La de­manda na­cional se suma por fin al mer­cado de in­mue­bles nuevos y se añade a la de­manda ex­tran­jera

La venta de vivienda nueva resucita pero los promotores hablan de demoler lo invendible

Los pre­cios re­toman tasas de cre­ci­miento de hace ocho y nueve años, apenas re­cor­dadas

Vivienda
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Meses siendo el pa­tito feo y con la re­su­rrec­ción del mer­cado in­mo­bi­liario sin ojos para ella, la vi­vienda nueva se en­gancha tam­bién al carro de la re­cu­pe­ra­ción. Los úl­timos datos de tran­sac­ciones de abril, han sido un golpe de op­ti­mismo para este seg­mento del mer­cado, vital para que pro­mo­tores y bancos su­peren las he­ridas de la cri­sis. Brotes verdes que, sin em­bargo, no im­piden a los pro­mo­tores ser cons­cientes de que parte del stock es in­ven­dible y lo será po­si­ble­mente para siem­pre. Por ello, surgen voces para so­li­citar su de­mo­li­ción.

Una toma de concienciación sobre la realidad que no impide el hecho que en el cuarto mes del año tanto el mercado de segunda mano como el de viviendas nuevas, aunque éste todavía en menor medida, han sido los responsables del avance de la compraventa de viviendas. En concreto, las transacciones sobre casas usadas se incrementaron un 32,3%, hasta totalizar 28.028, mientras que la compraventa de nuevas creció un 17,6%, hasta 7.171 transacciones.

Esta variación positiva de dos dígitos es notable si tenemos en cuenta que durante muchos meses la vivienda de segunda mano ha experimentado crecimientos en su actividad mientras la nueva seguía bajando respecto a cifras absolutas de por sí ya bajísimas y que sólo sostenían las adquisiciones de los extranjeros.

Ahora la demanda nacional se suma por fin al mercado de inmuebles nuevos. Y todo ello, claro está, tira de los precios hacia arriba. Sin embargo, la demanda es muy selectiva, tanto en tipo de inmueble como en zonas geográficas. Y hay muchísimos ladrillo al que no llega esa demanda. El dinero extranjero tiene sus límites y la demanda nacional no tiene el empuje de otros tiempos, sobre todo tras desaparecer la desgravación fiscal por compra de primera vivienda, que ayudaba bastante.

Los promotores inmobiliarios de la Comunidad Valenciana lo saben y defienden que se tomen medidas contundentes para cimentar la reactivación definitiva del sector. Y ese tratamiento de choque consiste en copiar a Irlanda en la medida de lo posible y destruir las viviendas invendibles.

Los empresarios valencianos creen que ese plan vendría como anillo al dedo a la realidad valenciana. Se estima que en las tres provincias, según el estudio Mercado residencial en España, elaborado por Servihabitat, queda un stock de vivienda en torno a las 100.000. La mayor parte de él está en manos de las entidades financieras.

La Asociación de Promotores Constructores de España (APCE) valora la situación actual de la demanda en los últimos meses como un cambio de tendencia en el mercado de compraventa de vivienda, aunque "aún habría que esperar unos meses más" hasta que se consolide.

Al calor de esa pujante demanda, los precios retoman tasas de crecimiento apenas recordadas. El precio de la vivienda libre aumentó un 6,3% en el primer trimestre de 2016 en su tasa interanual, su mayor repunte desde el tercer trimestre de 2007, cuando el precio subió un 9,2%, según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Con este incremento, que amplía en más de dos puntos el repunte interanual del cuarto trimestre de 2015 (4,2%), ya son ocho los trimestres consecutivos en los que los precios de la vivienda presentan tasas interanuales positivas.

Por tipo de vivienda, el precio de la vivienda nueva subió un 6,1% en comparación con el primer trimestre de 2015, su mayor alza desde el primer trimestre de 2008, mientras que el precio de la vivienda usada se incrementó un 6,4%, registrando su crecimiento más pronunciado desde el tercer trimestre del año 2007.

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