UN BANCO EN EL RETIRO

El capitalismo financiero de Durao Barroso

El es­cán­dalo de su fi­chaje por Goldman Sachs con­firma que manda el mer­cado, no la po­lí­tica

Durao Barroso
Durao Barroso

La acep­ta­ción de la pre­si­dencia no eje­cu­tiva de Goldman Sachs del que fuera el má­ximo di­ri­gente de la Comisión Europea, Durao Barroso, es una con­fir­ma­ción del pre­do­minio de las fi­nanzas sobre la em­presa y la su­mi­sión de los ser­vi­dores pú­blicos al poder del di­nero, no el de Moscú sino el de Nueva York. La li­te­ra­tura sobre la eco­nomía del desa­rrollo que arrancó con Myrdal, ga­lar­do­nada con va­rios pre­mios Nobel, con­fir­maría aquel dicho de que “La fi­nan­cia­ción va donde marca la em­pre­sa”.

Con el paso de los años la preocupación teórica y práctica sobre el desarrollo económico se ha ido desvaneciendo a favor de las finanzas. En la actualidad las finanzas acaparan todo el protagonismo y han convertido a la actividad económica en “un juego de suma cero entre tenedores de riqueza y el resto de la sociedad”. Son palabras de Wallace Turbeville, un exdirectivo de Golman Sachs que ahora dirige un proyecto, Demos, de financiación sin beneficios.

La revista Time en una edición de Mayo de este año, realizaba un inteligentísimo análisis del libro de Rana Foroohar “Makers and Takers” (Emprendedores y Aprovechados) para, entre otras cosas, ofrecer cinco reglas con las que reescribir el capitalismo:

• Finanzas transparentes: “demasiado grandes para quebrar….. demasiado grandes para ser gobernadas” Exigencia de reducir el tamaño de algunas entidades financieras, hacer transparente el negocio de los derivados y las permutas financieras (swaps) cuyo significado escapa a la gran mayoría de los ciudadanos.

• Frenar el privilegio de la deuda sobre el capital propio, es decir incentivar el ahorro y la inversión de los particulares y las empresas a través de la legislación fiscal.

• Reconsiderar la gobernabilidad de las sociedades. Los accionistas no son los únicos protagonistas, también lo son los trabajadores y los clientes; los mercados de capital deben servir al crecimiento a largo plazo y no verse presionados por algún alquimista especulativo a corto plazo.

• Una estrategia global de crecimiento. Depositar toda la confianza en las Bolsas de Valores y en los Bancos Centrales genera un crecimiento artificial. La política y los políticos deben recuperar su cometido.

• Redefinir el emprendimiento y el aprovechamiento (Making and Taking) Las finanzas tienen que ser modificadas para que los emprendedores recuperen su papel de creadores de riqueza.

Durao en Goldman

La aceptación de Durao Barroso en uno de los puestos de mando de Goldman Sachs es una clamorosa abdicación de los principios que han regido en la construcción europea de la que formó parte activa y principal. De pronto reaparece su pasado. Anfitrión en las Azores donde se cuece ese pacto ignominioso desencadenante de la Tercera Guerra Mundial que está destruyendo a los países de Oriente Medio, precisamente en lo que fue la cuna de la civilización occidental.

Goldman Sachs ha sido protagonista del juego sucio de la Deuda Griega. Negocia su colocación y cuando empieza a conocerse el entuerto, avezado financiero que es, vende. Cuando se perfila el rescate se adelanta a sus competidores (¿Inside Trading?) y compra los títulos baratos, que vende cuando sube, es decir cuando el rescate se está perfilando. ¿El Sr. Barroso y los servicios de la Comisión se dejaron engañar por Grecia o por las credenciales de Goldman Sachs.

Su inclinación transatlántica también se manifiesta cuando se opone durante las negociaciones del TIIP a la inclusión de la clausula de Excepción Cultural que exigía Francia para defenderse de Hollywood y de sus temerarios dumping comerciales: Las películas americanas se amortizan en el mercado americano y posteriormente se comercializan a un bajo precio en el mercado internacional al que saturan.

Barroso acusaba a los franceses de retrógrados y un cruel editorial de Le Monde le respondía recordando al joven y camaleónico maoísta, perseguido por la policía política portuguesa, del que su esposa proclamaba sus excelencias:” Durao si fuera un pez, sería un mero” es decir caro por su gusto exquisito y excepcional por su rareza.

El maoísta reconvertido ha conseguido su propósito: Un lugar en el sol del más brillante capitalismo. ¿Hipocresía o desvergüenza? ¿Su nombramiento responde a los servicios prestados al colocador de la Deuda Griega? ¿Cómo es posible que saliese indemne de aquél atropello que estuvo a punto de echar a pique la Eurozona e incluso a la UE?

No hay banco en El Retiro y la Sierra de Guadarrama me resulta inaccesible, lesionado como estoy de la rodilla izquierda, esa rodilla, la izquierda, que le falló a Ronaldo y gracias a la que Portugal con un delantero codicioso y liberados sus jugadores del yugo del astro, consiguieron ser Campeones de Europa.

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