Monitor del Seguro

Una sola ase­gu­ra­dora –AXA– de­tectó 17.500 in­tentos de fraude por 64 mi­llones en 2015

Fraude al seguro: tolerancia cero

Seis de cada diez in­tentos de en­gaño se dan en el ramo de Autos

Encuesta Mundial sobre fraude y delito económico 2014
Encuesta sobre fraude y delito económico.

El fraude es algo que preo­cupa, y mu­cho, a las en­ti­dades ase­gu­ra­do­ras, porque causa un doble per­juicio a las com­pañías, ya que por una parte au­menta la si­nies­tra­lidad de forma ar­ti­fi­cial y, por otra, obliga a subir las ta­ri­fas. Por tanto per­ju­dica tam­bién al resto de ase­gu­ra­dos, mien­tras que el único be­ne­fi­ciado es el de­frau­da­dor, y no siem­pre, porque si le pi­llan puede acabar en la cár­cel. Lo que suele ocu­rrir con una fre­cuencia mayor de lo que se piensa.

Desde que las aseguradoras tomaron conciencia del problema, hace ya mucho tiempo, declararon la guerra al fraude y empezaron a tomar medidas para terminar con esa lacra y cada año son más numerosos los intentos que detectan. El último ejemplo llega de Axa España, que en la presentación del III Mapa AXA del Fraude en España señaló que durante 2015 había detectado más de 17.500 intentos de fraude en nuestro país, lo que supone un 1,4% del total de siniestros ocurridos durante el año en su cartera.

La aseguradora reconoce que la gran mayoría de los clientes son honestos, pero hay una proporción que son fraudulentos. En 2014 los siniestros fraudulentos detectados fueron 17.900.

A pesar de que el número de siniestros fraudulentos detectados en el pasado año fue ligeramente inferior al de 2014, como la caída de la siniestralidad total es mayor, la tasa de fraude final –entendida como el cociente de siniestros fraudulentos entre siniestralidad– ha aumentado. El informe señala que se han extrapolado y ponderado los datos de la compañía por su cuota de mercado geográfica, por lo que de ese análisis se puede inferir que la tasa de fraude nacional continúa creciendo, pasando del 1,12% de 2013, al 1,2% de 2014 y al 1,37% del año pasado.

Arturo López Linares, responsable de Gestión de Fraude de AXA considera que el problema no es solo el volumen sino también el impacto que tiene en la compañía, ya que hubiera supuesto un coste de 64 millones de euros, cifra que se ha multiplicado por más dos en los últimos siete años, ya que en 2007 era de 30 millones. Ese mismo coste se tendría que haber repercutido en las primas con el consiguiente perjuicio para el resto de los asegurados.

Por ramos, esas subidas hubieran supuesto un incremento de las tarifas del 12% en Responsabilidad Civil; del 9% en Comercios; del 8% en Transportes; del 6% en Industrias, en Comunidades, en Comercio, en Accidentes y en Oficinas; del 5% en Automóviles; y del 3% en Hogar y en Incendios.

El notable incremento de los intentos de fraude se debe, según AXA, además de la crisis económica de los últimos años, al esfuerzo y a la inversión de la propia aseguradora que hace tiempo que ha declarado la guerra al fraudo, bajo el principio de “tolerancia cero”. Para ello la aseguradora ha recurrido a las últimas novedades tecnológicas y ha formado a su personal en las nuevas técnicas que emplean los defraudadores en sus prácticas delictivas. Por ese motivo aumentó el pasado año la inversión para luchar contra esta lacra en un 6%, hasta alcanzar los 3,2 millones.

Aunque se han detectado intentos de fraude en todos los ramos, el principal objetivo sigue siendo el ramo de Autos, ya que acapara más de seis de cada diez intentos. Aunque poco a poco va perdiendo peso, como lo confirma que en 2013 el porcentaje de fraude de ese ramo era de 68,6%, frente al 61,6% de 2015. Le sigue el de Multirriesgos, que ha aumentado 4 puntos en los dos últimos años, al pasar de representar el 24% del total en 2013, al 29% en 2015. El resto de los ramos –RC, Transporte, Industrias, Salud, Accidentes y Vida– aumentó su porcentaje en los casos de fraude hasta el 9,3% del total, frente al 7,3% que suponía hace solo un par de años.

El informe divide los fraudes según su tipo en ocasional u oportunista, premeditado y organizado. El primero es el que se aprovecha un siniestro para introducir daños preexistentes o anteriores. Se trata de un fraude que en la mayoría de los casos no supera los 600 euros y que está descendiendo por tercer año consecutivo. Actualmente representa el 54% de los casos, frente al 57% de 2014. El fraude premeditado es aquel que los daños –que pueden ser reales o ficticios– han sido planificados.

En ellos se suelen ver implicadas varias personas que tratan de conseguir el mayor beneficio económico; su coste medio es de unos 4.300 euros por siniestro y se trata de una tipología que está en crecimiento ya que supuso el 44% de los casos de fraude evitados durante 2015 frente al 42% un año antes.

Finalmente, el fraudo organizado, es el que la aseguradora considera el más peligrosos de todos, ya que está perpetrado por bandas o tramas organizadas, y ocasionalmente apoyadas por profesionales que buscan la industrialización de su proceso delictivo, lo que supone un fuerte perjuicio económico. Los casos detectados se han multiplicado por más de 10 en los últimos tres años, pasando de 7 en 2013, a 82 en 2015 y supera los 5.500 euros de media. Este tipo exige un mayor esfuerzo por parte de la aseguradora y una estrecha colaboración con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Por autonomías, Ceuta, con el 6,3%; Melilla, con 2,55% y Andalucía, con el 2,17%, son las que tienen las mayores tasas de fraude al seguro. La media nacional es del 1,37%, y es que la tasa aumentó el pasado año en todas las Comunidades Autónomas con excepción de La Rioja. Las Comunidades Autónomas con menor tasa de fraude al seguro son Madrid, con el 0,55%; País Vasco, con el 0,99%; Baleares, con el 1,14%; Aragón, con el 1,15%; y Cataluña, con el 1,16%.

Seis de cada cien siniestros declarados son intentos de fraude Por otra parte, Línea Directa también tiene su estudio sobre el fraude, pero centrado exclusivamente en el ramo del Automóvil, según el cual de cada 100 siniestros declarados 6 son intentos de estafa. El coste global de estas prácticas en el ramo se estima en unos 1.190 millones de euros anuales, casi un 20% más que hace dos años.

La aseguradora, en su 3er Barómetro del Fraude en el Seguro de Autos señala que desde 2009 el fraude al seguro del coche se ha multiplicado por 3,5 veces, y lo peor es que una parte de la sociedad se muestra muy permisiva con este fraude, como lo demuestra el que más de 9 millones de conductores de nuestro país siguen justificando estas prácticas, que tienen un elevado coste para la sociedad y para los propios automovilistas.

Según el informe de esta aseguradora los daños ajenos al siniestro siguen siendo la tipología más habitual en los fraudes materiales, ya que está presente en 3 de cada 4 casos. A continuación se sitúan los montajes preparados con antelación en los que intervienen varias personas, que suponen el 12%; los fraudes por presupuestos inflados, con el 7%; las averías declaradas como siniestros, con el 1,5%; y los falsos hurtos, con el 1%. En cuanto a las lesiones, sólo un 2% son por enfermedad o lesión anterior al accidente, mientras que el otro 98% corresponde a simulaciones o falsos agravamientos de un daño real, con el esguince cervical como caso más frecuente.

Según los datos de Línea Directa, el perfil del defraudador es el de un hombre joven, menor de 26 años, que tiene un empleo precario o está desempleado; a este tipo se le suma también el del hombre de mediana edad, con estudios superiores y que trabajan por cuenta ajena.

Y es que según el estudio, los hombres defraudan más que las mujeres; además se arrepienten menos de las estafas –un 63,5% frente al 51,7%– y presumen más de ellas, incluso ante desconocidos. Por su parte, las mujeres fingen más lesiones que los hombres, simulan más gravedad de la real en las mismas –19,2% de las mujeres frente al 2,6% de los hombres– y desconocen más las consecuencias jurídicas del fraude.

Finalmente el estudio señala que la época previa a las vacaciones, esto es los meses de mayo, junio y julio, junto al de enero es cuando más intentos de fraude se detectan. Por días de la semana, el lunes es el día con más fraudes, con un 19% de los casos, mientras que el fin de semana registra muchos menos: un 10% el sábado y apenas un 9% el domingo.

jholgado1@gmail.com

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