Los ins­ti­tu­cio­nales ex­tran­jeros pierden peso ante las dudas tras el 20-D

Bankia pierde 2.000 inversores antes de su oferta a minoristas

El Estado, me­diante BFA, acu­mula más ac­ciones por en­cima ya del 64%

Ignacio Goirigolzarri
Ignacio Goirigolzarri

Justo unos días antes de que se co­no­ciera la oferta de Bankia a los in­ver­sores mi­no­ris­tas, cerca de más de 2.500 ac­cio­nistas cau­saron baja en el ac­cio­na­riado de la en­tidad in­ter­ve­nida res­pecto al cierre de 2014. Según los datos ofi­ciales de la en­tidad al cierre del mes de enero, en los que no se es­pe­ci­fica por la ti­po­logía exacta de los in­ver­so­res, el peso de los mi­no­ristas se ha man­te­nido es­table mien­tras que los ins­ti­tu­cio­nales ex­tran­jeros han re­du­cido su pre­sencia de ma­nera li­gera en el grupo pre­si­dido por José Ignacio Goirigolzarri.

Bankia ha asistido en el primer mes del año a una fuga de 2.471 accionistas, respecto a los 435.755 con los que aún contaba a finales de 2015. Las causas pueden ser muy diversas: desde las demandas contrarias contra la entidad por su salida a bolsa, hasta que el precio de la acción llegó a perforar el euro por título durante esos días como consecuencia de la enorme volatilidad de los mercados.

El caso es que esa disminución de accionistas se produjo justo antes de que se conocieran los resultados anuales de Bankia, los más elevados en términos absolutos por el negocio en España de la banca española, y la decisión que a mediados de febrero adoptaba el equipo gestor respecto a una solución pactada para aquellos minoristas que acudieron a la salida a bolsa en julio de 2011.

Según los datos oficiales de Bankia, el número de accionistas en enero se había reducido hasta 433.284 inversores. El peso de los minoristas se ha mantenido estable, incluso con un ligero incremento al pasar del 12,72% al cierre del pasado ejercicio hasta el 12,75% en enero.

En contraposición, la presencia de los institucionales extranjeros ha menguado ligeramente en este periodo hasta el 17,44%. A finales de 2015, una vez celebradas las elecciones del 20 de diciembre, su presencia en el capital de Bankia llegaba hasta el 17,78%, muy por debajo de los máximos que llegaron a tener cuando se mantenían las expectativas de una nueva venta por parte del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), un proceso obligado de desinversión para el Estado.

Casualidad o no, esa disminución de los institucionales extranjeros se ha registrado durante un mes en el que se ha visto algo más que compleja la formación de un Gobierno nacional tras el ajustado resultado electoral que se registró el pasado 20-D y que podía dar poder a una formación como Podemos, partidaria de una banca pública en torno al grupo presidido por Goirigolzarri.

En paralelo a estas evoluciones, la presencia de los inversores institucionales españoles se ha incrementado hasta el 5,45% del capital de Bankia, cuando a finales de diciembre se limitaba al 5,27%. Los responsables de Bankia ya dejaron muy claro, hace unos días, que su oferta de devolución de la cantidad invertida se limitaba a los minoristas que acudieron a la OPS de julio de 2011.

##Más para el Estado

En lo que no cabe duda alguna es en que el Estado tiene cada vez mayor presencia en Bankia, como consecuencia de las sentencias judiciales firmes en contra de la salida a bolsa o de las preferentes comercializadas por el equipo anterior al actual que preside José Ignacio Goirigolzarri.

Mes tras mes, Banco Financiero de Ahorros (BFA) comunica a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) los incrementos de su participación, que ya sobrepasaba a finales del pasado ejercicio el 64% y que a finales de enero se elevaba hasta 64,36%. Esta acumulación de acciones y la tan aplazada venta de una nueva participación por parte del FROB, como ocurrió hace dos años por primera vez, continuará aún durante este mes de marzo, a pesar de la oferta de reinversión que Bankia ha lanzado a un determinado colectivo de inversores minoristas.

El consejero delegado de Bankia, José Sevilla, reconoció que su oferta iba más allá de los ahorros de 400 millones de euros en costes judiciales. En su opinión, la acción de la entidad nacionalizada debería ser mejor acogida por los mercados y que se logrará una mejora reputacional al acallar el escándalo que supuso la controvertida salida a bolsa del banco creado por la fusión de siete cajas, con la Caja Madrid de Rodrigo Rato a la cabeza.

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