El in­cre­mento de lle­gadas in­ter­na­cio­nales au­menta entre un 3,5% y un 4,5% res­pecto al año pa­sado

El boom turístico del año y del verano, incapaz de frenar la sangría a las hoteleras

Meliá International y NH su­fren en los mer­cados meses antes de los efectos del Brexit

Turistas en la Alhambra, Granada
Turistas en la Alhambra, Granada

El tu­rismo se­guirá ba­tiendo ré­cords en 2016. El ve­rano tiene visos de ser es­pec­ta­cular en todo el mundo y en España en par­ti­cu­lar. El in­cre­mento de lle­gadas in­ter­na­cio­nales au­men­tará entre un 3,5% y un 4,5% res­pecto al año pa­sado, que fue his­tó­rico, lo que sig­ni­fi­caría sumar entre 44 y 53 mi­llones a los 1.184 mi­llones de via­jeros que se mo­vieron por ocio a otro país con­ta­bi­li­zados en 2015, según la úl­tima pre­vi­sión de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

En España, vamos camino de otro año de récord, y llueve sobre mojado. La actividad turística crecerá hasta un 4,4% durante 2016, según la Alianza para la Excelencia Turística (Exceltur) que ha revisado a la alza sus estimaciones anteriores, gracias en parte a los episodios de inestabilidad registrados en los países competidores del Mediterráneo y a la fortaleza de la demanda nacional. Según el 'lobby' turístico, que representa a una treintena de las principales compañías turísticas españolas, sin este marco político internacional que viven otros países la actividad crecería el 3%.

Sin embargo, las acciones de las hoteleras cotizadas se han desinflado con la llegada del calor. No sólo ha sido el Brexit, que ha sido un duro golpe para todo el sector. La tendencia viene de antes y Meliá International y NH sufren en los mercados desde hace algunos meses. Hay motivos comunes pero también singulares de cada empresa.

Las acciones de Meliá Hoteles acumulan en lo que va de año un descenso en torno al 15% y cotizan alrededor de los 10,2 euros. La compañía se encuentra desarrollando una importante apuesta estratégica por la renovación y el reposicionamiento de hoteles y destinos, si bien el mercado se muestra frío.

El Brexit ha sido el último golpe que ha sufrido, como todo el sector, peses a su limitada exposición al Reino Unido, de donde proceden el 11% de sus clientes y el 6% del beneficio operativo del grupo. Recientemente, en la junta de accionistas, el presidente y fundador de la cadena, Gabriel Escarrer, explicó que Meliá se encuentra "mucho mejor posicionada" que al principio de la crisis.

Pero el mercado no acaba de reconocerlo. La acción se deja cerca del 25% desde el verano pasado y llegó a sufrir un castigo del 35% allá por febrero. La remontada que vivió esta primavera, que llevó la caída anual por debajo del 20%, se ha truncado desde las vísperas del verano y el Brexit ha sido la puntilla.

La amenaza del Zika sobre sus negocios en América Latina se ha dejado sentir. En los resultados del primer trimestre de esta región, los ingresos por habitación ya se redujeron un 1%, mientras que la ocupación descendió un 5%.

El caso italiano

En el caso de NH, la cruenta batalla accionarial entre los accionistas parece ser la causa de la decepcionante trayectoria en bolsa. Y posiblemente también el hecho de que se disipen expectativas de una potencial OPA de la china HNA. La acción se desangra un 35% en el último año y llegó a hundirse el 45% en febrero. La remontada de primavera, que redujo las pérdidas en la cotización al 20%, se ha volatilizado en las últimas semanas.

El fondo Oceanwood, titular de un paquete del 9%, al que ha apoyado Hesperia, con otro 9% de las acciones, ha echado un pulso a los socios chinos de la cadena hotelera, que tienen el 30%, y ha sido duro, ya que ambos aspiraban a controlar el consejo. Y, de momento, ha ganado el fondo. En la última junta se ha aprobado la destitución de los consejeros de HNA, al tiempo que los accionistas dieron su respaldo, con más del 90% de los votos de los presentes a favor, a los cuatro consejeros externos propuestos por Oceanwood (Paul Daniel Johnson, Fernando Lacadena Azpeitia, María Grecna y José María Cantero de Montes-Jovellar).

HNA, por su parte, había pedido también que se destituyera al representante de Oceanwood, pero tampoco consiguieron respaldo para ello. La compañía se fue de la junta con las manos vacías. El próximo hito para ambas hoteleras: la presentación de resultados trimestrales.

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