UN BANCO EN EL RETIRO

Unas elecciones USA donde impera el drama a las ideas

El ais­la­cio­nismo es la fór­mula más in­me­diata para con­vertir a los EEUU en una po­tencia irre­le­vante

The long, sordid antivaccine history of Donald Trump – Respectful ...
Donald Trump, váyase trompetero.

La re­vista Time ca­li­fi­caba la cam­paña pre­si­den­cial en USA como la menos sus­tan­tiva de su his­toria mo­derna pero que, sin em­bargo, era la que había con­vo­cado a una au­diencia ma­yor: tres cuartas partes de los vo­tantes han con­si­de­rado in­tere­sante la com­pe­ti­ción hacia la Casa Blanca, el mayor por­cen­taje de los dos úl­timos de­ce­nios, aunque un 65% re­co­nocía la au­sencia de un de­bate po­lí­tico. La dra­ma­ti­za­ción se ha im­puesto a las ideas. Esperemos que sean las úl­timas las que hoy triunfen fi­nal­mente.

Las propuestas de Hillary Clinton, más de 100.000 palabras sobre “colegios gratuitos, exenciones fiscales para las corporaciones que se instalan en el extranjero o la instalación de 500 mil paneles solares” han pasado desapercibidas y oscurecidas por el tema de los mails privados de la candidata.

La propuesta de Donald Trump para taponar la frontera con México, por su lado ha tenido un gran y continuado eco sin que se analizase o ni siquiera se discutiese cual era la longitud del muro o cuánto costaría su construcción.

El mensaje de Trump es fundamentalmente xenófobo: la amenaza que plantean los inmigrantes está fuera de control y la globalización de los mercados conduce a un menor número de trabajadores estadunidenses o salarios más bajos.

Washington es el culpable. La condena del “Big government” ha sido siempre una de las requisitorias de los republicanos conservadores. Curiosamente Trump afirma que “Yo sólo puedo solucionarlo” pero un hombre solo, un solo gobernante es mucho más que el Big government asentado en Washington.

Internacionalmente, Trump plantea un adiós a la guerra fría. Putin no sería un enemigo sino un aliado. La anexión de Crimea o los bombardeos civiles en Siria no sería objeto de represalias por parte de los Estados Unidos.

Ahora bien como dice el periodista Masha Gessen, excelente conocedor del paño, Putin necesita para consolidar su poder seguir presentando a la OTAN y concretamente a los EEUU como el gran enemigo de la Madre Rusia. Es su mejor baza para movilizar a la opinión pública. Trump por su parte, asienta su popularidad conjurando a todo tipo de enemigos.

¿Acaso el enemigo nuclear escaparía a esta condena? ¿Cómo serían más fuertes esos EEUU, que Trump convoca, si se convierten en una marioneta del Kremlin?

Una marioneta que se repliega dentro sus fronteras. Adiós a la defensa de los valores democráticos en Oriente Medio como la mejor estrategia, según Trump para contrarrestar el terrorismo yijadista. Por otro lado la renuncia a los tratados de libre de comercio como la fórmula ideal para fortalecer el empleo y la producción doméstica, dejaría en manos de la China, todavía totalitaria, la ruta del comercio internacional.

El aislacionismo es la fórmula más inmediata para convertir a los EEUU en una potencia irrelevante y por supuesto en retrasar su espíritu creador en el ancho campo de la tecnología.

Una campaña más vistosa en las deficiencias que en los logros. Insultos de Trump a los colectivos latinos y a las mujeres y los mail de Clinton. En definitiva la fe en el gobierno está resentida. El 8 de noviembre se dirime la contienda en la que la emotividad ha prevalecido sobre la racionalidad.

Un gran plebiscito, el estadounidense, que como el Brexit británico pero ampliado a escala planetaria, tendrá consecuencias imprevisibles máxime si Trump consigue la presidencia.

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