Norges Bank, Dimensional Fund o Fidelity rea­lizan be­ne­fi­cios en el valor

Los fondos deshacen posiciones en Gamesa, en pleno ‘impasse’ con Siemens

La co­ti­za­ción se blo­quea al­re­dedor de los 17 euros en un en­torno de in­cer­ti­dumbre

Gamesa
Gamesa

La fu­sión de los ne­go­cios eó­licos de Siemens y Gamesa está en punto muerto. Aunque nadie duda de que el grupo alemán está ha­ciendo un gran es­fuerzo para llevar a buen puerto una ope­ra­ción que ge­ne­raría el mayor fa­bri­cante de tur­binas del mundo con una cuota de mer­cado en torno al 15% del mer­cado mun­dial, las mu­chas se­manas que han pa­sado desde que en enero se hi­cieron pú­blicas las ne­go­cia­ciones em­piezan a pasar fac­tura al va­lor.

“El mercado sigue pensando que la operación saldrá adelante, pero hay un cierto agotamiento. Los inversores más calientes esperaban un desenlace rápido que no llega. El resultado es que la cotización no sabe qué camino seguir y que la actividad en el valor se ha reducido mucho en las últimas semanas”, señalan en una de las casas de bolsa más activas en el valor.

Las cifras dicen que el último mes la acción se ha clavado alrededor del nivel de los 17 euros (un nivel que se ha confirmado como un buen soporte tras las ventas del tramo final de la semana pasada) en el que los inversores han decidido esperar acontecimientos. Una cota desde la que algunos de los grandes fondos presentes en el valor están relajando sus posiciones en el valor, realizando una parte de los beneficios acumulados en la compañía vasca, que aunque cotiza lejos de los máximos del año de 18,27 euros alcanzados en enero aún acumula una subida superior al 8% este año.

En los últimos días, el fondo de pensiones noruego Norges Bank, además de Fidelity o el segundo accionista Dimesional Funds, han vendido paquetes significativos de acciones de Gamesa en un movimiento que ha contribuido a sedar la cotización del grupo. “El valor ha dejado de estar caliente en bolsa y está en modo de espera. Además, el precio tampoco es especialmente atractivo”, señalan fuentes del mercado.

El precio objetivo medio de los analistas que siguen el valor se sitúa ahora ligeramente por encima de los 18 euros, con un potencial alcista máximo de apenas el 7%. Por lo tanto, los expertos no esperan grandes alegrías en el valor hasta que haya novedades en el plano corporativo. De momento, parece que Siemens está dispuesto a poner toda la carne en el asador para sacar adelante la operación.

Según la prensa alemana, el grupo germano está dispuesto a comprar Adwen, la joint venture en la que participan la francesa Areva y Gamesa. La operación sería clave para desbloquear la fusión con la empresa española. El Gobierno francés es el principal accionista de Areva, que en 2014 firmó un acuerdo con Gamesa para el desarrollo de aerogeneradores marinos y que habría exigido una compensación millonaria para permitir la boda de Gamesa con el gigante alemán.

Por lo tanto, de Francia depende que la operación de compra de Gamesa siga siendo una opción atractiva para Siemens. De momento, el valor ya está asumiendo el coste en bolsa con una cotización atrapada en una banda muy estrecha. Con las espadas corporativas en todo lo alto, los analistas se dividen entre los que recomiendan comprar para aprovechar el potencial tirón en bolsa si la fusión sale adelante o los más escépticos que apuestan por mantener posiciones.

Con la compañía líder en fabricación de molinos eólicos en España (cuenta con 12.008 MW instalados, equivalentes a un 52% del total, muy por delante de grandes competidores como Vestas, Alstom o Acciona Wind) en un nivel de valoración razonable, más emociones fuertes dependen sólo de Siemens. De momento, toca esperar.

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