MONITOR DE LATINOAMÉRICA

La Paz, en busca de más so­cios del sector pri­vado para im­pulsar la eco­nomía

Bolivia redobla su esfuerzo por atraer empresas españolas

El país an­dino in­ver­tirá más de 48.000 mi­llones de dó­lares hasta el año 2020

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Evo Morales. pte, Bolivia.

Bolivia des­ti­nará 48.000 mi­llones de dó­lares en di­versos sec­tores hasta 2020 y tiene es­pe­cial in­terés en que las em­presas es­pañolas par­ti­cipen en este plan in­ver­sor, bien di­rec­ta­mente o me­diante forja de so­cie­dades y alian­zas. Con el pro­grama, que hace es­pe­cial hin­capié en pro­yectos de in­fra­es­truc­tura, fe­rro­ca­rril, elec­tri­ci­dad, hi­dro­car­buros y litio y en el que des­tacan las opor­tu­ni­dades de con­tra­ta­ción de ser­vi­cios es­pe­cia­li­zados en va­rias áreas, La Paz pre­tende im­pulsar el apa­rato pro­duc­tivo en un en­torno in­ter­na­cional com­pli­cado.

Este 2016 ya próximo a su fin habrá sido el año de la plena reparación de la confianza empresarial española en Bolivia, cuyo Gobierno ha realizado importantes esfuerzos por acercarse a las firmas españolas y detallar sus proyectos, bien a través de visitas como la cursada en julio a Madrid por tres ministros del área económica, bien con reuniones en La Paz como las recientes Jornadas de Partenariado Multilateral Bolivia-España, inauguradas por el embajador español, Ángel Vázquez.

En estas últimas se detalló a un grupo de empresas de infraestructuras, transporte, energía, agua, agroindustria y salud (entre ellas Elecnor, Eptisa, FCC, Inypsa, Sacyr y Técnicas Reunidas) los proyectos contenidos en el Plan de Desarrollo Económico y Social 2016-20, promulgado el pasado marzo por el presidente Morales. Según el viceministro de Planificación, Diego Pacheco, presente en el evento, el plan inversor, a ejecutar mediante recursos propios o con financiación de los organismos multilaterales, persigue reducir la pobreza, lograr la integración vial con los países vecinos, impulsar la logística de transporte y apuntalar a Bolivia como exportador de energía eléctrica. La Paz quiere estar en condiciones de exportar 2.000 megavatios en 2020.

“Bolivia es un país en construcción y con un fuerte crecimiento”, indicó Pacheco, para destacar el esfuerzo estatal realizado por atraer inversión extranjera de Europa, Asia y EEUU mediante la promulgación de nuevas leyes de promoción de inversiones, arbitraje y servicios financieros. Todo ello en un unas jornadas en las que el embajador español destacó el creciente interés de las firmas españolas por el país y su aproximación en “plano de igualdad” y con ánimo de contribuir al desarrollo. “España apoya a Bolivia en su empeño por atraer inversión. Y en este terreno consideramos que la colaboración pública privada es fundamental para contribuir al crecimiento del país”, dijo.

Dentro del plan de inversión pública por 48.574 millones de dólares, el Ejecutivo tiene previsto destinar 9.472 millones a infraestructura, con especial énfasis en la mejora de la red vial entre Santa Cruz, Beni y La Paz y los principales centros de producción. Para el Corredor Ferroviario Bioceánico que integrará a Brasil, Bolivia y Perú, se destinarán 7.000 millones, y para la mejora de la red eléctrica 4.000 millones, notablemente en plantas termoeléctricas, hidroeléctricas, solares, eólicas y geotérmicas, así como en la construcción de un tendido eléctrico desde la frontera boliviana a los países vecinos. En hidrocarburos y litio, el plan incluye 16.000 y 900 millones para proyectos de explotación, exploración y desarrollo industrial. Y en tu¬rismo hay pro¬yectos por 400 mi¬llones. Con deadline más prolongado, Bolivia invertirá 25.400 millones hasta 2025 para construir 21 hidroeléctricas que generarán 10.933 megavatios.

Las metas del plan son lograr un crecimiento anual del 5% en los próximos cinco años, reducir la pobreza extrema del 17,3% de 2014 al 9,5% en 2020 y subir la inversión exterior al 8% del PIB. Morales ha pedido un mayor esfuerzo a los empresarios bolivianos (quiere que el sector privado acompañe al menos con el 50% de la inversión). La patronal sostiene que ya en 2015 el 44% de la inversión (3.837 millones) fue ejecutado por el sector privado, de ellos 2.498 millones por empresas nacionales y 1.339 millones procedentes de IED.

El PIB boliviano viene creciendo en los últimos años por encima de la media de Latam, pese a haber reducido el paso respecto a los avances superiores al 5% de años previos. No obstante la ralentización regional, Bolivia progresará este año el 4,5% (sólo por debajo de Panamá) y el 4,3% en 2017, según el FMI.

España ha sido el primer país inversor extranjero en Bolivia en el último quinquenio y según el banco central boliviano, en 2015 fue el principal país de origen de la IED, con el 29% del total. Las empresas españolas presentes en Bolivia tienen contratos con el Estado para construcción de infraestructuras, en particular en el sector energético o han realizado inversiones directas en hidrocarburos y servicios, principalmente. En el país están asentadas más de 40 compañías españolas, entre ellas Repsol, Abertis, Isolux, Sacyr, BBVA, Telefónica, Técnicas Reunidas, UEE, Sa

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