulatorio “estable” para el sector antes de poner en marcha nuevas subastas para la instalación de nueva potencia renovable. En opinión de su presidente, José Miguel Villarig, “es necesario que las renovables recuperen la seguridad jurídica perdida y que definamos como país, una estrategia en materia energética, que debería seguir la senda de los objetivos medioambientales de la Unión Europeo y de los Acuerdos de París”.

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