Han cam­biado de manos un 130% de los que real­mente po­dían ne­go­ciarse

El Popular bate récords en la negociación de sus derechos

Todo in­dica a que va a pro­du­cirse una nueva en­trada im­por­tante de nuevos ac­cio­nistas

Banco Popular
Banco Popular

El pró­ximo día 23 de junio co­men­zarán a co­tizar las 2.004 mi­llones de ac­ciones nuevas del Banco Popular pro­ce­dentes de la ma­cro­am­plia­ción en curso. De mo­mento, la ope­ra­ción deja al­gunas ci­fras para la his­to­ria: la ne­go­cia­ción de de­re­chos ha ba­tido un ré­cord di­fí­cil­mente igua­la­ble. La os­ci­la­ción en el precio de esos de­re­chos apunta a que han sido uti­li­zados por in­ver­sores es­pe­cu­la­tivos para ob­tener altas ren­ta­bi­li­dades en pocos días.

Los accionistas más avispados del banco podrán haber limitado algo la dilución sin poner un euro de su bolsillo y todo junto abre la posibilidad de que haya un número importante de nuevos accionistas que hayan entrado aprovechando los bajos precios de la ampliación.

A lo largo de las diez sesiones bursátiles en las que se han estado negociando (entre el 30 de mayo y el 10 de junio), los inversores han movido 2.254,3 millones de derechos de suscripción preferente del Banco Popular.

Dado que el banco ha emitido 2.192,4 millones de derechos (uno por cada acción actualmente en circulación), eso significa que se han movido más derechos de los emitidos, o lo que es lo mismo, que algunos de ellos han cambiado de manos varias veces en estos días. En concreto, el volumen de negociación de los derechos equivale al 102,8% de los emitidos.

La cifra real, sin embargo, es mayor, dado que hay accionistas que han reconocido abiertamente que no iban a vender sus derechos y que iban a comprar las acciones que les corresponden. Credit Mutuel comunicaba casi al final del período de negociación que va a mantener su 3,92% del capital. Allianz decía al inicio de la operación que va a bajar del 3,31%, pero que va a mantener el 3% del capital del banco.

Los accionistas mexicanos del Popular, encabezados por Antonio del Valle, esperaron al último día de negociación para comunicar que mantendrían en su poder prácticamente todos los derechos de suscripción preferente que les corresponden, ya que sólo bajarán del 4,16% al 4% su participación tras la ampliación. Y la Sindicatura, que aglutina a la mayor parte de los accionistas históricos, no ha dicho nada públicamente pero mantendrá una parte importante de su actual posición (9,85%) en el capital del banco.

Todo esto, junto al 1,4% del capital que el Popular ha confesado tener en su autocartera, hace que aproximadamente un 20% del capital del Popular haya dejado en sus carteras, y sin moverse, los derechos de suscripción de la ampliación. Y eso quiere decir que el número real de derechos que han estado en negociación apenas han superado los 1.700 millones. Como se han movido 2.254,3 millones, eso indica que el volumen de negociación ha supuesto el 130% del número real de derechos sujetos a compra-venta en Bolsa. Esto, que ya de por sí es un récord, se complementa con otro dato no menos significativo. Durante estas diez sesiones, el volumen de derechos que han cambiado de mano ha sido superior en 4,14 veces a las acciones del banco negociadas. Además, supera ampliamente al número de derechos movidos en la anterior macroampliación, la de noviembre de 2012, en la que cambiaron de manos 1.785,1 millones de derechos. ¿Cómo puede interpretarse esta avidez de los inversores?

Fuentes del mercado consultadas por Capitalmadrid señalan dos causas: la primera, que algunos inversores han utilizado los derechos para ganar dinero en pocos días y eso explica también en parte la montaña rusa que ha sufrido el precio de los mismos durante los días de cotización. La segunda, que es previsible una nueva entrada de accionistas en el banco aprovechando el bajo precio de las acciones de nueva emisión.

##Precio atractivo

Las acciones nuevas del Popular salen a 1,25 euros (0,50 de nominal y 0,75 de prima de emisión) que suponen un descuento muy significativo (32%) sobre el precio que tenía el día en que se anunció la operación (25 de mayo). Es inferior incluso al precio más bajo de los aplicados a operaciones de compra-venta de acciones durante estas diez sesiones, cuyo rango se ha situado entre los 1,4 euros de mínimo y los 1,72 euros de máximo.

Esto es probable que haya animado a muchos inversores a entrar en el capital del banco mediante la compra de derechos. El valor medio de las transacciones ha oscilado entre los 0,160 euros del día 10 de junio pasado, último día de negociación, y los 0,499 euros del pasado día 2 de junio.

La estructura de la ampliación hace que sean necesarios 14 derechos para comprar 13 acciones. Para calcular el precio de entrada en el capital del banco hay que sumar, pues, el precio de 14 derechos al de 13 acciones y dividir todo por 13 para obtener el coste real de cada acción adquirida.

Pues bien, calculando este coste con el precio medio de los derechos durante los 10 días de cotización, cada acción nueva tiene un coste de 1,511 euros. Si el precio se calcula con el coste más bajo de los derechos, la acción costaría 1,422 euros. Y si se toma como referencia el precio más alto pagado por los derechos, el coste de cada acción nueva asciende a 1,787 euros.

A pesar de que el día 23 de junio, cuando salgan al mercado todas acciones nuevas procedentes de la ampliación, la cotización sufrirá una nueva caída, hay muchos analistas que ven en estos precios un potencial de beneficio a medio plazo si el Popular cumple con sus promesas de reconducir la cuenta de resultados y volver al dividendo.

Los precios de entrada en esta macroampliación están prácticamente a la mitad del que tuvieron que pagar los nuevos accionistas que entraron en la de 2012 (ver Capitalmadrid del pasado 30 de mayo de 2016), que pagaron 2,771 euros de media por acción por hacerse accionistas del Popular.

Revisando los datos trimestrales del banco, puede verse como entre el 30 de septiembre y el 31 de diciembre de 2012 el Popular vio aumentar en 80.871 su número de accionistas. En la presentación de los resultados del primer semestre de este año se verá cuántos nuevos accionistas han entrado con esta nueva operación.

De momento, y a la espera de cómo afecte a la cotización la puesta en circulación de las nuevas acciones, el Popular cotiza al 49% de su valor en libros, cifra no muy inferior del 52% al que cotiza CaixaBank o el 56% del Santander. Y hay que tener en cuenta que este porcentaje ya contabiliza la caída registrada por el Popular tras el anuncio de la ampliación.

La banca ha seguido estando muy castigada en Bolsa durante los últimos meses y el Popular sufre, además, el anuncio de nuevas pérdidas este año por las provisiones extraordinarias que tiene que realizar para cumplir con los parámetros de la nueva normativa del Banco de España.

Cualquier proceso de concentración del sector, cosa que los analistas vaticinan para 2018, pondría probablemente al Popular un precio mayor al que ahora refleja su capitalización bursátil, sobre todo si durante este año y el siguiente cumple con la promesa de deshacerse de la mayor parte de sus activos improductivos y mejora su cuenta de resultados. ¿Es pues un buen precio el que han pagado los nuevos accionistas por entrar en el banco? El tiempo lo dirá.

Mientras tanto, los actuales accionistas han tenido la oportunidad de ver limitada (un poco) su dilución comprando acciones con el dinero obtenido mediante la venta de derechos. Al precio al que debutaron los derechos en Bolsa (0,162 euros), con la venta del 90% de los obtenidos en el reparto se podían comprar un 10% de las acciones a las que se tenía derecho sin poner un solo euro de más.

Por ejemplo, alguien que tuviera 1.000 acciones del Popular ha recibido 1.000 derechos. Vendiendo 888 de los recibidos a 0,162 euros, habría ingresado 144 euros. Con ellos podría haber pagado los 130 euros que le costarían las 104 acciones que le corresponderían con los 112 derechos retenidos (14 derechos por 13 acciones) y podría haber pagado incluso las comisiones del bróker. Ya es tarde para hacerlo porque los derechos han dejado de cotizar, pero según las fuentes consultadas por Capitalmadrid, hay constancia de que muchos intermediarios del mercado pusieron esta posibilidad en conocimiento de sus clientes.

Artículos relacionados