UN BANCO EN EL RETIRO

Una economía dinámica y unos políticos paralizados

España re­cu­pera su pulso eco­nó­mico con un Gobierno que no existe

deguindos
Luis (se cae) de(l) Guindos.

La alarma por la falta de go­bierno es es­pe­cial­mente re­sal­tada por po­lí­ticos re­ti­rados y miem­bros o sim­pa­ti­zantes del PP. La ciu­da­danía en su con­junto no par­ti­cipa de esa con­goja. En efecto, en la en­cuesta del C.I.S., Junio 2016, sobre las preo­cu­pa­ciones de los es­paño­les, sólo un 4,8% mar­caba la falta de go­bierno entre sus prio­ri­da­des; un 76,4% seña­laba a los fac­tores eco­nó­micos con el paro a la ca­beza como su gran preo­cu­pa­ción.

Importa lo cotidiano y alarma que las cosas se tuerzan cuando marchan relativamente bien. La continuidad del gobierno en funciones no está influyendo en la tasa de actividad de la economía que depende más de su nivel de competitividad en el mercado internacional. Las exportaciones en mayo han crecido en términos reales (volumen) un 9,6% y un 5% en los primeros cinco meses del año frente a un avance del 3,4% del PIB.

Al mismo tiempo se está ganando cuota de mercado porque las ventas de mercancías españolas crecen más que las de nuestros competidores occidentales. El turismo por otro lado registra records tras records.

Estas transacciones de bienes y servicios se realizan predominantemente con países industrializados cuyas economías muestran un alto nivel de estabilidad. Pocos riesgos a corto plazo. La evolución de las transacciones con el exterior es un indicador fiable de la salud de la economía. Un indicador por otro lado y en nuestro caso desconectado de la acción del gobierno. Basta comprobar la absoluta indiferencia que las autoridades conceden al déficit comercial con China, 7.510 millones de euros en los primeros cinco meses mientras que el déficit comercial de España fue de 6.529 millones de euros.

Las cuestiones económicas desprovistas de una carga política emocional tampoco merecen la atención de los partidos o del propio parlamento. Este es el caso del desequilibrio presupuestario y de cómo la AIReF predica en el desierto.

Gobierno en funciones y una economía dinámica. Una demostración de que el conflicto entre crecimiento económico y estabilidad gubernamental no se agudiza. Al contrario, incluso debería ser un acicate para devolver a las instituciones su condición de servicios públicos atendidos por funcionarios profesionales, atentos a las necesidades colectivas y ajenos a las “ocurrencias” o “intereses” de políticos y asesores.

En las instituciones de Bruselas los cambios de gobierno no llevan aparejados un cambio de loa representantes de los estados miembros salvo en algún caso particular como es el español. La maquinaria del estado funciona por ahí fuera siguiendo su propia dinámica. Este no es el caso de España aunque sus agentes económicos aprovechan el petróleo barato, los intereses todavía más baratos y la afluencia de turistas para tirar hacia adelante. En resumen una economía que se desenvuelve con soltura y que es competitiva en los mercados internacionales.

No hay banco en El Retiro sino Sierra de Guadarrama. Los partidos no aciertan a concretar la investidura y se desentienden de aquellos planteamientos políticos que son tan necesarios como la desconexión de Cataluña o la reducción del déficit presupuestario de manera eficaz para que no comprometa el crecimiento económico.

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