Este ser­vicio uni­versal es su­fra­gado solo por Movistar, Vodafone y Orange

El coste del servicio universal del teléfono se desploma a la cuarta parte en diez años

Cada año, la CNMC lo cal­cula y de­ter­mina qué ope­ra­doras deben fi­nan­ciarlo

Aqui estoy, Movistar
Aqui estoy, Movistar

El coste de prestar el ser­vicio uni­versal de te­le­co­mu­ni­ca­ciones ha caído hasta una cuarta parte de lo que se pa­gaba hace diez años. Si en 2005 su­fragar este ser­vicio pú­blico su­ponía un des­em­bolso de unos 80 mi­llones de eu­ros, en 2014 la fac­tura as­cendió a apenas 18,8 mi­llones de eu­ros. Este ser­vicio ga­ran­tiza que todos los usua­rios puedan tener ac­ceso a la red te­le­fó­nica pú­blica fija desde cual­quier ubi­ca­ción geo­grá­fica y a un precio ase­qui­ble, entre otros ele­men­tos.

Esto implica llevar la red de telecomunicaciones a cualquier punto del país, incluidas las zonas no rentables. Y además: cabinas telefónicas, guías de teléfonos y servicios adaptados para personas con discapacidad.

Desde 2012, el servicio universal incluye también el acceso de banda ancha. El Gobierno estableció en qué condiciones debe llegar ese acceso, que son: 1 mega de bajada, descargas limitadas a 5 GB, sin llamadas de telefonía fija y un coste de 24,08 euros al mes si el usuario ya cuenta con una línea telefónica o 36,18 euros con la línea.

Telefónica y TTP (Telefónica Telecomunicaciones Públicas, empresa del mismo grupo) fueron las empresas designadas para prestar el servicio universal en España en el ejercicio 2014.

En concreto, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) calcula que el coste de prestar el servicio universal en zonas no rentables ascendió en 2014 a 15,4 millones de euros, mientras que el coste neto directo del servicio universal relativo a cabinas en 2014 alcanzó los 1,3 millones de euros.

Por su parte, el coste asociado a los usuarios con tarifas especiales y a los usuarios con discapacidad fue de 7,8 millones y 16.032 euros, respectivamente.

En cuanto a los beneficios no monetarios que les supone a las empresas ofrecer los distintos componentes del servicio universal telefónico a los ciudadanos, la CNMC ha estimado que en 2014 ascendieron a 5,9 millones de euros. El regulador remarca que Telefónica y TTP obtienen beneficios intangibles por prestar el servicio universal relacionados con su imagen de marca, la ubicuidad, el ciclo de vida de los clientes y la publicidad y exposición de logo en las cabinas.

Este servicio universal es sufragado por Telefónica, Telefónica Móviles (ahora Movistar), Vodafone y Orange. En 2013 por ejemplo, el coste ascendió a 19,54 millones de euros, un 8,8 % menos que el de 2012. Telefónica aportó 7,4 millones al Fondo Nacional del Servicio Universal para 2013, el 37,9% del total; Telefónica Móviles, 4,7 millones, el 24,2 %; Vodafone, 3,9 millones, el 20 %; y Orange, los 3,5 millones restantes, el 17,9 %, según informó hoy la CNMC.

Para fijar las contribuciones, la CNMC tiene en cuenta el volumen de ingresos de comunicaciones electrónicas de cada operadora en 2013 deduciendo los pagos por interconexión y otros costes. Cada año, la CNMC calcula el coste de prestar este servicio universal y determina qué operadoras deben financiarlo. Así que a partir de ahora tendrá que determinar el reparto del coste del último ejercicio evaluado aunque lo probable es que los porcentajes de reparto sean muy similares. Desde 2003, la financiación ha correspondido a Telefónica, Telefónica Móviles, Vodafone y Orange.

En Europa la financiación del servicio universal no se suele repartir entre varias empresas. Lo más habitual es que el operador que presta el servicio universal asuma el coste en solitario. En Letonia y Eslovaquia es el Estado quien financia el servicio universal.

Algo distinto es el funcionamiento en EEUU. Allí, cuatro programas forman parte del servicio universal: High Cost Program (subsidios para zonas rurales), Lifeline Program (subsidios para determinados clientes), Rural Health Care Program (descuentos para determinados proveedores de asistencia médica) y Schools and Libraries Program (descuentos para escuelas y bibliotecas). Los fondos para estos programas los aportan las operadoras de telecos, que deben destinar un porcentaje de sus ingresos a financiar el servicio universal.

Telefónica es la encargada de prestar todos los servicios incluidos en el servicio universal. Desde 2012, las cabinas las gestiona una filial de Telefónica: TTP.

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