UN BANCO EN EL RETIRO

El FMI confima lo mejor: España 'impresionante' en 2016

Hay vientos de cola que ayudan, como la reforma laboral y el precio del crudo

Christine Lagarde, presidenta del FMI
Christine Lagarde, gerente del FMI.

El Art.IV del Consejo Ejecutivo del FMI exige la realización de consultas periódicas entre los estados miembros para comprobar la salud de sus economías. El informe recién conocido ofrece una aseada radiografía del estado físico de la economía española en 2016. La salud es excelente, "impressive" como dice el texto en inglés del informe. La recuperación macroeconómica indiscutible. El PIB ha avanzado a un ritmo del 3,2% durante 2016, superior a la media europea y que prorrogaría un impulso del 2,3% en 2017.

La re­cu­pe­ra­ción se fun­da­menta en la evo­lu­ción del con­sumo in­terno y el auge de las ex­por­ta­ciones de mer­can­cías, que, junto a las de ser­vi­cios, prin­ci­pal­mente el tu­rismo (el in­forme nada dice sobre este ru­bro) se ha tra­du­cido en un su­pe­rávit de la ba­lanza de pagos nada más y nada menos que los úl­timos cuatro años.

Esta mayor ac­ti­vidad ha ser­vido para co­rregir los ba­lances de las em­pre­sas, sa­nea­miento con­table que, a su vez ha per­mi­tido la reac­ti­va­ción del cré­dito coin­ci­dente con una me­jora en el sector de la cons­truc­ción y en es­pe­cial en el in­mo­bi­lia­rio.

Entre los bas­ti­dores de ese es­ce­nario la mi­sión del FMI iden­ti­fica im­por­tantes vientos de cola como la caída de los pre­cios del pe­tróleo y los tipos de in­terés nulos o ne­ga­tivos que ha fa­ci­li­tado la po­lí­tica mo­ne­taria de BCE y que han per­mi­tido ami­norar el dé­ficit pre­su­pues­ta­rio.

Los co­men­ta­rios de la mi­sión hacen más hin­capié en las re­formas es­truc­tu­ra­les, aunque la única que citan es la la­bo­ral, que en esos vientos de cola que han per­mi­tido aba­ratar el coste de la deuda y la fac­tura del pe­tró­leo. La mi­sión ol­vida in­cluir en su parte me­teo­ro­ló­gico la exu­be­rancia del tu­rismo ex­tran­jero es­ti­mu­lado por la ines­ta­bi­lidad en el arco me­di­te­rrá­neo. La afluencia de tu­ristas ha im­pul­sado el con­sumo in­terno, la re­cau­da­ción de IVA y las buenas cuentas ex­te­rio­res.

Hubiera sido in­tere­sante que la mi­sión se­pa­rara esos efectos de la po­lí­tica eco­nó­mica, bajas sa­la­riales y fle­xi­bi­lidad la­bo­ral, má­xime cuando alerta sobre la ne­ce­sidad de me­jorar el ins­tru­mental in­terno porque nada ga­ran­tiza la per­vi­vencia de la buena me­teo­ro­logía ex­te­rior.

Ante la even­tua­lidad de que la co­yun­tura ex­terna no siga siendo tan fa­vo­rable la mi­sión re­co­mienda co­rregir el dé­ficit pre­su­pues­ta­rio. Por el lado de los in­gresos re­co­mienda un in­cre­mento ge­neral de los tipos del IVA y el sa­nea­miento de al­gunos charcos fis­cales en el Impuesto de Sociedades y en el IRPF. La mi­sión ar­gu­menta que es pre­fe­rible ac­tuar sobre el con­sumo que sobre los costes la­bo­rales in­cre­men­tando los ni­veles de pres­ta­ciones a la Seguridad Social.

Por el lado del gasto se re­co­mienda re­visar los de sa­nidad y edu­ca­ción. Una re­co­men­da­ción po­lí­ti­ca­mente poco co­rrecta pero que no es­taría de más que go­bierno y opo­si­ción tu­viesen la va­lentía de con­vocar un cón­clave de pro­fe­sio­nales para exa­minar esa im­per­ti­nente re­co­men­da­ción. Quizá en­cuen­tren al­guna sor­presa. En re­sumen el diag­nós­tico es el de una eco­nomía que ha te­nido un buen cre­ci­miento apo­yada, aunque el FMI no haga su­fi­ciente hin­ca­pié, en fac­tores ex­ter­nos.

El in­forme ofrece así alas al go­bierno pres­tán­dole una có­moda coar­tada para man­tener sin al­terar el rumbo de la po­lí­tica eco­nó­mica y no me­terse en al­gunos be­ren­je­nales como por el ejemplo el de una ley sobre la Unidad de Mercado que eli­mine las res­tric­ciones au­to­nó­micas pero tam­bién sobre una me­jora, de una vez y para siempre de los es­tí­mulos la­bo­rales al em­pleo. (Más de un 60% de más del 19% de los pa­rados lleva un año sin tra­ba­jar).

Lamentablemente los par­tidos están más a lo suyo. El go­bierno man­te­nerse; la Generalitat a la des­co­ne­xión y los vas­con­gados al cupo. Por otro lado el PSOE y Podemos en­gan­chados en su za­fa­rrancho por la con­quista del poder mien­tras Ciudadanos sigue con su con­dena por en­con­trar la sa­lida del la­be­rinto.

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