La vi­sión del pre­si­dente de la AEB solo se com­parte para los ser­vi­cios con valor aña­dido

División en la banca: ¿hay que aplicar comisiones de manera masiva?

La guerra de los ca­jeros ini­ciada hace un año no ha re­por­tado los be­ne­fi­cios es­pe­rados

José María Roldan (AEB)
José María Roldan (AEB)

Las co­mi­siones ban­ca­rias siempre han sido ob­jeto de crí­tica por los clien­tes. Ahora, la apli­ca­ción ma­siva de las mismas tam­bién pa­rece abrir cierto cisma en la banca. La ad­ver­tencia del pre­si­dente de la Asociación Española de Banca (AEB), José María Roldán, sobre el cobro de aque­llos ser­vi­cios pres­tados a la clien­tela se com­parte y se sus­cribe, pero la ge­ne­ra­li­za­ción de co­mi­siones puede ser tan sólo una sa­lida mo­men­tánea ante los bajos tipos de in­terés con los que tienen que operar las en­ti­da­des.

Ni tan siquiera la polémica guerra de los cajeros iniciada hace un año ha reportado los resultados pretendidos.

El común de los mortales está poco dispuesto a pagar excesivos impuestos o elevadas comisiones a los bancos que operan. Al margen de las cuentas en paraísos fiscales en plena campaña de la declaracón de la renta, las supuestas ofertas de gratuidad total por parte de algunas entidades por sus servicios toca a su fin y ante la presión sobre márgenes por los mínimos tipos de interés se impone el cobro de determinadas comisiones que habían quedado en el olvido de muchos.

Sin embargo, esta previsión del presidente de la Asociación Española de Banca (AEB) José María Roldán, no se comparte en su totalidad por parte del sector. ¿Es el gran remedio ante unos tipos de interés que pueden acabar en negativo? "Son pan para hoy y hambre para mañana", sentencia la consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa.

Bien es cierto, que la principal ejecutiva de esta entidad respalda lo anunciado por el presidente de la patronal, pero tan sólo en aquellos casos en los que el cliente perciba el cobro por unos servicios de valor añadido por parte de su banco y no por cualquier movimiento u operación que se realice.

La previsión del presidente de la AEB era para la próxima década y su repercusión, tal vez, se haya visto más amplificada ante unas entidades que incrementan sus beneficios anuales y trimestrales, mientras que una buena parte de los ciudadanos aún no acaban de beneficiarse de la tímida recuperación de la economía nacional.

Pero la teoría de José María Roldán es desmitificar la supuesta gratuidad de algunas ofertas de la banca. "Un modelo de repercusión al cliente del coste de los servicios efectivamente prestados evita subsidios cruzados entre clientes, permite la comparación entre entidades en términos de coste y calidad y favorece una competencia saludable, no sólo entre entidades bancarias sino entre éstas y los nuevos operadores financieros que, seguramente, se dispondrán a ofrecer esos mismos servicios en un futuro no muy lejano", sostenía el presidente de la patronal bancaria esta misma semana.

El temor a la entrada de los conocidos como Fintech es casi similar a la irrupción hace ya unos lustros en el mercado español de ING Direct, la oferta por Internet del grupo holandés que ofrecía altas remuneraciones por los ahorros de sus clientes en depósitos sin limitaciones de tiempo y sin comisiones. Eso sí, los nuevos competidores, aunque más atomizados, se dedican a distintos nichos de negocio que los bancos tradicionales ofrecen de manera conjunta: desde préstamos, a medios de pago.

Batalla perdida

Aunque algunas entidades puedan mantener sus ofertas de "supuesta gratuidad" en algunos de sus servicios, los clientes deberán amoldarse a una nueva realidad en la próxima década. "El cliente tendrá que acostumbrarse a pagar de manera explícita por aquellos servicios que antes pagaba de manera menos transparente, algo que no será fácil ni pacífico, como tampoco lo es en el ámbito de la prensa o de las creaciones intelectuales en cine, música o literatura", vaticina el presidente de la AEB, José María Roldán en lo que parece una clara alusión a la guerra abierta hace un año por el cobro de comisiones hace un año por las retiradas de los cajeros de entidades de las que uno no es cliente. Esos dispositivos suponen un coste importante para los bancos.

El máximo responsable de Santander España, Rami Aboukhair, también ha dejado claro cómo su grupo ya ha abandonado el conocido como "freebanking", o la campaña de las comisiones cero a los clientes vinculados. La cuenta 1/2/3, de la que es creador y testó durante su paso por la filial en el Reino Unido, ofrece bonificaciones por algunos conceptos pero incluye las comisiones.

Ante esa posición, la consejera delegada de Bankinter considera que la polémica guerra de los cajeros no ha dado los frutos que se esperaban por parte de algunos competidores y que ha abocado a las más complejas alianzas para compensar de la extracción de efectivo en dispositivos de otra entidad a sus clientes.

María Dolores Dancausa siempre se ha mostrado en contra de la estrategia iniciada con el cobro de comisiones por parte de Caixabank y que, casi de manera inmediata, fue replicada por los dos grandes: Santander y BBVA. En su opinión, el sector financiero español gozaba de un modelo de cajeros que funcionaba de manera efectiva y sin penalizaciones extraordinarias para los clientes. Al final, una batalla baldía.

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