MONITOR DE LATINOAMÉRICA

El área ce­rrará en con­junto 2016 con una caída del PIB su­pe­rior a la pre­vista

Recuperación sin alegrías en 2017 para la economía regional

Argentina y Brasil re­co­brarán el pulso y sólo Venezuela con­ti­nuará en re­ce­sión

CEPAL
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Latinoamérica re­co­brará la senda del cre­ci­miento en 2017, aunque con un dis­creto avance del 1,3%, des­pués de en­ca­denar dos años de re­ce­sión. La des­ace­le­ra­ción habrá sido este año 2016 que acaba más aguda de lo pre­visto, con una caída del PIB re­gional del 1,1%, tras un des­censo del 0,5% en 2015, según las nuevas pro­yec­ciones de la Comisión Económica para América Latina y Caribe (Cepal).

Cuatro países cerrarán el año en declive: Brasil caerá el 3,6%; Argentina (pese al cambio de rumbo) y Ecuador lo harán el 2% y Venezuela, que suma ya tres años en caída libre, el 9,7%.

El año que viene solamente Venezuela se mantendrá sumida en período recesivo, si bien moderará a la mitad la caída del PIB respecto a este año (-4,7%). Tanto el gigante regional, Brasil, como Ecuador reanudarán el crecimiento, aunque con avances mínimos del 0,4% y del 0,3%. Con más fuerza se sumará a la expansión Argentina (2,3%), impulsada por la nueva ruta económica que la Administración Macri ha implementado durante el último año.

La modesta expansión de 2017 obedecerá a una mejora de los precios de las materias primas que beneficiará especialmente a Sudamérica, cuyo PIB crecerá el 0,9%. La mayor demanda externa y la recuperación del comercio intrarregional por el mejor desempeño de las economías del sur darán un balón de oxígeno a Latam.

Pero la incertidumbre del contexto internacional tendrá impacto y contribuirá a acentuar diferencias subregionales según la orientación productiva y comercial de cada país. El Caribe crecerá el 1,3%, impulsado por la actividad turística, y Centroamérica, el 3,7%. Entre las sombras que se ciernen sobre la región está el futuro de los tratados comerciales, en especial el TLC norteamericano y el TPP, así como el complejo momento que vive la UE. Fortaleza peruana y debilidad mexicana Entre las grandes economías y las economías emergentes, solamente Perú se situará en el grupo de fuerte crecimiento el año que viene. Dominicana experimentará el mayor avance regional (6,2%, tras el 6,4% de 2016), seguida por Panamá (5,9%, tras un 5,2%) y Nicaragua (4,7% después de un 4,8%). Perú y Costa Rica progresarán el 4% (3,9% en 2016) y Bolivia y Paraguay lo harán el 3,8% (tras tasas del 4% y 4,1% en 2016). Honduras anotará un avance del 3,4% (3,5% en 2016) y Guatemala, del 3,3%, como el año previo. A la notable recuperación de Argentina y a la muy débil de Brasil se sumarán crecimientos preocupantemente moderados en México (1,9% tras el 2% de 2016) y Chile (2% después del 1,6%) y más robustos en Colombia (un 2,7% que sucede al 2% de 2016). Uruguay avanzará el 1% (0,6% este año), Cuba, el 0,9% (0,4% en 2016) y El Salvador, el 2,2% (igual que en 2016).

En cuanto al año que acaba, la región finalizará con una contracción media del 1,1% que oculta grandes diferencias: Sudamérica será la subregión más afectada, con una caída del PIB del 2,4%, mientras que el Caribe se contraerá el 1,7% y Centroamérica tendrá un crecimiento del 3,6%. Consecuencia de dos años de recesión, el paro se habrá deteriorado este año y acabará en una tasa del 9%, muy superior al 7,4% de 2015, según Cepal.

Es algo que constata también la OIT en su “Panorama Laboral 2016 de América Latina y el Caribe", en el que expresa su inquietud y señala que la tasa media de desocupación habrá subido al 8,1%, la más alta en una década (6,6% en 2015), lo que implica unos cinco millones de parados más en una región cuyo desempleo oficial sube ya a 25 millones de trabajadores. “El panorama laboral de la región empeoró en el 2016, con un aumento abrupto de la desocupación y la informalidad y un descenso de la calidad del empleo”.

La inflación anotará niveles diferentes según subregiones. En Sudamérica habrá pasado del 9,2% en septiembre de 2015 al 10,9% en igual mes de 2016, mientras que en Centroamérica y México lo habrá hecho del 2,5% al 3,4%.

Según la secretaria general de Cepal, Alicia Bárcena, la región está en un “punto de inflexión”. “Latinoamérica volverá a crecer, pero de forma moderada y sin motores claros que la impulsen. Y la recuperación será frágil mientras se mantengan las incertidumbres del contexto económico, en particular las tendencias proteccionistas recientemente observadas”.

Ante esta coyuntura, el organismo recomienda seguir fomentando la inversión con políticas económicas contra-cíclicas, un aumento de la productividad y medidas fiscales activas e inteligentes, además de más acciones para reducir la evasión fiscal (se sitúa en el 6,7% del PIB regional); un mayor control del gasto público; una revisión de la estructura de subsidios (especialmente a los combustibles) y una reorientación hacia la promoción de inversiones.

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