DESDE EL PARQUET

Pendientes de la inflación en 2017

La in­fla­ción de Estados Unidos va ca­mino de ce­rrar el año con un alza su­pe­rior 1,6%, mien­tras que en la zona euro se va a si­tuar en­torno al 0,6%. En ambos casos se si­túan en su nivel más alto desde 2014 y se pone fin a las ten­siones de­fla­cio­nis­tas.

Aunque la evolución de los precios se mantiene bajo control, el peligro de un nuevo repunte de los precios del crudo tras el acuerdo de la OPEP para ajustar sus cuotas de producción y el aumento del consumo ante los síntomas de mejoría económica está llevando a algunos operadores a tomar medidas de protección ante un fenómeno, el de la inflación, que había caído en el olvido.

Entre las causas que pueden aumentar las presiones inflacionistas en los próximos meses, los analistas incluyen las nuevas políticas de rebajas fiscales y grandes inversiones en obra pública en Estados Unidos. De cumplirse las promesas realizadas en campaña, las expectativas apuntan a una mayor tensión sobre los precios no solo en el país norteamericano sino también en el resto de países desarrollados que se verán forzados a aparcar las políticas de austeridad para no perder comba respecto a la principal economía mundial.

De hecho, los expertos ETF Securities recuerdan que la inflación subyacente, sin alimentos frescos ni energía, ha venido aumentando desde principios de 2016. Aunque aún se mantiene en una media en torno al 1%, a partir del segundo trimestre se han acelerado las subidas en un proceso que va a más con la recuperación de las materias primas.

Ante esta perspectiva de precios al alza, los analistas de la firma han elaborado una cartera con la que batir a la inflación en los próximos meses. Para ello, previamente han analizado la evolución de medio centenar de activos reales durante períodos inflacionistas en tres regiones distintas. De esta forma han observado que las materias primas, con un retorno medio del 40%, son los activos con mejores resultados, seguidos de infraestructuras e inmobiliario.

Sobre la base de este estudio, estos expertos han creado un portfolio con 10 componentes, de igual ponderación. La inversión por activos sería en “commodities” –energéticas y agrícolas–, oro, platino, fondos de inversión y acciones inmobiliarias, participaciones limitadas en energéticas de EEUU, títulos de infraestructura global y efectivo. La cartera óptima para los expertos de ETF Securities tendría así un peso de 50% en materias primas, un 20% en inmobiliario, un 20% en infraestructuras y un 10% en liquidez.

Dentro de esta cartera se asigna un 20% acciones y bonos, de los activos elegidos, reduciendo el riesgo y mejorando la rentabilidad. Además de estar fuertemente correlacionada con la inflación estadounidense, esta cartera de activos probablemente se beneficiará de la presidencia de Trump”, recuerdan los estrategas de la firma.

Una cartera que se puede replicar en Europa, donde también se observa “un escenario moderadamente reflacionista”, según los expertos de M&G valores. En los últimos meses el mercado ha dado un giro hacia un escenario de inflación más elevada a medio plazo, al calor de la subida de los precios de las materias primas, aunque en este caso seguramente se mantendrá por debajo del objetivo del 2% del BCE.

Aunque puntualmente un repunte de los tipos largos pueda provocar ciertas tensiones en los mercados, particularmente en los sectores muy defensivos, a medio-largo plazo un crecimiento sostenible consistente con un escenario normalizado de tipos de interés e inflación será positivo para el conjunto del mercado.

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