Su con­se­jero de­le­gado ex­cluye de la ju­ris­pru­dencia del TS a los ins­ti­tu­cio­nales

Bankia desmonta el negocio de los despachos de abogados con su oferta a minoristas

La en­tidad se aho­rrará unos 400 mi­llones en costas y des­carta más pro­vi­siones

Pepe Sevilla
Pepe Sevilla

Bankia ha op­tado por zanjar la po­lé­mica sa­lida bolsa de 2011 con una oferta a los in­ver­sores mi­no­ristas que des­ba­rata el ne­gocio de al­gunos des­pa­chos de abo­gados al asumir no sólo la de­vo­lu­ción del di­nero in­ver­tido, sino las costas ju­di­ciales y los in­tereses de de­mora que estos bu­fetes se que­daban como pago por sus ser­vi­cios a los clien­tes. Eso sí, el con­se­jero del­gado de la en­tidad in­ter­ve­nida, José Sevilla, des­carta que la ju­ris­pru­dencia creada por las dos sen­ten­cias del Tribunal Supremo res­palde la po­si­ción de los in­ver­sores ins­ti­tu­cio­na­les.

El equipo gestor de Bankia trata de cerrar de manera definitiva, y al calor de la Justicia, uno de los episodios más polémicos de su corta historia: la salida bolsa en julio de 2011 y que tantos quebradores de cabeza les ha provocado la etapa anterior heredada, con multitud de demandas judiciales.

La oferta a los inversores minoristas, tras la doble sentencia del Tribunal Supremo (TS) sobre dos casos concretos, incluye todo el importe invertido, las costas judiciales y un interés del 1% por los intereses de demora. "Nuestra oferta es más atractiva", sostiene el consejero delegado de Bankia, José Sevilla, frente a lo que ofrecen numerosos despachos de abogados que han recolectado a un buen número de inversores de la polémica salida a bolsa.

Según los directivos de Bankia, los grandes despachos se quedan con las costas y los intereses de demora en las sentencias contrarias a sus intereses. Algunos de ellos, como Arriaga y Asociados, han recurrido a figuras deportivas carismáticas como Iker Casillas para sus planes contra el banco nacionalizado.

De esas campañas, se desconoce el coste que supone para los distintos bufetes. En cambio, la campaña de Bankia para el lanzamiento de su oferta a los inversores minoristas estará entre 300.000 y 500.000 euros, según su consejero delegado. Como contraprestación, el banco se ahorrará unos 400 millones en costas judiciales e intereses de demora.

Bankia calcula en un máximo de 1.500 millones el dinero que tendrá que devolver a unos 200.000 inversores, por lo que la provisión total por 1.855 millones de euros constituida en los dos últimos años será suficiente para hacer frente a esta demanda económica y social. Su consejero delegado, José Sevilla, reconoce que las dos sentencias del Tribunal Supremo sientan jurisprudencia, pero a la misma no se pueden acoger los inversores institucionales. La entidad reconoce medio centenar de demandas de este segmento de inversores, que podrían tener un coste máximo de 73 millones de euros.

Algunos bancos que participaron en la salida a bolsa de Bankia en 2011 han reconocido en las últimas semanas que estudiarían las sentencias del TS por si había alguna posibilidad de demandar. Incluso, Mapfre, aliado tradicional del banco en el negocio asegurador, también sopesaría alguna iniciativa legal.

Mejora de imagen

El número dos de Bankia, José Sevilla, ha admitido que con esta oferta a los inversores minoristas la imagen de banco tendría que mejorar, tanto entre la opinión pública como de cara a los mercados. En un principio, la cotización de Bankia repuntaba en el mismo día de la presentación de esta oferta, aunque con la volatilidad habitual de las últimas sesiones. Pese a todo, el precio por acción permanece por debajo de un euro.

Pero el equipo gestor de Bankia se muestra satisfecho con la decisión adoptada y que ha sido consultada, como es lógico, al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), el principal accionista de la entidad con más de un 64% de su capital. La devolución de las acciones de los inversores minoritarios, según Sevilla, apenas supondrá movimiento accionarial significativo respecto a la situación actual.

Eso sí, el consejero delegado de Bankia evita opinar si la salida a bolsa en mayo de 2011 fue regular o no, se desmarca de los informes del Banco de España y apunta a que sea la Audiencia Nacional la que determine las responsabilidades de los anteriores gestores que promovieron las polémica OPS.

Con el carpetazo dado a la salida a bolsa, al menos para los minoristas, Bankia ya encara su nuevo plan estratégico, su próxima junta de accionistas de marzo y el arranque del actual ejercicio en el primer trimestre del año. Todo ello se conocerá durante las próximas semanas.

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