DESDE EL PARQUET

Tubacex prevé cerrar 2016 con beneficio

Las ac­ciones de Tubacex re­gis­tran una fa­vo­rable evo­lu­ción en 2016, pues, aunque la com­pañía en­trará en pér­didas en el primer tri­mes­tre, man­tiene unas pro­me­te­doras ex­pec­ta­tivas para el con­junto del año.

Según manifestaron sus responsables la pasada semana con motivo de la junta general, la compañía concluirá el año en curso con beneficios. Opinan que en el primer trimestre -en el que el grupo perdió unos 500.000 euros- se ha tocado suelo y, aunque todavía no tienen asegurados los pedidos para el tercer y cuarto trimestres, confían en que a partir de ahora el año discurra algo mejora, aunque desde luego no será un año bueno. Y esperan una recuperación en 2017.

Pese a las dificultades que atraviesa el sector como consecuencia de la caída del precio del níquel, así como de la del petróleo, que ha provocado recortes en las inversiones del sector petrolífero y retrasos en la puesta de marcha de muchas instalaciones de refino y tratamiento de hidrocarburos, los responsables de Tubacex han apostado por la diversificación hacia los sectores de automoción y de aeronáutica, así como por los productos ‘premium’.

Los gestores de la compañía señalaron que, antes de la crisis de precios, la dependencia del sector petrolífero era del orden del 70%, dependencia que en la actualidad ha caído a niveles del 50%, que desean mantener incluso después de que se recupere el sector.

En línea con la diversificación han cerrado un contrato con el fabricante de motores y componentes aeronáuticos ITP para suministros destinados a un nuevo motor. Además, a la vista de la buena aceptación de sus producciones en el mercado asiático, donde sus ventas han aumentado en los últimos tiempos, habiendo supuesto casi el 60% de la facturación en 2015 y la mitad en el último trimestre, ha cerrado un preacuerdo con la japonesa Awaji, para crear una empresa conjunta en Tailandia, con la que complementar su oferta y crecer en el sureste asiático.

La compañía prepara un nuevo plan estratégico que presentará en julio, en el que incluye inversiones para modernizar sus factorías españolas.

En la junta se aprobó pagar en junio un dividendo con cargo al beneficio de 2015 de 0,025 euros por acción, por un importe global de 3,34 millones, que representa un ‘payout’ del 40%.

Un conjunto de planes que, pese a la cautela que manifiestan algunos inversores hacia el valor, dada la debilidad del sector, han proporcionado impulso a la cotización de sus acciones, que hasta el momento se ha revalorizado en 2016 casi un 28%.

Artículos relacionados