Monitor de Latinoamérica

México, Brasil y Chile crecen como mercados clave en la internacionalización

Menos volumen pero más interés inversor de España

La región y Europa ven disminuir su posición en favor de EEUU, según Funcas

Latinoamerica
Inversión en Latinoamérica.

Latinoamérica y Europa son los destinos líderes a los que se dirige la inversión española directa (IED) en el exterior, si bien han perdido peso en su posición en favor de Estados Unidos, debido a la mayor diversificación inversora implementada durante los últimos años. Así lo apunta un estudio de la Fundación de las Cajas de Ahorro (Funcas), que constata cambios en lo referente a la inversión localizada en Latam: Brasil, México y Chile crecen como destino y Argentina bajan, algo que se prevé que cambie con el nuevo rumbo económico adoptado por el presidente Mauricio Macri.

En sus “Papeles de Economía Española”, Funcas señala que en los pri­meros com­pases de la in­ter­na­cio­na­li­za­ción de las em­presas es­pañolas en los años no­venta, Latinoamérica se con­virtió en el prin­cipal des­tino de la in­ver­sión y el área con mayor peso en el ne­gocio ex­te­rior, pero ad­vierte que en los úl­timos años ha dis­mi­nuido el peso de la re­gión porque las em­presas es­pañolas han pe­ne­trado en otros mer­cados que mos­traban más di­fi­cul­tades en una pri­mera fase, como EEUU.

Esta mayor di­ver­si­fi­ca­ción por des­tinos se ha tra­du­cido en que los 20 pri­meros países en la Posición de Inversión Extranjera Directa (IED) de España en el ex­te­rior, que re­pre­sen­taban casi el 91% de ésta en 2007, apenas lo ha­cían el 87% en 2014.

La UE-28 tam­bién ha per­dido peso frente a Estados Unidos, sobre todo en de­tri­mento de la UE-15 y tam­bién en favor del mer­cado es­ta­dou­ni­dense, según el do­cu­mento, que in­dica que la merma de la im­por­tancia de la Unión Europea para la in­ver­sión es­pañola se ha con­cen­trado en Italia, Francia, Portugal y Holanda.

El do­cu­mento señala que España cuenta hoy con unas 2.700 em­presas in­ver­soras en el ex­te­rior, que con­trolan al­re­dedor de 8.700 fi­lia­les, en su ma­yoría par­ti­ci­padas di­rec­ta­mente (en torno al 60%), con una ele­vada di­men­sión la­boral media (157 em­plea­dos), lo­ca­li­zadas prin­ci­pal­mente en países desa­rro­llados y cuyas ac­ti­vi­dades en­trañan altas ren­ta­bi­li­da­des. Al cierre del ejer­cicio 2015, la in­ver­sión acu­mu­lada por las em­presas es­pañolas en el ex­te­rior as­cendía a 570.000 mi­llones de euros (52% del PIB), valor solo su­pe­rado por Reino Unido y Francia y li­ge­ra­mente in­fe­rior al del ca­pital que tienen las mul­ti­na­cio­nales ex­tran­jeras ubi­cadas en España.

La crisis eco­nó­mica y fi­nan­ciera ini­ciada en 2008 “ralentizó el avance de la in­ver­sión ex­te­rior es­pañola, pero no lo frenó. Ésta ha man­te­nido una pauta as­cen­dente, a un ritmo nada des­pre­cia­ble, com­pen­sán­dose las des­in­ver­siones que se vieron obli­gadas a rea­lizar mu­chas com­pañías con las nuevas in­ver­siones de otras o de ellas mismas en otros te­rri­to­rios”, según los au­tores del es­tu­dio, que se cen­tran en las 24 mul­ti­na­cio­nales que tienen el centro de de­ci­sión en España. Estas ob­tienen ya más del 40% de su ne­gocio fuera de España y su­peran los 1.000 mi­llones de euros de ca­pi­ta­li­za­ción bur­sá­til. Durante la cri­sis, las com­pañías es­pañolas re­gis­traron un avance en su in­ter­na­cio­na­li­za­ción y si en 2007 el 50% de su ne­gocio pro­cedía del ex­te­rior, en 2014 esa cifra subió al 64%.

La pre­vi­sión apunta a un in­cre­mento de la po­si­ción in­ver­sora de España en EEUU en el fu­turo, en de­tri­mento de otras zo­nas, si bien el texto des­taca que existen opor­tu­ni­dades im­por­tantes en países como Cuba, un mer­cado en el que la in­ver­sión es­pañola no ha de­jado nunca de estar pre­sente.

El in­terés por Latinoamérica, por otro lado, no ha dis­mi­nuido, y se asiste a una ter­cera oleada de in­ver­sión, pro­ta­go­ni­zada en este caso por las py­mes. Mercados como Colombia, Perú y Panamá han cre­cido en im­por­tancia para las em­presas es­pañolas en los úl­timos cinco años. De he­cho, España es el primer in­versor ex­tran­jero en el Perú y el cuarto en Colombia y Panamá. Además, se man­tiene como se­gundo in­versor en México, Chile y Costa Rica; en ter­cera po­si­ción en Argentina y en cuarta en Brasil, ocu­pando po­si­ciones des­ta­cadas en Bolivia (primer in­ver­sor), Ecuador y Uruguay.

Los prin­ci­pales riesgos a los que se en­frentan las em­presas es­pañolas en el ex­te­rior son, según Funcas, el alto nivel de en­deu­da­miento; el Brexit, ya que la sa­lida de Reino Unido de la UE puede su­poner un menor cre­ci­miento en el país y una de­pre­cia­ción de la libra en los pró­ximos años y una even­tual crisis fi­nan­ciera en China. Con todo, el do­cu­mento ad­vierte que el pro­blema más im­por­tante para las em­presas es­pañolas ven­dría por el efecto con­tagio del con­texto global en Latinoamérica, ya que los vínculos a través del co­mercio in­ter­na­cional son muy in­ten­sos.

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