Monitor del Seguro

Las ga­ran­tías a largo plazo, clave de la sol­vencia del sector

Muy buena nota en las pruebas de estrés

El 97% de los fondos pro­pios es de má­xima ca­lidad y sin riesgo

Aseguradoras
Aseguradoras

El se­guro es­pañol goza de muy bueba sa­lud. La Autoridad Europea de Seguros y Planes de Pensiones (Eiopa) acaba de pu­blicar los re­sul­tados de los test de es­trés rea­li­zados al sector ase­gu­ra­dor. El examen se ha rea­li­zado a 236 com­pañías de 30 paí­ses. En con­junto, las en­ti­dades de la muestra ges­tionan 6,3 bi­llones en ac­ti­vos, casi el 60% del mer­cado ase­gu­rador eu­ro­peo, y man­tienen unas pro­vi­siones téc­nicas de 5,2 bi­llo­nes. España -es de­cir, sus ase­gu­ra­do­ras- ha su­pe­rado con creces la prueba.

Para realizar estas pruebas de resistencia la autoridad europea ha solicitado a las entidades su situación de solvencia ante un escenario base fijado en función de los criterios de Solvencia II, régimen prudencial en vigor desde el pasado 1 de enero de 2016, y que se apoya en un principio general clave para entender el examen y sus resultados: una entidad aseguradora debe de tener activos suficientes, una vez valorados conforme al mercado, para cubrir los pasivos; en el pasivo del asegurador debe existir una diferencia entre los compromisos y los activos que responden por los mismos. Son los fondos propios.

Estos fondos propios tienen dos componentes básicos, el SCR o el capital de solvencia obligatorio; y el MCR, el requerimiento mínimo de capital o el nivel de fondos propios por debajo del cual la entidad aseguradora deberá cesar su actividad. Dicho esto, el epicentro de todo el proceso de Solvencia II es el cálculo del capital de solvencia, el SCR. Y sobre él hay que tener en cuenta varias cosas. En primer lugar, que al menos la mitad debe ser Tier 1; y en segundo, que el ratio Fondos Propios/SCR debe ser, idealmente, superior al 100%, aunque un valor por debajo de dicho límite, especialmente si es cercano al mismo, no quiere decir necesariamente que la entidad esté en situación grave. El porcentaje por encima de 100% lo que nos dice es cuál es la cantidad de fondos libres o superávit.

Teniendo esto en cuenta, desde un punto de vista agregado, el seguro europeo no tiene problemas de capitalización. El ratio SCR es del 196%. Solo dos compañías, el 0,02% de los activos totales de la muestra, reportaron un capital de solvencia obligatorio por debajo del 100%. Y la calidad de los fondos propios es elevada, el 90% del SCR es Tier 1.

Esto en general, pero ¿cuál es la situación de las aseguradoras españolas? Es buena. El ratio SCR es ligeramente inferior a la media europea, del 192%; y el 97% del total de fondos propios es de máxima calidad. Peor ratio SCR tienen Portugal (112%), Grecia (141%), Reino Unido (142%), Luxemburgo (158%), o Holanda (161%). Y mejor, o mucho mejor en algunos casos, están las aseguradoras de, por ejemplo, Polonia (320%), Dinamarca (285%), Chipre (278%), Eslovenia (275%), Alemania (272%), Italia (243%) o Bélgica (206%).

Una de las claves de la elevada capitalización de las aseguradoras españolas (y europeas) es el paquete de medidas a largo plazo (long-term guarantees –LTG-), que ha permitido a las entidades realizar un casamiento adecuado de activos y pasivos. Si no se tuvieran en cuenta estas garantías, la ratio SCR media de la muestra bajaría del 196% al 136%, con 32 compañías por debajo del 100%, que representan el 26% de los activos totales. En el caso de España, el descenso sería del 192% al 110%. No muchos países quedarían por debajo de esa ‘marca’, entre ellos, Grecia (71%), Portugal (68%) o Reino Unido (51%).

Este es solo el punto de partida, ya que el examen no consiste en saber la situación de las aseguradoras en un escenario base bajo los criterios de Solvencia II. Sobre estas cifras lo que ha hecho Eiopa han sido dos simulaciones macroeconómicas adversas. En una de ellas se prevé un entorno de tipos de interés bajos de forma prolongada (low for long), y en otra se contempla este mismo contexto de tipos bajos agravado con una caída pronunciada del valor de los activos (double hit).

Pues bien, las aseguradoras europeas, en su conjunto, sufrirían bastante en ambos escenarios. En el caso de un contexto ‘double-hit’, los activos de las aseguradoras de la muestra se reducirían un 9,7%, en unos 610.000 millones de euros, y los pasivos un 7,8%, en 450.000 millones, por lo que este escenario tendría un impacto negativo sobre el exceso de activos en relación a los pasivos de cerca de 160.000 millones. Desaparecería casi el 30% del superávit de fondos propios.

En el escenario más amable, el ‘low for long’, el impacto total sería de cerca de 100.000 millones, lo que supone un descenso del 18% del exceso de activos sobre el pasivo en relación al escenario de partida.

Eiopa advierte de que el impacto de ambos escenarios varía entre las diferentes aseguradoras y entre los distintos mercados nacionales. En el caso español, en el escenario más adverso el descenso del pasivo sería de entorno al 7,5% y el del activo del 10%. Según ha explicado Unespa tras conocer los resultados, “el seguro español ha superado con nota ambos escenarios simulados.

La industria aseguradora nacional mantiene un nivel de activos superior al de pasivos después de aplicar todos los escenarios”. La patronal del seguro ha querido insistir en que estos resultados son fruto de la alta calidad de los fondos propios y al paquete de medidas a largo plazo.

Prueba superada

Aunque hay que tener en cuenta que el test de estrés no ha sido un examen en sentido estricto. Según matiza la propia Eiopa, está diseñado para identificar vulnerabilidades en la industria aseguradora europea y la resistencia de las entidades ante escenarios tremendamente adversos.

Por tanto, no se trata de una prueba para ver posibles incumplimientos de los requerimientos de capital. Y en función de estos resultados, como bien han insistido en destacar desde Unespa, lo que ha quedado claro es que el uso de LTG (medidas incluidas en Solvencia II a efectos de estabilidad financiera) es clave para la solvencia del seguro europeo.

Sin la utilización de estas garantías el descenso del superávit de activos sobre los pasivos sería del 102,8% y 30,5% en el escenario ‘double hit’ y ‘low for long’, respectivamente. Eiopa comenta que, sobre todo en el escenario más adverso, sin estas medidas las aseguradoras podrían verse obligadas a realizar ventas y reducir riesgos, “lo que, posiblemente, podría forzar a la baja los precios de los activos, añadiendo volatilidad al mercado y afectando a la estabilidad financiera”.

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