Monitor de Coyuntura

La expansión continúa, pero aumenta la incertidumbre tras la victoria de Donald Trump

La in­fla­ción sigue re­cu­pe­rán­dose en EE. UU., la ac­ti­vidad se es­ta­bi­liza en China y el PIB de Turquía cae

Donald Trump
Donald Trump

El cre­ci­miento global con­tinúa avan­zando a buen ritmo tras los buenos re­gis­tros del 3T. En los países avan­za­dos, los datos de cre­ci­miento del 3T han sido po­si­tivos y algo por en­cima de lo es­pe­rado, y en los emer­gentes se con­firma la ace­le­ra­ción, en con­so­nancia con nues­tras pre­vi­sio­nes. Así, la eco­nomía mun­dial va ca­mino de crecer un 3,1% en 2016, un re­gistro muy si­milar al 3,2% de 2015, y en 2017 se ace­le­rará no­ta­ble­mente, con un cre­ci­miento pre­visto del 3,5%.

De todas formas, la incertidumbre que rodea al escenario macroeconómico ha aumentado tras la victoria de D. Trump y se mantendrá elevada, como mínimo, hasta que se visualice la orientación de la nueva administración estadounidense. A corto plazo, este impasse puede generar un repunte más pronunciado de los tipos de interés a largo plazo o inestabilidad financiera en algún país emergente clave. La caída de las entradas de capital hacia los países emergentes tras la victoria de D. Trump a niveles no vistos desde el taper tantrum de 2013 y la depreciación de las monedas de dichos países, especialmente el peso mexicano y la lira turca, ejemplifican este temor. De todas formas, todo apunta a que la agenda que aplicará el nuevo presidente de los EE. UU. será pragmática, toda vez que necesita el apoyo del ala moderada del partido republicano en el Congreso para sacar adelante las medidas.

En este sentido, lo que parece más probable es que se lleve a cabo una política fiscal solo moderadamente más expansiva, ya que gran parte del Partido Republicano no permitirá que la deuda pública aumente mucho más (en 2016 cerrará muy cerca del 110% del PIB), y que se apliquen medidas proteccionistas puntuales como, por ejemplo, medidas antidumping a países y productos concretos.

El nuevo escenario contempla un impulso fiscal de aproximadamente 1 p. p. entre 2017 y 2018, y prevé un impacto en crecimiento e inflación moderado. Se espera que la incertidumbre se disipe de forma relativamente rápida y que no acabe afectando al cuadro macroeconómico de forma sustancial. Así, según las nuevas previsiones de CaixaBank Research, en 2017 el crecimiento se situará en el 2,3% (antes, 2,1%) y en 2018, en el 2,4% (antes, 2,0%). Esta revisión al alza es la consecuencia de una política fiscal algo más expansiva que la prevista bajo el escenario de una victoria de H. Clinton, y contempla bajadas de impuestos a las rentas más altas y a las empresas junto con un mayor gasto en infraestructuras. Por otra parte, en este escenario, la inflación también se acelerará algo más rápido de lo previsto anteriormente y alcanzará el 2,3% en 2017 y el 2,4% en 2018, lo que supone una revisión de +1 y +2 décimas, respectivamente.

El nuevo cuadro macroeconómico refuerza las previsiones de subidas de tipos de la Fed. La recuperación paulatina de la inflación hacia cotas más cercanas al 2% y la mejora de las perspectivas de crecimiento despejan las dudas sobre la futura actuación de la Fed. El mantenimiento del tono positivo del mercado laboral y los buenos datos de actividad también refuerzan este escenario. Así, en octubre, se crearon 161.000 puestos de trabajo, lo que sitúa el promedio mensual en lo que va de año en un vigoroso 181.000. Por su parte, el índice de sentimiento empresarial (ISM) de manufacturas alcanzó los 51,9 puntos, con lo que consolida el fuerte repunte registrado en septiembre. Asimismo, el indicador ISM de servicios se mantuvo en niveles elevados (54,8 puntos). Estos boyantes datos de actividad, junto con el buen dato del PIB del 3T, avalan la precisión de un crecimiento del 1,6% en 2016.

Los inversores reajustan sus expectativas sobre la velocidad a la que la Fed subirá los tipos de interés. La victoria de D. Trump y los buenos datos de actividad han hecho que el mercado incremente el ritmo esperado de subidas del tipo oficial: de ninguna subida a una en 2017 (0,75%-1%) y de una a dos en 2018 (1,25%-1,5%). De este modo, el precio de los activos financieros estadounidenses, especialmente la deuda pública a largo plazo, refleja un escenario de tipos más similar al de CaixaBank Research, que se mantiene sin cambios: segunda subida en diciembre de 2016, tres subidas adicionales en 2017 (1,25%-1,5%) y tres más en 2018 (2%-2,25%).

Japón

Sorpresa al alza del PIB del 3T, que avanzó muy por encima de lo previsto tanto por CaixaBank Research como por el consenso de analistas. Así, en términos intertrimestrales, creció un significativo 0,5%, y en términos interanuales avanzó un 0,8%. Esta grata sorpresa viene matizada por el hecho de que la composición del PIB no ha sido halagüeña: la aceleración se debió a la sólida contribución de la demanda externa, pero ello contrastó con el tenue avance del consumo privado y el tono modesto de la inversión en equipo. Las previsiones de CaixaBank Research se revisan ligeramente al alza, tanto en 2016 (del 0,6% al 0,7%) como en 2017 (del 1,0% al 1,1%), tras el buen dato del 3T, pero el escenario central, a medio plazo, se mantiene sin cambios. Por otra parte, sigue la atonía en la inflación de Japón, lo que complica la consecución del objetivo de la autoridad monetaria de una inflación del 2%. Así, el IPC general avanzó en octubre un 0,1% y el IPC de referencia del Banco de Japón (sin alimentos frescos) descendió por octavo mes consecutivo (–0,4% interanual).

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