El fondo opor­tu­nista Oceanwood al­canza hasta el 8,61% del ca­pital con de­ri­vados

¿Es Liberbank el primero de los siete enanitos condenado a 'carne de OPA'?

El banco pierde en bolsa un 39% desde enero, con una ca­pi­ta­li­za­ción de 973 mi­llones

Manuel Menendez
Manuel Menéndez, Liberbank.

Como en el mí­tico cuento de Blancanieves, al­gunos de los bancos es­pañoles con­si­de­rados como los 'siete enani­tos' pa­recen ajus­tarse a de­ter­mi­nados per­files de los pe­queños per­so­na­jes. Bankinter ha asu­mido el papel de 'Gruñón', ya que no le gusta para nada el ca­li­fi­ca­tivo. Muchos se disputan el de 'Mudito', ya que no ha­blan y no sa­ben. Liberbank bien po­dría ha­cerse con el per­so­naje de 'Dormilón', a poco que se des­cuide. Todo in­dica que es el pri­mero que se des­taca como carne de OPA.

El fondo de las Islas Caimán Oceanwood Capital ha alcanzado el 8,61% de su capital mediante derivados, su acción se deja casi un 39% en lo que va de año y su capitalización se reduce por debajo de los 1.000 millones de euros.

Los grandes bancos españoles se han alejado, de manera más o menos rotunda, de una nueva ronda de fusiones en el sector financiero, con el objetivo de que alguno de ellos asuma la escasa rentabilidad de los que se han considerado como los siete enanitos. Bien es cierto que, en ese grupo, se ha incluido a un Bankinter que ha adoptado el papel de 'Gruñón'. Y sus directivos están en su derecho, ya que el ROE al cierre del pasado ejercicio se sitúa por encima del 10%.

Esa rentabilidad es la mayor entre los considerados como los grandes, que se resisten a asumir tanto el papel de Blancanieves como el de la odiosa Reina Grimhilde. Algunos banqueros, como el presidente de Caixabank, Isidro Fainé, consideran que hay sitio para todos los bancos actuales. Otros, miran hacia otro lado y no ven, al menos en el horizonte más cercano, una oportunidad de adquisición.

A estas alturas del cuento, la mayoría de aquellos bancos englobados en el poco elitista grupo de "los siete enanitos" se disputan el papel de 'Mudito': si los grandes no hablan al respecto, ellos ni se pronuncian ni desean oír hablar de una nueva ronda de integraciones tras las vividas en los últimos años.

Sin embargo, Liberbank, el único procedente de las cajas de ahorros que cotiza en el mercado continuo, puede convertirse en el entrañable 'Dormilón'. A poco que su presidente, Pedro Rivero, y su consejero delegado, Manuel Menéndez, se despisten un poco, pueden convertirse en el primer enanito que sea objeto de una OPA.

En lo últimos días, el oportunista fondo Oceanwood Capital ha reconocido haber alcanzado una participación total del 8,61%. Eso sí, la firma radicada en las Islas Caimán (aunque sus comunicados oficiales a la CNMV se remiten desde Londres) matiza que su participación directa en Liberbank es del 2,6%, mientras que el 6% restante está referenciado a derivados (un total de 54,31 millones de euros).

Esta puntualización por parte de un fondo buscador de potenciales OPA's ha sido obligatoria tras el último Real Decreto del pasado mes de octubre, que obliga a comunicar la presencia accionarial que tenga cualquier inversor de una u otra manera. Eso es lo que ha llevado a la gestora fundada en 2016 por Christopher Gate a declarar su verdadera posición en el grupo controlado por la antigua Cajastur (controla un 45,62% de la entidad, junto al 6,38% de Caja Cantabria y el 9% de Caja Extremadura).

Más movimientos

El reconocimiento por el fondo de Gate no es el único llamativo en el capital de Liberbank. El controvertido inversor mexicano Ernesto Tinajero, que acudió a la ampliación de capital del banco español, ha traspasado casi la totalidad de sus acciones (ocho millones, en concreto) desde su sociedad Inmosan a Aivilo Spain, que pasa a controlar el 7,19% respecto al 7,21% de su participación total. Tinajero ya tiene plaza como consejero del banco.

Desde luego que, cualquier operación hostil, podría toparse con el rechazo de las tres cajas fundadoras de Liberbank (cuatro, si se añade CCM, la primera entidad intervenida antes de la crisis e integrada en la caja de ahorros asturiana). Además, Rivero y Menéndez aún podrían contar con el respaldo de la familia Masaveu, con una presencia significativa en el capital del banco por sus raíces asturianas.

Sin embargo, el errático comportamiento de Liberbank desde su salida a bolsa tan sólo hace presagiar que pueden estar en el centro de la diana de cualquier OPA. En lo que va de año, el valor de su acción se ha depreciado casi un 39% y su capitalización ha caído por debajo de los 1.000 millones de euros.

Algunos de los otros bancos englobados en el grupo de los 'siete enanitos' evitan asumir el papel de 'Feliz', no vayan a fijarse en ellos, pero tampoco en el de 'Sabio'. Pese a todo, fuentes cercanas apuntan que "Liberbank tiene más posibilidades de acabar en manos de otro grupo mayor, ya que es la única que, hasta el momento, cotiza".

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