La CNMC ha re­cu­rrido la nor­ma­tiva que re­gula el arren­da­miento de vehículos con con­ductor (VTC)

La batalla judicial sobre el taxi arrecia con millones para nuevos competidores

Los ta­xistas se han em­bar­cado en lanzar apli­ca­ciones mó­viles para no quedar fuera de juego

Uber taxi
Uber taxi

Tiempos con­vulsos para el sector del taxi apro­ve­chando el in­te­rregno de la pa­rá­lisis po­lí­tica. El em­puje de los nuevos ope­ra­do­res, de clara base tec­no­ló­gica, arrecia y el sector se ve abo­cado a un cambio im­pa­ra­ble. La ba­talla ju­di­cial para de­rribar los obs­táculos que ha le­van­tado la ad­mi­nis­tra­ción contra los nuevos ac­tores del trans­porte se agu­diza mien­tras la nueva com­pe­tencia se per­trecha con re­cursos in­gentes para dar alas a su es­tra­te­gia.

El resultado es que Uber ha vuelto, ya está en las calles, Cabify crece y consigue más de 100 millones de euros para desarrollarse y surgen negocios como Car2go, dedicados al alquiler de vehículos para trayectos puntuales dentro de la ciudad que ofrecen tarifas muy agresivas.

Daimler es la propietaria de esta empresa y le puede salir pronto un nuevo competidor que no quiere perderse la fiesta. BMW está estudiando la posibilidad de entrar en España con un servicio igual. Pero esta vez con Minis, un vehículo un poco más grande que los Smart de Car2go, y bajo la marca DriveNow.

Mientras tanto, los nuevos ayuntamientos aceleran para adaptar las flotas actuales de taxis a la digitalización y la movilidad, a la vez que emprendedores diversos y los propios gremios de taxistas se han embarcado en el lanzamiento de aplicaciones móviles sofisticadas para no quedarse fuera de juego.

En el flanco judicial, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) prosigue su cruzada para abrir el sector y dar paso a los operadores entrantes y ha recurrido la normativa que regula el arrendamiento de vehículos con conductor (VTC), aunque no ha solicitado su suspensión cautelar mientras dure el proceso, por lo que se mantienen las limitaciones a la concesión de este tipo de licencias, guardándose la debida proporción entre el número de taxis y de vehículos de alquiler con conductor en España.

El pasado 20 de abril, Fomento fue formalmente notificado de que la CNMC había interpuesto ese recurso contencioso-administrativo ante la Sección Octava de Sala de lo Contencioso Administrativo de la Audiencia Nacional en relación con un real decreto y una orden ministerial en materia de VTC, aprobados a finales del año pasado. Mientras tanto, Cabify, la startup española de alquiler de vehículos, ha anunciado el cierre de una nueva ronda de inversión de 120 millones de dólares (106 millones de euros), liderada por el gigante nipón del comercio electrónico Rakuten.

Con ello, la firma española acumula un total de 146.5 millones de dólares de financiación, desde que la compañía se fundara en el año 2011 como rival de la estadounidense Uber. Esta inyección económica permitirá a Cabify continuar su expansión y tratar de consolidar su posición en diecisiete ciudades españolas, así como en otros países como México, Perú, Colombia o Chile, donde tienen presencia. Actualmente, opera en Madrid, Barcelona, Valencia, Tenerife, A Coruña, Málaga, Bilbao y Vitoria.

Los responsables del proyecto han mostrado su satisfacción acerca de este movimiento financiero de un rival del taxi. La oposición de este gremio, que llegó a los tribunales, acabó por ser desestimada por la magistrada titular del juzgado de instrucción número 12 de Madrid, que renunció a finales del pasado año a la suspensión cautelar solicitada por la Federación del taxi de Madrid contra la empresa, a la que reclamaba el cese del alquiler de coches con conductor a través de la aplicación. Cabify, considera que tiene una idea clara de las condiciones actuales del mercado local. Su proyecto plantea la ruptura con el modelo tradicional de movilidad en las ciudades. La firma aspira a ser más que sólo un servicio de chófer privado y anuncia su transformación en una plataforma de transporte todo-en-uno.

Por su parte, Uber, tras poner patas arriba el sector y finalmente ser bloqueada por la justicia, dijo a finales de 2014 que volvería y lo hace ahora de la mano de la CNMC y con renovada fuerza financiera, ya que los fondos volvían a aportar capital hace unos meses y elevaban el valor de la startup a más de 60.000 millones de dólares.

Su retirada parcial de nuestro país se debió a una decisión cautelar del juzgado que prohibía sus actividades. Previamente, el sector del taxi había presionado duramente contra la irrupción de la empresa de economía colaborativa, al igual que ha ocurrido en otros países. Ahora ha vuelto usando licencias VTC. La gran incógnita es si el gobierno que pueda formarse persiste en la filosofía proteccionista del Gobierno saliente o por el contrario abre la mano para que la nueva economía dinamice sectores protegidos y poco competitivos.

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