ANÁLISIS

Las incógnitas amenzan a los resultados del BBVA

Turquía, las in­ver­siones en energía y los bajos tipos de in­terés des­alientan a los in­ver­sores

Francisco Gonzalez, ex presidente de honor del BBVA
Francisco Gonzalez, presidente del BBVA

El Banco Central Europeo acaba de pu­blicar su se­gundo in­forme de su­per­vi­sión ban­ca­ria, el pri­mero en que ha ana­li­zado un año com­pleto la si­tua­ción de los 129 grandes bancos de la eu­ro­zona, y en el que ase­gura que el prin­cipal pro­blema de los bancos en Europa no es la for­ta­leza de su ca­pital sino su ren­ta­bi­li­dad. Afirmación ex­ten­sible a las en­ti­dades es­paño­las, es­pe­cial­mente al BBVA.

Algunos analistas en cambio consideran demasiado benévolo este análisis, aunque advierten de que resulta muy difícil sacar conclusiones a partir del informe de supervisión porque solo da algunos datos de algunas entidades y en términos muy generales.

Por supuesto que el Banco Central Europeo vuelve a admitir que los bajos tipos de interés hacen muy difícil mantener el nivel de beneficios que históricamente ha conseguido la banca en Europa y en España. Por eso sugiere que las entidades tienen que replantearse su negocio.

En los tres primeros meses del año, el BBVA se ha dejado un 11,76 % de su capitalización y desde el 27 de marzo del año pasado hasta el cierre del pasado 29 martes ha perdido nada menos que el 58,60 %, lo que choca con la afirmación del supervisor europeo de que no hay que preocuparse por la banca.

La acción del BBVA cerraba ayer a 5,947 euros, después de dejarse en la sesión un 0,061 céntimos, lo que supone el 1,020 %. El 27 de marzo del 2015 cerró a 9,432 euros. Desde entonces ha perdido 3,485 euros, es decir un 58,60 % de la capitalización de hace un año.

Qué temen los inversores. Lo primero que advierten es que existe un riesgo real de su inversión en Turquía. Es verdad que el banco crece de forma sostenida allí, a años luz de las tasas negativas que se registran en España.

También es muy bueno el índice de morosidad. El porcentaje de créditos morosos del BBVA en Turquía es muy bajo, inferior al 3 %. Como punto de referencia, la media en España del sector, según los últimos datos dados a conocer por el Banco de España, publicados el pasado 18 de marzo, es del 10,12 %.

Pero la inestabilidad de contar con el Daesh a las puertas del país y la falta de resolución del problema Kurdo plantea dudas de si su capital de primera categoría del 10,3 % podría ser suficiente si se agravara la situación en la zona.

El banco que preside Francisco González también presenta debilidades, aunque no mayores que los riesgos que sus competidores, en sus inversiones energéticas.

Como recogía Stephen Sipmson en un reciente análisis de la entidad publicado en Seeking Alpha la pasada semana, los créditos al sector energético suponen el 3 % del total de su balance, lo que compara bien con el 5,5 % en el caso de ING, el 6 % de Société Genérale o el 5 % de BNP Paribas.

Pero el hecho de que sus créditos al sector energético en EEUU alcance el 6 % se mantiene como una seria incertidumbre para su cobro si se tiene en cuenta la previsión de que se mantengan bajos los precios del petróleo.

Los mejores resultados del BBVA se siguen esperando en México que ha supuesto del entorno del 30 % de los ingresos totales de la entidad pese en el último trimestre, pese a que tantos los activos como los créditos en este país, suponen solo el 15 y el 10 %, respectivamente, del conjunto de la actividad de la entidad.

El banco, como recuerda el BCE, es solvente, pero los riesgos son también ciertos. No se explicaría si no esa negativa evolución del valor de la acción en los últimos 12 meses. Y a los analistas les cuesta decir que está infravalorado.

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