Las acciones del grupo se recuperan tras el desplome de resultados en el tercer trimestre

Sniace crece en confianza en su regreso a la actividad y al mercado

El plan de viabilidad y los esfuerzos de la papelera tranquilizan a los inversores

Planta de celulosa de Ence
Planta de celulosa.

El regreso a la actividad de Sniace y con ello su vuelta al mercado ha sido una de las noticas más positivas de la Bolsa en 2016. En tan solo unos meses las acciones de la compañía han triplicado su valor en un ambiente de mayor confianza sobre su viabilidad. La reapertura de la fábrica, después de tres años, se ha producido además en un momento óptimo de mercado gracias al repunte internacional de los precios de la celulosa.

Los que si­guen a la com­pañía de cerca con­si­deran que el plan de via­bi­lidad y los es­fuerzos rea­li­zados en los úl­timos meses en ahorro de cos­tes, me­diante ajustes es­pe­cial­mente en la po­lí­tica ener­gé­tica, abren un claro es­ce­nario para su vuelta a la ren­ta­bi­li­dad. A ello puede con­tri­buir además la es­pe­cial de­manda de pro­ductos bajos en con­ta­mi­nan­tes, pues la fá­brica de Torrelavega (cantabria) es de las pocas del mundo en pro­ducir ce­lu­losa libre de cloro gra­cias a la nueva tec­no­logía im­ple­men­tada para re­ducir los ver­tidos con­ta­mi­nan­tes.

Un pro­ceso de mo­der­ni­za­ción tec­no­ló­gica que prevé aplicar tam­bién a la planta de Viscocel con in­ver­siones de entre siete y ocho mi­llones de eu­ros. En este sen­tido, Sniace está po­niendo todos los me­dios ne­ce­sa­rios para cum­plir la nor­ma­tiva sobre ver­tidos y emi­sio­nes.

Factores que per­miten ser op­ti­mistas res­pecto a la evo­lu­ción de la em­presa y su fu­turo a largo plazo y que jus­ti­fican la po­si­tiva evo­lu­ción del valor en Bolsa. El propio pre­si­dente de la com­pañía, Blas Mezquita, ha ase­gu­rado que lo ló­gico y normal es que el valor se vaya con­so­li­dando –conforme se vayan cum­pliendo los con­te­nidos del plan de via­bi­lidad y se asiente la pro­duc­ción– para re­cu­perar los ni­veles pre­vios a los pro­blemas que ori­gi­naron el cese de la ac­ti­vi­dad.

De mo­mento, las ac­ciones del grupo in­dus­trial que ca­pi­ta­liza 75 mi­llones de eu­ros, han re­cu­pe­rado la ten­dencia al­cista tras la co­rrec­ción su­frida con la pre­sen­ta­ción de sus re­sul­tados del tercer tri­mes­tre. El canal de pre­cios al alza es ahora menos en ver­tical que el ob­ser­vado en su re­greso a la Bolsa, pero pa­rece mucho más con­sis­tente. Si en el corto plazo vence su prin­cipal re­sis­tencia en la ac­tua­li­dad, en torno a 0,35 euros por ac­ción, tendrá vía libre para volver a tan­tear la cota de 0,40, má­ximos del año como, paso previo a nuevos e im­por­tantes hitos siempre y cuando cumpla con las fa­vo­ra­bles ex­pec­ta­tivas de­po­si­tadas en la com­pañía.

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