Monitor de Infraestructuras

El nuevo mi­nistro Íñigo de la Serna se en­frenta a la pri­mera de sus 'patatas ca­lien­tes'

Choque de trenes entre Adif y Renfe

La CNMC se opone a que el gestor de in­fra­es­truc­turas suba el peaje un 15%

Adif
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El nuevo mi­nistro de Fomento, Íñigo de la Serna, tiene ya en­cima de le mesa de su des­pacho la pri­mera pa­tata ca­liente del Ministerio: la guerra que man­tienen Adif y Renfe por culpa del canon fe­rro­via­rio. El gestor de in­fra­es­truc­turas pre­tende una subida del 15% para 2017 algo que no está dis­puesto a per­mitir la com­pañía fe­rro­via­ria. De la Serna tendrá que dar una so­lu­ción al primer con­flicto de su re­cién es­tre­nada car­tera mi­nis­te­rial de cara a los fu­turos Presupuestos.

El enfrentamiento entre Adif y Renfe se presenta harto complicado para Fomento ante unas perspectivas de Presupuestos sometidos al control del gasto por exigencias del déficit que obligarán al nuevo Gobierno a un recorte de unos 5.500 millones de euros. El Ministerio de las grandes inversiones puede ser uno de los más afectados lo que redundaría en detrimento del gestor de infraestructuras.

Adif Alta Velocidad arrastra desde hace tiempo serias dificultades financieras para poder acabar las obras que le restan del AVE por la elevada deuda que tiene que soportar. A cierre de 2015, la deuda a largo plazo ascendía a 14.768,9 millones de euros, lo que convierte a Adif en una de las empresas públicas más endeudadas del Estado. El pasivo previsto para 2016 se espera alcance los 16.000 millones.

A la pelea que ambos organismos sostienen se ha unido la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que da la razón a Renfe porque considera desproporcionada la subida del canon que plantea Adif. En un informe que acaba de hacer público, el superregulador limita la subida a un 4,2% ante el temor de que se traslade el aumento del 15% al precio del billete de los viajeros y redunde en una caída del uso del AVE, donde se han realizado las mayores inversiones de los Presupuestos del Ministerio de Fomento.

Previsión de Adif muy conservadora

Además, el organismo que preside José María Marín Quemada entiende que el tráfico de las líneas de alta velocidad crecerá un 3% en 2017 frente a la “congelación” en el tráfico que prevé el gestor de infraestructuras. La CNMC considera, por tanto, “demasiado conservadora” la previsión que Adif hace, ante los incrementos record que viene registrando desde 2013.

Hasta julio pasado, los servicios comerciales de Renfe habían transportado 18,51 millones de viajeros, lo que supone un incremento de la demanda del 3,7%. El mayor aumento se ha producido en los trenes de Alta Velocidad que han crecido entre enero y julio un 6,6%, rozando ya los 12 millones de viajeros en siete meses. Los trenes de AVE y Larga Distancia cerraron 2015 con un record de casi 31 millones de viajeros, con lo que se superó por primera vez la cuota de los 30 millones de usuarios.

La política de descuentos y las promociones que, desde hace tiempo, viene aplicando Renfe, la apertura de nuevas líneas, la movilidad laboral y el aumento del turismo son factores que están impulsando este nuevo máximo histórico del AVE. La CNMC quiere evitar, por ello, que una subida desproporcionada del canon acabe con la gallina de los huevos de oro y que los usuarios de la alta velocidad dejen de utilizar los 3.000 kilómetros que integran la red de Alta Velocidad española, la segunda mayor del mundo después de China y la primera de Europa.

La Comisión entiende que “a largo plazo, todo ello afectaría a la demanda”, lo que, a la postre, se traduciría en menores ingresos para Adif y Adif Alta Velocidad. El peaje que Renfe debe pagar al gestor por utilizar las vías, estaciones y otras infraestructuras ferroviarias supone unos 600 millones de euros anuales.

Freno a la competencia y la liberalización

De igual modo, estima que unos cánones muy elevados supondrían una barrera a la entrada de nuevos operadores, lo que frenaría la liberalización. La nueva Ley del Sector Ferroviario permite una estructura de cánones diferente dependiendo de las líneas y del tráfico, con el objetivo de vincular las tasas a la rentabilidad potencial del mercado.

La CNMC da la razón en este sentido al sector privado y exige valorar la adaptación de los cánones que cobra Adif, dado que puede suponer un elemento distorsionador de la competencia. El presidente de Adif, Gonzalo Ferre, se opone, en cambio, a que se rebaje el canon por considerar que “estaríamos subvencionando los negocios de terceros con dinero de todos los contribuyentes”.

Respecto al canon que Adif cobra a los trenes de Renfe que circulan por las líneas AVE, el gestor afirma en su favor que éstos cubren entre sólo el 49% y el 50,6% de los costes de estas infraestructuras, aunque existen grandes diferencias de costes e ingresos entre unas y otras.

Mientras el AVE Madrid-Sevilla cubre de sobra los costes (el 124% del total) hay otras que son deficitarias, por lo que se cuestiona la rentabilidad de una infraestructura que necesita elevadísimas inversiones para los resultados que aporta financieramente. Según la propia Adif, las vías más rentables son Sevilla, Barcelona y Málaga. La pelota ahora para solventar la pelea que Adif y Renfe sostienen por el canon está en el tejado del Ministerio de Fomento y del nuevo ministro Íñigo de la Serna.

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