Denuncian que seis plantas re­ga­si­fi­ca­doras están in­fra­uti­li­zadas por el poco uso de los ci­clos com­bi­nados

Las industrias consumidoras de gas crean un ‘lobby’ para plantar cara a los Gobiernos de turno

Demandan que el mer­cado fun­cione como el eléc­trico y que al­gunas par­tidas de costes se in­cluyan en los Presupuestos

Industria papelera
Industria papelera

Las grandes em­presas con­su­mi­doras de gas se han puesto mano a la obra y quieren con­ver­tirse en lobby de pre­sión ante el fu­turo Gobierno para in­tentar so­lu­cionar los graves pro­blemas que arras­tran por los costes de la ma­teria prima. Cerámicas, pa­pe­le­ras, cár­nicas y acei­te­ras, entre otras, todas ellas aso­ciadas en Gas Industrial, quieren que se cree un mer­cado ga­sista si­milar al eléc­trico, que se re­visen los costes re­gu­la­dos, exista un mer­cado más li­be­ra­li­zado y que al­gunos de los costes se in­cluyan en los Presupuestos del Estado.

Todos estos sectores se sienten discriminados frente al eléctrico y acusan al Gobierno en funciones y a los que le han precedido, de montar unas infraestructuras gasistas -las plantas regasificadoras- que están infrautilizadas por la caída de la demanda, con un grado de concentración del mercado minorista español muy elevado, con pocos agentes activos en el mercado mayorista y escasa liquidez.

Actualmente, hay seis plantas regasificadoras y la mayoría están infrautilizadas. En los dos últimos años, el uso de las mismas está por debajo del 20%. La planta de Barcelona alcanzo el 17% en 2015; la de Cartagena un 11%; Huelva y Sagunto un 21%, respectivamente; Bilbao un 25% y Mugardos un 36%. La planta de El Musel, en Gijón, está en hibernación. Además, subrayan que el 76% de los costes del sistema gasista español son transporte y distribución.

Según un informe que ha elaborado la consultora Energía Local sobre Competitividad industrial y precio del gas en España, en los últimos siete años el país ha pasado de la zona de mayor a la de menor competitividad en precios del gas en Europa, llegando a pagar entre un 20% y un 25% más que sus competidores europeos. Respecto a los costes regulados, los peajes son un 45% más elevados que la media europea. Las industrias españolas pagan el doble, por ejemplo, que los franceses, el triple que los británicos o seis veces que los alemanes.

El MibGas marcha al ralentí

El MibGas, el Operador del Mercado Organizado del Gas, creado para aumentar la competitividad dentro del sector, fomentar la liquidez y la transparencia de precios en los contratos, está aún por desarrollarse y, por ahora, sirve de muy poco. El nuevo operador arrancó en diciembre pasado y, aunque progresivamente va aumentando la negociación, en estos momentos tan sólo mueve el 1% del negocio del gas.

Estos sectores exigen que, para ser competitivos en sus industrias, debe haber una oferta amplia de productos adaptados a las necesidades de la industria; que en tres años existan el triple de traders activos y que el MibGas tenga todos los productos o diferentes paquetes -como sucede en otros países- para cada consumidor.

Las empresas consideran que el consumo industrial es esencial para el sistema, ya que la factura supera los 3.500 millones de euros. Por ese motivo, el presidente de GasIndustrial, Juan Vila, denuncia que el futuro Gobierno debería contar con su participación a la hora de planificar las infraestructuras. Critican la nefasta política que se ha hecho hasta ahora en cuanto a planificación.

Las seis plantas regasificadoras que están operativas y la de El Musel que está en hibernación se autorizaron con una previsión elevada de la demanda, para abastecer a los 26.000 megavatios de potencia instalada que había de centrales de ciclo combinado, y ha sucedido todo lo contrario. La reforma energética que ha aprobado el actual Gobierno en funciones de Mariano Rajoy tiene prácticamente paralizadas todas estas instalaciones. “Los industriales estamos pagando los platos rotos”, declara Juan Vila. “Por ello, pedimos que se nos consulte a la hora de desarrollar las infraestructuras”, añade.

Incluir algunos costes en los Presupuestos

El presidente de la patronal pide además que, mientras no aumente la demanda y esas infraestructuras no se utilicen al cien por cien, el coste de mantener operativas esas instalaciones debería incluirse en los Presupuestos Generales del Estado, igual que se hace con algunas partidas de los costes eléctricos.

Esos sobrecoste se incluyen en los precios, lo que repercute en la factura de las grandes empresas consumidoras y en los domésticos. “Hay que analizar la situación. Tenemos el triple de las gasificadoras que necesitamos. No sabemos si la solución pasa por cerrar las que sobran pero deben estudiarse todas las opciones”, subraya. Una de las soluciones que plantean es que aumente el nivel de utilización de los ciclos combinados, una medida prácticamente descartada debido a la elevada potencia instalada que hay de energías renovables.

Respecto al mercado, sugieren que se haga algo similar a lo del eléctrico, en forma de pool donde el gas que se venda sea el más barato del momento. Hasta ahora, los contratos son bilaterales que las empresas como Gas Natural firman con un determinado país, como por ejemplo Argelia o Libia, y a un pecio referenciado al petróleo Brent, del Mar del Norte.

En el futuro, el hecho de que Estados Unidos y Australia vayan a entrar a competir y vender la materia prima sin referenciarse a los del petróleo, va a permitir que los precios bajen en Europa. En EEUU, el precio del gas está referenciado al mercado de gas spot, al contrario de lo que sucede en Europa, donde más del 70% están referenciados al Brent. Esta fórmula hace que, si el crudo baja como ahora, el gas también lo hace pero, si el petróleo se dispara, sucede igual con el gas. En Norteamérica, debido al boom del gas no convencional (shale), los precios son un 50% más bajos que en Europa.

Artículos relacionados