LA SEMANA BURSÁTIL

La rentabilidad del ‘bund’ en zona positiva

Las ex­pec­ta­tivas de la renta va­riable me­joran y se ex­tiende la idea de que el des­pegue no ha hecho más que em­pe­zar, si bien -a la vista de la mul­titud de frentes abier­tos- tam­bién se aprecia una tre­menda cau­tela, como re­flejan las re­du­cidas ci­fras con­tra­tadas en los úl­timos días.

En cualquier caso, la impresión de que el mercado podría iniciar una fase alcista convincente gana adeptos a medida que el Ibex 35 recupera posiciones y se dispone a alcanzar el nivel ‘pre brexit’ (8.885,30 puntos), con lo que cerraría el hueco bajista que abrió con el resultado del referéndum británico, requisito imprescindible para iniciar un relanzamiento persuasivo. Entre tanto, el repunte carecerá de fiabilidad y será un mero rebote dentro del movimiento lateral en que se halla inmerso, mientras consiga no perder el mínimo anual intradía del pasado 27 de junio (7.579,80 puntos).

La volatilidad ha descendido sensiblemente y, a pesar del flojo cierre semanal que provocó la matanza terrorista de Niza, lo cierto es que ha descendido el temor a los impactos del brexit y que la favorable evolución de Wall Street ha proporcionado soporte a los mercados, cuyos nuevos máximos históricos hacen contemplar con cierto optimismo los próximos meses. Algunos expertos estiman que, si esta ruptura de resistencias no fracasa y el Nasdaq alcanza también nuevos máximos, los índices estadounidenses desarrollarán en los próximos tiempos un tramo alcista de cierta importancia.

Buena muestra de que ha descendido el temor de los inversores a las consecuencias del brexit ha sido el hecho de que la rentabilidad del ‘bund’, el bono alemán a 10 años, concluyera el pasado viernes en terreno positivo por primera vez desde que se conoció la decisión de Reino Unido de abandonar la UE. Otra muestra de ello la proporcionó el reblandecimiento que experimentó el precio del oro, independientemente, de que después de cerrar los mercados occidentales repuntara, como consecuencia de las noticias relativas al intento de golpe militar en Turquía. La rentabilidad del ‘bund’, que inició la jornada del pasado viernes en el entorno de ‘-0,44%’, fue recuperando posiciones hasta concluir la semana en 0,012%, lo que provocó una caída de la prima de riesgo española.

En el proceso de asimilación por los mercados de la nueva situación estructural europea han jugado un papel decisivo los mensajes remitidos por los bancos centrales a los inversores garantizándoles que mantendrán unas políticas monetarias relajadas durante un largo e indeterminado periodo, cuyo final no se intuye. Así, los mercados están descontando que la Reserva Federal tardará en normalizar su política monetaria y, por lo pronto, no subirá tipos hasta final de año; que el Banco de Japón vuelva a actuar, ya que las expectativas de mayores estímulos monetarios y fiscales han avanzado notablemente con el nuevo escenario político, liderado por Shinzo Abe, que pretende sacar a la tercera economía mundial del estancamiento que arrastra desde hace más de 20 años.

También se espera que el Banco de Inglaterra apoye con todos sus medios a la economía británica, adoptando nuevas medidas expansivas en agosto, entre las que se barajan que baje tipos y refuerce el programa de compras de deuda. Un panorama que presionará al BCE a incrementar sus estímulos, pudiendo alargar los plazos de los programas en marcha y reforzar su efectividad con medidas complementarias.

Volviendo a los mercados, los últimos relanzamientos se han centrado en valores defensivos, lo que los expertos de M&G Valores no consideran muy compatible con un proceso alcista sostenido a medio plazo, por lo que prevén que se registren próximamente transvases hacia valores cíclicos, lo que constituiría una muestra de confianza en la evolución económica. Un proceso que podría impulsar a los mercados del Viejo Continente, en principio, hacia las zonas de resistencia del pasado abril, cuya superación sería la confirmación del fin de la fase bajista de los últimos meses y situaría a los índices europeos ante un escenario claramente alcista para los próximos meses en línea con los americanos.

En la semana que ahora empieza, se reunirá el BCE y, aunque muchos expertos no esperan cambios en su política monetaria, se intuye gran expectación ante el mensaje de Draghi. En cuanto a indicadores macro será importante comprobar los impactos del brexit en los datos adelantados (PMIs de la Eurozona, Alemania y Francia y el ZEW alemán), así como en el índice de confianza de la Eurozona. En EEUU, por su parte, los datos más importantes serán del sector inmobiliario (índice NAHB y permisos de construcción). El lunes, la única referencia significativa que se conocerá se publica en EEUU: el índice de confianza de la asociación nacional de promotores y constructores (NAHB) de julio.

El martes, en la Unión Europea, se publicarán el IPC de Reino Unido en junio y el índice ZEW de Alemania en julio. En Estados Unidos, los permisos de construcción y las viviendas iniciadas, ambos de junio. El miércoles, en la UE, se darán a conocer la tasa de paro de mayo y la evolución del desempleo en junio en Reino Unido y la confianza del consumidor de la Eurozona en julio.

El jueves, en la UE, aunque la atención del mercado será acaparada por la reunión de julio del BCE, se publicarán la balanza comercial de España en mayo y las ventas minoristas de Reino Unido en junio. Además, en EEUU, se darán a conocer las peticiones de subsidios de desempleo cursadas la semana anterior, el índice de la Fed de Filadelfia en julio, las ventas de viviendas de segunda mano en junio y el índice de indicadores adelantados de junio.

Finalmente el viernes, en la UE, se darán a conocer los PMI manufactureros y de servicios de la Eurozona, Alemania y Francia en julio; y, en EEUU, el PMI manufacturero de julio.

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