Monitor de Latinoamérica

Las re­formas es­truc­tu­rales in­cen­tivan el cre­ci­miento e im­pulsan la con­fianza

México firme en medio del declive regional

El país es la oc­tava eco­nomía mun­dial más atrac­tiva para la in­ver­sión ex­te­rior

Felipe sexto en mexico
Peña Nieto con Felipe VI.

En un mo­mento en el que Brasil, pa­tina y Latam se des­ace­lera, México, se­gundo mer­cado del área, brilla con luz pro­pia, con un cre­ci­miento que aunque mo­de­rado se man­tiene só­lido. De la mano de una re­formas es­truc­tu­rales de Peña Nieto (energía, te­le­cos, fi­nan­za­s…), que con­tra­rrestan el im­pacto de la caída del pe­tróleo sobre la con­fianza, México acu­mula buenos in­di­ca­dores y se ubica como uno de los mer­cados glo­bales más atrac­tivos para la in­ver­sión ex­te­rior.

Los expertos coinciden en que México es el mejor lugar para invertir ahora en Latam; los entes multilaterales muestran su apoyo a su política macro y los analistas subrayan su resistencia a choques externos. Hay casi unanimidad en concluir que, con las reformas, el país crece y ha preservado su estabilidad, pese a las condiciones externas desfavorables. Y ello pese a que México no está exento de riesgos que complican el entorno de negocios y el panorama económico, entre ellos la violencia y la corrupción.

Días atrás, la Unctad destacaba que México se ha convertido en el octavo país más atractivo del mundo para la IED. En la encuesta de negocios paralela al informe anual sobre IED, identificaba a México como uno de los países más atractivos para invertir en los tres próximos años. Las cifras muestran que México sumó en 2015 el 1,7% del flujo mundial de IED y se mantuvo entre los 20 principales receptores (puesto 15), sólo por debajo de Brasil en la región.

El año pasado México captó 30.285 millones de dólares (+18%), impulsada por grandes operaciones en telecos (compra de Iusacell y Unefon por AT&T) y sector industrial (venta de la división de envases de Vitro a Owens-Illinois). La manufactura captó el 50% de la inversión, seguida por los servicios financieros.

España ocupó el segundo lugar en IED, con el 9,6% del total (más de 1.100 millones de dólares el año pasado), por detrás de EEUU (53,1%) y por delante de Japón (4,7%), lo que muestra un alza del mutuo interés inversor y el avance de una relación cada vez más equilibrada. De hecho, la inversión azteca en España se ha multiplicado en los últimos años y a junio de 2015 se elevaba a 24.128 millones de dólares, convirtiendo a México en el primer inversor latino en España y el segundo extracomunitario después de EEUU.

La identificación de México como buen destino inversor no sólo parte de entes globales. Hace unas semanas, el CEO de BlackRock, Larry Fink, señalaba que el país se ha transformado en el mejor lugar para invertir y aludía a su ubicación, fuerza laboral, alza del empleo, sistema bancario sólido, innovación tecnológica y costes manufactureros.

El PIB mexicano avanzará el 2,5% en 2016 (como en 2015) y un 2,6% en 2017, según el FMI, que ha dado su espaldarazo a la política económica, destacando que el país logra un avance moderado en un entorno desfavorable en el que destacan la caída del crudo y la volatilidad financiera. Para el FMI, las reformas estructurales son incentivo a ese crecimiento. La reforma en telecos ha propiciado una baja del precio del servicio y ya ha atraído IED. La energética da muestras de éxito en las subastas de campos petrolíferos y la financiera ha llevado a una mayor competencia en el sector bancario, según el Fondo.

Motor regional

“México ha mostrado una gran capacidad de resistencia en los últimos años en un contexto de desaceleración”, manteniendo crecimiento sostenido, baja inflación y un sólido sistema financiero”, según el FMI, algo que compartía hace poco Bank of America Merrill Lynch. “México ha demostrado ser el mercado más resistente de Latam ante choques externos, con crecimientos superiores al 2%, bajos niveles de IPC y paro y un alza de la inversión exterior, que junto con la inversión nacional y el consumo, apuntalan su fortaleza en tiempos de incertidumbre”, según la entidad, para la que México es nuevo motor regional.

Asimismo, Bank of America juzga que México es el mercado con mayor expectativa de avance de la inversión extranjera en Latam, debido al calado de las reformas realizadas, particularmente la energética. A ello se suma el mayor crecimiento previsto en EEUU, que México capitaliza por su cercanía, el TLC con ese país y su menor dependencia de China. Eso sí, tanto el FMI como el sector empresarial avisan de que para que las reformas funcionen urge reforzar las acciones de combate a la corrupción, lacra que resta al país el 4% del PIB.

Así las cosas, no es de extrañar que en mayo, el FMI aprobara un nuevo acuerdo por dos años de la Línea de Crédito Flexible (LCF) para México por 88.000 de dólares, no sin elogiar la política macro; una política monetaria guiada por objetivos de inflación en el marco de tipo de cambio flexible y la política fiscal, regida por la ley de responsabilidad.

También el BM ha reconocido la buena marcha del país: en su último informe Doing Business, indicaba que México es el mejor sitio para emprender negocios en Latam y ubicaba al país en la posición 38 entre 189 países evaluados en todo el mundo, además de otorgarle la nota más alta de la región, por delante de Chile y Perú y señalar que en los últimos años ha implementado dos reformas que mejoran la obtención del crédito y el pago de impuestos.

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