DESDE EL PARQUET

Oportunidades en la banca italiana

El temor a una de­rrota de la po­si­ción de Matteo Renzi, primer mi­nistro de Italia, en el re­fe­réndum de este do­mingo día 4 de di­ciembre para la re­forma cons­ti­tu­cional ha obli­gado a los in­ver­sores a ob­servar con es­pe­cial aten­ción en estos días las no­ti­cias lle­gadas desde el país trans­al­pino. Especial preo­cu­pa­ción ge­nera la si­tua­ción del sector fi­nan­ciero ante la po­sible vic­toria del “no” por los efectos ne­ga­tivos de un re­traso en la tan re­cla­mada re­forma ban­ca­ria.

Según la casa de análisis del Credit Suisse, las incertidumbres se centran sobre todo en las nuevas normativas para los préstamos de mora. A ello se suma el mayor riesgo sistémico derivado del fondo de rescate abonado por la industria. Con todo, los expertos de la firma suiza observan algunas oportunidades de compra a tener en cuenta.

Su entidad preferida para estos momentos de volatilidad es Intesa con una recomendación de comprar tras fijar su precio objetivo en 2,5 euros por acción. De ella destacan su excelente gestión, especialmente con los préstamos de dudoso cobro, consiguiendo resultados muy significativos. Además, consideran que el peligro de que su dividendo se vea dañado por la posible participación en el fondo de rescate ya estaría descontado por el mercado.

Respecto con el resto de la banca italiana, estos expertos se muestran algo más prudentes. De hecho, se mantienen neutrales con Unicredit y UBI Banca. De la primera, explican que cotiza algo cara en relación a su precio objetivo de 2,30 euros teniendo en cuenta sus necesidades de capital para afrontar el peor de los escenarios posibles y las dificultades para limpiar sus préstamos de dudoso cobro para cumplir con los requerimientos del BCE. En el caso de UBI, alaban los resultados presentados en el tercer trimestre.

La calidad de los activos, sigue mejorando, pero “la cobertura de efectivo sigue por debajo de sus pares italianos”, por lo que no observan un recorrido más allá de los 2,6 euros por acción. La entidad además ha mostrado su interés de adquirir tres de los bancos nuevos rescatados en noviembre de 2015. Esto supondría un parón en su recuperación al tener que digerir cualquiera de estas entidades aún con demasiados créditos en mora.

Más dudas aún presenta el banco más antiguo del mundo, Monti del Paschi di Siena, tras aprobar su proceso de recapitalización con una ampliación de capital de 5.000 millones de euros. El pasado mes de julio, el banco italiano fue el protagonista de los test de estrés del BCE al registrar la peor nota de los bancos examinados. Ahora, los inversores temen que un posible retraso en las reformas del sector –si fracasa el referéndum de Renzi– pueda poner en un brete los planes de viabilidad de esta entidad histórica, lo que amenazaría con una preocupante reacción en cadena.

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