El BCE, a través del banco cen­tral es­pañol, ha com­prado ya hasta 127.000 mi­llones en bonos y obli­ga­ciones

El Banco de España se afianza como el mayor acreedor del Estado

La ins­ti­tu­ción que go­bierna Luis María Linde tiene en sus arcas casi el 16% de la deuda emi­tida por España

Luis María Linde, Banco de España
Luis María Linde, Banco de España

La po­lí­tica apli­cada por el Banco Central Europeo (BCE) de ad­qui­si­ción ma­siva de bonos y obli­ga­ciones de los es­tados ha afian­zado al Banco de España como el mayor fi­nan­ciador de la deuda del Estado es­pañol. La au­to­ridad ban­caria es­pañola ya cuenta en sus car­teras con nada menos que la sexta parte de los bonos y obli­ga­ciones emi­tidos por España.

El BCE ha anunciado recientemente que mantendrá su política de inyección masiva de dinero durante al menos un año más, con el objetivo de minimizar el impacto de la situación económica en toda Europa.

El Tratado de Maastrich, firmado en 1992, impedía a los gobiernos nacionales financiar su propia deuda a través del banco central de cada estado. Esta política la ha echado por tierra el BCE con su política de inyección masiva de fondos para que el dinero penetre en el tejido industrial y apoyar la recuperación de la economía europea.

Hasta hace dos años, el Banco de España no llegaba a los 30.000 millones de euros de deuda en su cartera de inversión, lo que suponía algo más del 4% de la deuda de España. El aumento, en realidad, no lo ha llevado a cabo la autoridad bancaria española, sino que se limita a actuar como agente del Banco de España.

Las cifras resultan un tanto aterradoras. Además de que el Banco de España financia ya el 15,7% de la deuda española, un dato que resulta brutal, porque suponen 127.202 millones de euros en octubre, respecto a los 810.269 de deuda del Estado en circulación en ese mes.

Este tipo de política ha tirado por los suelos los tipos de interés, lo que constituye uno de los factores negativos que están viviendo los bancos en todo el continente. Y no sólo eso, porque una tenencia de la sexta parte de un país supone un riesgo enorme a la hora de retirar estos estímulos, porque una venta masiva de títulos puede provocar una subida del coste de financiación de la nueva deuda.

Dudosas ventajas

Además, hasta el momento no ha resultado muy claro que los bancos españoles hayan utilizado este dinero nuevo que ha entrado en el circuito bancario para mejorar las condiciones de financiación de una serie de empresas.

Al cierre del pasado año, el Banco de España ya tenía en su cartera deuda por valor de 71.160 millones de euros, según la Dirección General del Tesoro y Política Financiera. A junio de este año, la tenencia ya había subido hasta más de 106.000 millones. Así pues, en sólo cuatro meses del segundo semestre se ha incrementado la deuda en poder del Banco de España en nada menos que 20.600 millones de euros.

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