UN BANCO EN EL RETIRO

España, más competitiva luego más exportadora

Pero se ne­ce­sita re­ducir ur­gen­te­mente el dé­ficit co­mer­cial con Asia, en es­pe­cial con China

Exportaciones españolas
Exportaciones españolas

En com­pa­ra­ción con otras áreas eco­nó­mi­cas, las ex­por­ta­ciones es­pañolas de bienes avan­zaron a mayor ritmo du­rante el primer cua­tri­mestre de 2016. Se gana cuota de mer­cado. Un in­cre­mento del 1,8% sobre el mismo pe­ríodo de 2015 que des­taca sobre el re­tro­ceso del 0,3% de la Zona Euro o la caída del 6,9% en EEUU. También es fa­vo­rable la com­pa­ra­ción con nues­tros grandes so­cios co­mu­ni­ta­rios. Las ex­por­ta­ciones de Alemania au­men­taron el 1,5% en el primer cua­tri­mestre mien­tras caían el 1,8% en Francia, el 0,5% en Italia y el 4,6% en RU.

Las cifras del mes de abril, último del que se disponen datos, son todavía más favorables; una tasa interanual del 6,3% que corrige la debilidad de los meses anteriores. Un abril el de 2016 que marca un record en la serie histórica. Además, las exportaciones en volumen subieron un 7,7% interanual debido a que los precios se redujeron un 1,3%.

Las importaciones contabilizadas en euros descendieron en Abril el 1,2%, pero como quiera que sus precios bajaron un 5,6%, el volumen, sin embargo, creció a una tasa del 4,6%.

En resumen las ventas físicas crecieron más que las compras y como consecuencia del mayor descenso de los precios de las mercancías importadas, el saldo comercial registró un déficit inferior en un 72% al de abril de 2015.

Ahora bien, no todo es positivo. Si se observa el saldo no energético en 2015 se registró un superávit de 1.487 millones de euros y un déficit de 190 millones de euros en 2016. Afortunadamente el saldo energético se ha recortado en un 42% como consecuencia de la caída en el precio del petróleo.

¿Cuál es la razón de este comportamiento negativo en las transacciones de bienes no energéticos?. Por un lado los intercambios con la UE se saldaron con un superávit, en el primer cuatrimestre de 5.000 millones de euros pero con el resto de las zonas geográficas las importaciones superaron a las importaciones.

El saldo comercial total con América ha sido de menos 430 millones de euros; es positivo con América Latina y es negativo con América del Norte. Con África el saldo final es negativo en 1.544 millones de euros generado por las importantes compras de hidrocarburos en Nigeria y Argelia.

Donde está la raíz del déficit comercial no energético es en Asia, donde las compras superan a las ventas en 10.147 millones de euros de los que 6.032 corresponden a China y 809 a India. Contrástense estas cifras con el déficit comercial de España en el primer cuatrimestre: 5.581 millones de euros. El déficit de China es más de un 100% responsable del déficit total.

El saldo comercial negativo con Asia seguirá creciendo. Por lo pronto en los primeros cuatro meses de 2016 las compras españolas en la región crecieron un 3% en euros frente al 0,8% en el resto del mundo. Además las ventas españolas hacia Asia disminuyeron en un 3,6%.

Tradicionalmente teníamos un desequilibrio comercial con los países productores de hidrocarburos y con la Europa industrializada. Ahora hay un ligero superávit con Oriente Medio y uno continuado con la UE.

Como contraste entre las cifras y las creencias en la opinión pública española se ha extendido el rechazo a los acuerdos comerciales y de inversiones entre la UE y los EEUU basándose en que generarían un mayor desequilibrio en los intercambios mutuos. La globalización por el lado de Occidente se percibe como una amenaza cierta mientras pasan totalmente desapercibidas las cifras que demuestran que el peligro comercial viene de Oriente.

La caída del precio del petróleo ha protegido el déficit comercial de España. Una adormidera para ir tirando y un riesgo cierto por el que nadie se preocupa. Entre tanto se transfiere ahorro español a los exportadores chinos con el que pueden comprar empresas de ingeniería y consultoras, sin ir más lejos.

Banco de El Retiro. Reflexión: Se teme al imperialismo occidental mientras nos despreocupamos de la invasión mercantil asiática. Ningún rechazo étnico o cultural sino un sensible y doloroso asiento contable.

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