Monitor de Infraestructuras

Australia, Rusia, Sudáfrica, Indonesia y Estados Unidos cie­rran minas

Mal lo tiene el petróleo pero mucho peor el carbón

El en­fria­miento chino, las re­no­va­bles y el gas hunden el con­sumo y los pre­cios del mi­neral

Extracción de petroleo
Extracción de petroleo

Malos tiempos co­rren para el pe­tróleo pero aún peor se pre­sentan para el car­bón. En China, el país del mundo que más con­sume junto con la India, está em­pe­zando a caer su de­manda por culpa de la des­ace­le­ra­ción eco­nó­mica lo que ha pro­vo­cado el hun­di­miento de los pre­cios. La abun­dancia de gas a coste mucho más bajo ha con­ver­tido a este mi­neral en ma­teria ener­gé­tica de ter­cera clase. La Agencia Internacional de la Energía acaba de emitir su pro­nós­tico más ne­gro: “a largo plazo no le vemos fu­tu­ro”.

Los países productores que durante años han mandado en el mercado internacional se encuentran ahora merced de los Estados consumidores que han desplazado al carbón de su mix energético y apuestan decididamente por las energías renovables y el gas. Las medidas medioambientales aprobadas en la Cumbre de París, de diciembre pasado, pueden ser la puntilla para muchas economías dependientes de las exportaciones de este mineral. Australia, Rusia, Sudáfrica, Colombia, Indonesia y el propio Estados Unidos están cerrando minas ante la caída en picado de la tonelada. Con el precio a 50 euros la tonelada no es rentable la producción.

¿Hasta cuándo veremos los precios así? La Agencia Internacional de la Energía no hace pronósticos pero considera que la situación no mejorará a medio y largo plazo. ¿Razones? El consumo está disminuyendo. En 2014 y 2015, el comercio internacional ha parado drásticamente. Hasta ahora, la economía china había estado creciendo fuertemente, hasta dos dígitos, y de pronto se ha paralizado.

La propia dinámica del crecimiento obligaba al gobierno a importar mucho carbón para abastecer a sus industrias y, ahora, la desaceleración económica ha reducido notablemente sus importaciones. Expertos energéticos consideran que la edad de oro de China ha pasado a mejor vida y el carbón tiene un futuro poco prometedor.

La expansión del shale gas

Otro elemento importante que ha influido en el hundimiento del mercado y del precio de la tonelada de carbón es el shale gas. Su producción ha contribuido de forma muy negativa porque hay mucho excedente. El consejero delegado de Gas Natural Fenosa, Rafael Villaseca, reconocía en la presentación de resultados de la compañía que el shale gas ha llegado para quedarse. “Su aportación se ha consolidado notablemente”, señala.

Los expertos vaticinan que los precios se mantendrán bajos, lo que complica aún más el futuro del carbón. Por otro lado, la depreciación del rublo ruso ha hecho igualmente que bajen los precios. Si a ello unimos el hundimiento del petróleo, son muchos los condicionantes negativos que los países productores ahora tienen para sostener el nivel de rentabilidad de sus minas.

El 90% del carbón que se consume en todo el mundo procede de las minas de estos países. Sus productores no se rigen como en el caso del petróleo por las recomendaciones de la OPEP, que determina el nivel de producción de crudo para intentar controlar los precios, aunque tampoco lo consigue. Cada país productor tiene su propia política y los precios los determina la demanda.

El mercado ha cambiado también radicalmente. Antes, Europa era el Continente que más mineral consumía y ahora Asia se ha convertido en el centro de gravedad de las exportaciones: China y la India fundamentalmente. La mayor parte de las ventas de Sudáfrica están yendo a la India cuando antes lo hacían a Europa. Por esa razón, la dependencia que tienen los países productores de las economías emergentes complica aún más el problema de la minería.

Los diagnósticos de la AIE

La Agencia Internacional de la Energía acaba de hacer públicas sus predicciones y no pueden ser más negativas. El organismo internacional considera que el carbón seguirá siendo un producto importante dentro del mix energético de los países pero no volveremos a ver los niveles de consumo que se registraban a finales del siglo XX y los primeros años del XXI.

Según Carlos Fernández Álvarez, analista de la AIE, el pacto de París ha enviado una señal importante para todos los Estados sobre el uso de energías contaminantes. La contaminación china es un grave problema para el futuro y su gobierno no puede permanecer impasible ante el clamor occidental. Hasta la India, el segundo país del mundo donde más carbón se quema -casi supera ya a China-, deberá restringir su expansión, aunque está por ver si las autoridades respetan los compromisos de la Cumbre del Clima en diciembre. En 2015, la India ha superado ya a China como el país que más importa del mundo.

En principio, no se espera que los países en desarrollo vayan a renunciar a su expansión consumiendo menos carbón ni tampoco los países avanzados pueden impedir que esto suceda. La AIE entiende que los países desarrollados como Europa han estado más de cien años consumiendo grandes cantidades de carbón en sus hornos siderúrgicos y plantas cementeras y ahora no se les puede prohibir que hagan esto mismo a países como India, donde en la mayoría de los hogares se queman excrementos de animales, mucho más contaminantes y perjudiciales para la salud.

India desplaza a China

Según declaró Carlos Fernández, en una conferencia pronunciada en el Club Español de la Energía, el consumo en la India va a crecer por una sencilla razón: actualmente, unos 240 millones de personas no tienen acceso a la electricidad, donde se consumen muchos excrementos de animales y donde se debe dar paso a las cocinas limpias, independientemente de que quemen carbón. Por ese motivo, sus gobernantes no pueden renunciar a su expansión. “En algunos casos, resulta difícil aconsejar a algún país que no construya una planta de carbón por cuestiones medioambientales”, comenta.

Es decir, políticamente se les puede presionar a que pongan en marcha políticas de diversificación energética, con una mayor apuesta por las energías renovables, pero no se les puede imponer que dejen de consumir carbón para desarrollarse. Similar situación a la India se está viviendo en Indonesia, Vietnam y Malasia.

Para que nos hagamos una idea de lo que representa el carbón en China, dos terceras partes de la energía primaria del país asiático procede del carbón. El 46% del carbón que se produce en el mundo proviene de aquí y consume el 50% del mineral que se extrae a nivel mundial. Sin embargo, la AIE piensa que la India será el país donde más crecerá la demanda de carbón en los próximos años.

La conclusión que extrae la AIE es que la caída del uso de carbón y el cierre de centrales viene motivado por varios elementos que se han juntado a la vez. Por un lado, el gas barato y menos contaminante. Segundo, la demanda eléctrica no está creciendo como hace años. Tercero, China ha empezado a apostar por la energía nuclear. Cuarto, la implantación de las renovables. Quinto, el 60% de las industrias que más energía consumen están cambiando el patrón de su consumo. Sexto, la contaminación que sufre China está siendo un grave problema para el Gobierno y les está obligando a reducir su uso.

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