DESDE EL PARQUET

Meliá amplía capital en un 15,4%

El mer­cado re­cibe sa­tis­fac­to­ria­mente que los te­ne­dores de obli­ga­ciones de Meliá Hotels International, emi­tidas en 2013 por de 250 mi­llones de euros y ven­ci­miento en abril de 2018, se hayan su­mado prác­ti­ca­mente en bloque (sólo una obli­ga­ción no acu­dió) a la con­ver­sió­n/­canje an­ti­ci­pada en ac­ciones que de­cidió el emisor el 23 de marzo para el 25 de abril.

Así, después de algunas explicables caídas iniciales en la cotización de las acciones, tras anunciarse la operación, el valor fue recuperando fuerza y su balance en este periodo se salda con una revalorización del 9%. El valor cerró ayer -26 de abril- en 11,15 euros, con un retroceso acumulado en el año del 8,45%.

Y es que, a pesar de la dilución que representa para el accionista esta operación, está empezando a ganar fuerza entre un sector del mercado la idea de que su impacto será parcialmente paliado por las prometedoras expectativas del grupo para este ejercicio y, al menos, los dos siguientes.

En las previsiones de la compañía para 2016 se estima que el RevPAR (ingresos medios por habitación disponible) en el primer trimestre crecería a un ritmo del orden de un dígito medio-alto (6%-7%), una previsión que parece muy factible alcanzar, teniendo en cuenta que sólo en el mes de marzo el RevPAR subió un 9,2% respecto al mismo mes de 2015. Para el conjunto del año, los inversores califican de excesivamente cauta la previsión de los responsables del grupo hotelero, puesto que estiman que el RevPAR, que en 2015 creció un 15,1%, en 2016 registre un crecimiento de un dígito medio simple, es decir, del 5% o poco más.

No obstante, las expectativas de los inversores para los próximos trimestres de 2016 son superiores, pues consideran que en el año en curso se registrará un nuevo récord de estancias, gracias al buen comportamiento de los turistas domésticos y británicos, así como a los trasvases de turistas desde otros destinos mediterráneos menos seguros (Egipto, Túnez, Turquía, etc.) Y ello, apoyado en unos precios crecientes en estos establecimientos, que, tras incrementarse en enero un 0,8%, aumentaron en tasa anual un 6,9% en febrero y un 4,6% en marzo.

Además de las previsiones, el aspecto de la compañía también está mejorando a marchas forzadas, ya que en los últimos trimestres no sólo se advierten mejoras en sus márgenes, sino que además se está reduciéndo sensiblemente la deuda, al tiempo que mejoran los ratios operativos de la cadena. En 2015 redujo su nivel de deuda en 2016 millones de euros, hasta quedar en 768,8 millones de euros, situando la relación deuda neta/Ebitda en 3,1 veces, por debajo del objetivo inicial que fijó la compañía para dicho ejercicio en 3,5 veces. Para 2016, el objetivo de la compañía es que su ratio deuda/Ebitda caiga por debajo de las 3 veces.

En esta canje/conversión, la sociedad anunció su intención de atender la totalidad de las solicitudes de conversión mediante una combinación de acciones propias de la autocartera y acciones de nueva emisión, en porcentajes aproximados del 10,25% y del 89,75%, respectivamente. De esta manera, en los próximos días la sociedad entregará a los obligacionistas 3,5 millones de acciones de la autocartera y 30,65 millones de acciones de nueva emisión, todas ellas de 0,20 euros nominales, junto con las correspondientes compensaciones en efectivo, derivadas de la imposibilidad de entregar fracciones de acciones.

En consecuencia de ello, con fecha del 25 de abril se solicitó la escrituración de una ampliación de capital por importe de 6,13 millones de euros, representativa del 15,39% del capital y que supondrá un 13,34% del capital tras la ampliación (45,94 millones de euros nominales).

En el folleto de emisión, se establecía una rentabilidad para las obligaciones del 4,5% anual y un precio de canje/conversión inicial de 7,318 euros por cada acción.

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