Una parte de la bolsa de pisos ter­mi­nados y sin vender po­dría acabar de­mo­lido

El pulso del mercado inmobiliario vuelve a cotas de 2008, pero se atraganta

El ritmo de cons­truc­ción se está ace­le­rando y se es­pera que crezca nada menos que un 20% en 2017

Servihabitat
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El nuevo pulso del mer­cado in­mo­bi­liario es una cer­teza, no hay más que ver y ana­lizar las va­ria­bles clave del sec­tor, tanto del re­si­den­cial, como del de ofi­cinas y co­mer­cial. Sin em­bargo, el pe­sado lastre he­re­dado de la gran bur­buja del la­drillo sigue pe­sando y se an­toja in­di­ge­ri­ble. Las úl­timas es­ti­ma­ciones de Servihabital abundan en esta con­clu­sión. El ritmo de venta de la vi­vienda nueva es apenas capaz de drenar el stock acu­mu­lado en aque­llos años de desafuero cons­tructor y pro­mo­tor.

En efecto, la compraventa de viviendas alcanzará la cota del medio millón de unidades en 2017 por vez primera en nueve años, desde que en 2008 comenzó la crisis, lo que supondrá un incremento del 12% respecto a los 445.000 pisos que se comercializarán en 2016.

Pero del total de transacciones estimadas para el próximo ejercicio, sólo unas 75.000 (el 15% del total) serán de nueva promoción, según calcula el consejero delegado de Servihabitat, Julián Cabanillas. Y sólo 15.000 pisos procederán del stock que quedó sin vender cuando en 2008 estalló la burbuja.

Será difícil por tanto que ese stock, que algunos expertos cifran en las 400.000 unidades, se disuelva de forma sustancial el año próximo sobre todo si tenemos en cuenta que el ritmo de construcción se está acelerando y se espera que crezca nada menos que un 20% en 2017. Eso supone que se iniciarán unas 74.000 unidades.

En 2016 la cifra se ha disparado un 31% al iniciarse la construcción de 62.000 pisos. La edificación de nuevas residencias se incrementa en todas las regiones este año, si bien Castilla y León y Aragón se anotan los mayores repuntes (un 70,5% y un 49%, respectivamente). En Madrid crece un 23% y en Cataluña, un 12,2%.

Pero tanto en 2016 como en 2017, las transacciones de viviendas están impulsadas por la comercialización de pisos de segunda mano, dado que copan alrededor del 70% del mercado.

El año próximo el mercado encadenará tres ejercicios consecutivos de crecimiento y "consolidará" su recuperación, según concluye el informe sobre el sector residencial español realizado por Servihabitat Trends.

Una reactivación que no impedirá que el stock de viviendas terminadas se mantenga aún por encima de la cota de las 300.000 unidades hasta, al menos, 2018. Este volumen de pisos pendientes de venta se mantiene en este nivel a pesar de que tanto este año como el que viene caerá a un ritmo del 20% anual.

En concreto, el informe de Servihabitat indica que a cierre de 2016 el excedente bajará de la cota de los 400.000 pisos, hasta situarse en 388.000 unidades. En 2017 se reducirá otro 18,8%, hasta las 315.000 unidades. Pero se trata de viviendas concentradas en determinadas zonas y que en gran parte son de una tipología de segunda residencia que actualmente está fuera de mercado, esto es, no encaja con la demanda.

Los propios promotores ya han dado la voz de alerta. Una parte del stock de pisos terminados y sin vender podría acabar demolido, dado que no podrá ser absorbido por el mercado, al no encajar con lo que la demanda de vivienda busca. Así lo cree el presidente de la Asociación de Promotores Constructores de España (APCE), Juan Antonio Gómez-Pintado, que, no obstante, aún ve posibilidad de que el mercado asuma una parte de ese parque de vivienda.

"Hay posibilidad de absorber todavía una parte, pero en algún caso habrá que llegar a demoler porque el ciudadano prefiere las promociones nuevas, que tienen medidas medioambientales, que están construidas con otros materiales y que están concebidas de forma distinta a las que se hicieron hace diez años", indica el presidente de la patronal de los promotores inmobiliarios.

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