Monitor del Seguro

Propuestas del sector para incentivar el ahorro a largo plazo

La fiscalidad importa, y mucho

El seguro busca que parte del salario se destine automáticamente a la jubilación

Relevos
Reforma del sistema de pensiones.

Las reivindicaciones del sector asegurador para fomentar el ahorro a largo plazo de carácter finalista no son nuevas. Sus representantes las ponen encima de la mesa cada vez que tienen ocasión. Y ahora es un buen momento para volver a hacerlo, en plenas negociaciones para formar un nuevo Gobierno, ya que prácticamente todas sus propuestas requieren acciones por parte del Ejecutivo, y alguna de ellas especialmente valiente.

En este con­texto, la Fundación de Estudios Financieros (FEF) ha pre­sen­tado el do­cu­mento de tra­bajo ‘Ahorro, Pensiones y Seguro de Vida’, fruto de un foro de de­bate con ex­pertos del sector ase­gu­rador ce­le­brado el 11 de mayo. Entre esos ex­pertos se en­cuen­tran re­pre­sen­tantes de en­ti­dades como Mapfre, Caser, Sabadell Pensiones y BBVA Seguros. Entre todos han de­ba­tido y han enu­me­rado una serie de pro­pues­tas.

Todos coin­ciden en que la fis­ca­lidad es im­por­tante para fo­mentar el aho­rro, aunque no sea el motor ex­clu­sivo para su in­cen­ti­va­ción. Una de las cosas que piden es es­ta­bi­li­dad, una pro­puesta que pa­rece muy ra­zo­na­ble.

Pese a lo ló­gico de esta pe­ti­ción, a juzgar por los he­chos y lo he­cho, los di­fe­rentes go­biernos de turno no han con­si­de­rado im­por­tante que los pro­ductos de Ahorro man­tengan en el tiempo el tra­ta­miento tri­bu­tario para evitar que los ciu­da­danos piensen que sus de­ci­siones de largo plazo, que afectan a algo tan sen­sible como el bol­si­llo, puedan verse per­ju­di­cadas por even­tuales cam­bios de­ci­didos desde el Ejecutivo que to­que: “Regulaciones y nor­ma­tivas cam­biantes en ma­teria fiscal en nada con­tri­buyen a in­cen­tivar el ahorro fi­na­lis­ta”.

Así de claro lo co­mentan en el in­forme los ex­per­tos. Para evitar esto el sector ase­gu­rador pro­pone un acuerdo para que las re­formas fis­cales no afecten a cues­tiones re­la­cio­nadas con el ahorro para la ju­bi­la­ción.

También piden que se deje de pe­na­lizar la ren­ta­bi­lidad ob­te­nida de los sis­temas de pre­vi­sión so­cial, ya que ac­tual­mente acaban tri­bu­tando con el mon­tante ín­tegro de la pen­sión una vez se per­cibe, y por lo tanto no tienen el trato fiscal de los ren­di­mientos fi­nan­cieros del aho­rro.

Otro ca­ballo de ba­talla se en­cuentra en el ám­bito em­pre­sa­rial. Las ase­gu­ra­doras quieren que se desa­rro­llen ins­tru­mentos mo­dernos y acordes con las nuevas ge­ne­ra­ciones y que se per­mita a las pymes rea­lizar apor­ta­ciones a Planes de Pensiones Individuales o a Planes de Pensiones Asegurados (PPA) a favor de sus em­plea­dos, sin ne­ce­sidad de crear un Plan de Pensiones de Empleo o un Plan de Previsión Social Empresarial, y con el mismo trato fiscal que si se tra­tara de planes co­lec­tivos de em­pre­sas.

El sector tiene en mente, ade­más, otra ba­tería de in­cen­tivos fis­cales que ayu­da­rían a fo­mentar el aho­rro. Entre otros, la exen­ción de tri­bu­ta­ción en el Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de las pres­ta­ciones que se per­ciban en forma de renta por­que, según opi­nan, “la per­cep­ción en forma de renta ha de in­cen­ti­varse frente a la de ca­pital para que se man­tenga el ca­rácter com­ple­men­tario del aho­rro”; y eli­minar la obli­ga­to­riedad de imputar fis­cal­mente las primas del se­guro co­lec­tivo para fa­lle­ci­miento e in­ca­pa­ci­dad.

Quieren, ade­más, re­cu­perar va­rias ven­tajas fis­cales que se han ido per­diendo por el ca­mino: el doble lí­mite fis­cal, uno para las con­tri­bu­ciones em­pre­sa­riales a los sis­temas de pre­vi­sión so­cial com­ple­men­taria y otro para las apor­ta­ciones di­rectas que hagan los ciu­da­danos a sus sis­temas de pre­vi­sión so­cial in­di­vi­dua­les; los lí­mites de apor­ta­ciones in­cre­men­tados por edad a partir de los 50 años a sis­temas de pre­vi­sión so­cial; y res­ta­blecer la de­duc­ción de la cuota del im­puesto de so­cie­dades de las apor­ta­ciones rea­li­zadas por las em­presas a los sis­temas de pre­vi­sión so­cial com­ple­men­ta­ria.

Además, tienen otras dos pro­puestas al margen de los in­cen­tivos fis­ca­les. Una de ellas re­que­riría por parte del Gobierno una gran dosis de arrojo porque su­pone una re­forma es­truc­tural de ca­lado. Las ase­gu­ra­doras pro­ponen que se ar­ti­cule un sis­tema por de­fecto que per­mita des­tinar di­rec­ta­mente y de forma au­to­má­tica un por­cen­taje del sa­lario de los tra­ba­ja­dores a la pre­vi­sión so­cial y en la que el em­pleado, si no quiere que parte de su sueldo se des­tine a ese fin, tenga que ex­pre­sa­mente re­nun­ciar a ello. Este sis­tema es el que se em­plea en países como Reino Unido. Se tra­taría de “copiar lo que fun­cio­na”, según co­mentan en la in­dus­tria.

Y una vez más, el sector in­siste en la ne­ce­sidad de que se in­forme a los ciu­da­danos de la pen­sión fu­tura que pueden es­perar del sis­tema pú­blico cuando se ju­bilen y los ins­tru­mentos de ca­rácter pri­vado. Hacen bien en in­sis­tir, ya que en este caso el Gobierno de Mariano Rajoy, en el Consejo de Ministros del 8 de abril de 2012, acordó re­mitir a los ciu­da­danos de forma pe­rió­dica y por es­crito la in­for­ma­ción sobre las ex­pec­ta­tivas de pen­sión sobre los ciu­da­da­nos. Compromiso no cum­plido.

En su lu­gar, el Ejecutivo, en 2015, pre­sentó un si­mu­lador de pen­sio­nes, me­ca­nismo que no con­vence a la in­dus­tria ase­gu­ra­dora, al menos de mo­mento: “Este si­mu­lador ado­lece de al­gunas li­mi­ta­ciones que se irán me­jo­rando sin duda, y es un primer paso hacia la ten­dencia de pro­por­cionar in­for­ma­ción a los co­ti­zantes sobre su pen­sión fu­tura pro­bable para que de esa forma puedan tomar las de­ci­siones de ahorro o con­su­mo”. Solo eso, un primer paso.

El sector ase­gu­rador tiene mu­chas ideas y mu­chas pro­puestas para in­cen­tivar el ahorro a largo plazo; nin­guna nueva y todas hasta ahora ig­no­ra­das. Habrá que es­perar para ver si el nuevo Gobierno, cuando lo haya, se anima a li­diar con estos asun­tos. El tiempo apre­mia. Según al­gunos cálcu­los, las pen­siones en 2060 cu­brirán un 40% del sa­la­rio.

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