MI PALCO SOBERANO

Cataluña, entre la política y las cuentas

La Generalitat pre­para los pre­su­puestos mien­tras es­pera las trans­fe­ren­cias de Cristóbal Montoro

Oriol Junqueras: "En 2016 podremos proclamar la República Catalana ...
Oriol Junqueras.

La sen­sa­ción ge­neral entre la opi­nión pú­blica ca­ta­lana es que los par­tidos na­cio­na­listas están que­dando al margen de las qui­nielas para in­tentar formar go­bierno. Por ello están a la ex­pec­ta­tiva, sa­biendo que pintan poco. Preparan, por si acaso, la even­tua­lidad de nuevas elec­cio­nes, con la vista puesta en que Ada Colau pueda con­cu­rrir con un nuevo par­tido pro­pio.

A la espera de clarificar el panorama político, la preocupación del gobierno que dirige el presidente Carles Puigdemont, está en el día a día de las cuentas de la Generalitat. Una caja siempre pendiente de las transferencias del ministro en funciones de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, que no afloja el cinturón.

Montoro dice estar dispuesto a adelantar fondos, pero sin incluir pagas extraordinarias para los funcionarios de la Generalitat. Unos funcionarios que han visto aumentar sus salarios en el 1 %, después de dos años de estar congelados. Montoro, por otra parte, tiene la presión de Bruselas, que exige nuevos ajustes para cuadrar el déficit.

Con un presupuesto prorrogado, lo que no permite ninguna alegría y menos inversora, el vicepresidente del gobierno catalán y responsable de finanzas, Oriol Junqueras, va orquestando su presupuesto para 2016, que debería aprobarse en el curso del segundo trimestre. Pero, Junqueras, que fue muy crítico con el anterior conceller d´Economía, Andreu Mas-Colell, afronta ahora la realidad de tener que gestionar el día a día, con la caja vacía

¿Por qué? Simplemente, porque depende de las transferencias de Madrid, que tiene otra valoración del déficit fiscal con Cataluña – que el president Puigdemont valora en unos 15.000 millones de euros – y aprieta las tuercas por todas partes. El Parlament de Catalunya, por ejemplo, aprobó medidas contra la pobreza, aunque, ¿con cargo a que presupuesto?

Un nuevo balón de oxigeno financiero llegará con el pago de unos 1.400 millones de euros para Cataluña – de los 7.000 que el gobierno central debe abonar a varias comunidades autonómicas, por la liquidación del sistema de financiación de 2014, donde recaudo más de lo que transfirió – y que los técnicos de la Generalitat ya calculan como ingresos en la preparación de uno nuevo presupuesto para 2016, si es que llega.

Nadie oculta que debido a la inestabilidad política, y ante la perspectiva de nuevas elecciones generales, la prórroga del presupuesto catalán del 2015 puede quedar, prácticamente, aplicable para casi todo el ejercicio. Por ello hay quien piensa, sobre todo, en el presupuesto con vistas al 2017.

Entretanto, el departamento que dirige Oriol Junqueras, experto en historia económica, pero no necesariamente en su gestión, han entrado en la dinámica que le dio éxito durante su etapa como alcalde de Sant Vicens dels Horts. Entró en la alcaldía con una deuda de 24 millones de euros y salió dejándola en 4,2 millones de euros. A nadie escapa, sin embargo, que la Generalitat no es un simple ayuntamiento.

Ahorrar en gasto público, sobre todo racionalizando servicios y creando nuevos ingresos, es la prioridad de Junqueras. Sin marginar, en lo político, que para aprobar los nuevos presupuestos deberá contar, como mínimo, con dos votos de la CUP, pues la coalición de gobierno de Junts pel Sí (J&S), se quedó corta en las urnas. Pero, en política, casi todo es posible. En materia de que cuadren los números, ya es otra historia, incluso para un estudioso de la misma, como es Oriol Junqueras.

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